Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comA propósito de la confirmación de la Comisión del Fútbol Profesional, DeChalaca efectúa un repaso histórico de la relación entre los organismos que han dirigido el fútbol en el país y las razones que, en el tiempo, han dado origen a una bicefalía que hoy se intenta revisar.

    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

El 11 de enero podría quedar inscrito como el día de la unidad del fútbol peruano, porque la historia señala que en dicha efeméride se registraron al menos dos intentos de optimizar su gestión. En 1978, hace 40 años y también en un contexto premundialista, el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada -ya bajo la férula de Francisco Morales Bermúdez- publicó el Decreto Ley N.° 22068, por el cual en el marco de la Ley General de Recreación, Educación Física y Deportes, dictó que la actividad futbolística debía regirse por un solo organismo para así terminar con la separación preexistente entre la actividad deportiva profesional y las actividades del deporte afiliado de aficionados (fútbol amateur).

"Se ha demostrado la conveniencia de esa unificación, para lograr un mejor desarrollo del deporte nacional (...). Como deporte de mayor participación y atracción popular, es conveniente que se unifique bajo la administración de un solo organismo". El discurso que respaldó la medida, que buscaba quebrar con la retórica del velasquismo que había agrietado la brecha entre profesionalismo y amateurismo -la cual, como ya ha explicado DeChalaca, estuvo a punto de causar que el campeón de la Copa Perú clasificara a la Copa Libertadores e hizo que en la Copa América de 1975 la selección peruana no pudiera emplear el estadio Nacional sino hasta la final-, se parece bastante a la lógica argumentación que hoy celebra el intento por acabar con la dualidad FPF - ADFP y constituir un órgano como la Comisión del Fútbol Profesional, lanzada con gran pompa el último jueves 11 de enero.

 Así lo informaba el diario La Crónica: en 1978, todo estaba encaminado a que una sola entidad fuera la encargada del fútbol en el Perú. (Recorte: diario La Crónica)

No obstante, para comprender cómo se ha organizado el fútbol en el Perú a lo largo del tiempo y por qué existe más de una entidad que lo rige, es pertinente establecer un repaso cronológico. Este por sí solo, arrasa con argumentos poco informados que se limitan a pedir la desaparición de alguna entidad o la centralización de la gestión sin considerar las bases que sostienen un sistema que, amén de sus muchas imperfecciones, ha sostenido el fútbol de este país por ya más de un siglo.

Cronología de una dualidad compeja

1912: El 15 de febrero de ese año -y no en mayo, como equivocadamente se indica en diversas fuentes cibernéticas-, en la sede del Miraflores Sporting Club, se creó la Liga Peruana de Football, primer organismo encargado de organizar el fútbol en el Perú. De su creación participaron diecisiete clubes; de ellos, ocho quedaron agrupados en la Primera División de la naciente entidad (Lima Cricket, Association FBC, Miraflores SC, Jorge Chávez N°1, Escuela Militar, Sport Alianza, Sport Inca y Sport Vitarte), y los otros nueve fueron agrupados en Segunda División (Sport Lima, Carlos Tenaud N°1, Carlos Tenaud N°2, Atlético Grau N°1, Unión Miraflores, Jorge Chávez N°2, Atlético Peruano, Sport Libertad Barranco y Sport Magdalena).

Como puede notarse, esta entidad tenía de peruana solo el nombre, ya que todos los clubes agrupados eran de Lima; ni siquiera los equipos del Callao pertenecían a la entidad. Harry Redshaw, delegado del Lima Cricket, fue nombrado como primer presidente. La Liga Peruana de Football fue la encargada, así, de organizar el certamen que puso en disputa el Escudo Dewar, desde 1912 hasta 1921 inclusive.

Mientras se disputaba la Liga Peruana de Football, habían dos entidades que tenían la idea de manejar las riendas del fútbol peruano. (Foto: Historia del Fútbol Peruano, Reco Borodi) 

1922: Diez años después, junto a la Liga Peruana de Football coexistían en la metrópoli otras dos entidades que ansiaban controlar el fútbol en el país: la Asociación Deportiva Chalaca (impulsada por los clubes del Callao) y la Asociación Amateur de Football (de algunos clubes disidentes). Esto, por supuesto, sin considerar a las diversas ligas deportivas de fútbol que ya se habían creado a lo largo del país: Arequipa, por ejemplo, disputó su primer torneo en 1918.

En ese contexto, Alfredo Benavides Canseco, connotado diplomático y dirigente deportivo, impulsó a las citadas tres entidades a reunirse y conformar un solo ente que las agrupara. Así nació, el 22 de agosto de 1922, la Federación Peruana de Fútbol (FPF). En gesto de apertura, el delegado del Atlético Chalaco -el club más representativo del Callao para entonces-, Claudio Martínez Bodero, fue nombrado como primer presidente.

1926: Solamente cuatro años luego de su fundación, la FPF fue logísticamente capaz de organizar por ella misma un primer torneo de liga. Para eso, se basó en diversos criterios a fin de conformar su Primera División. Así, "por mejor expresión deportiva del hincha peruano" dio el sitial a cinco clubes: Association FBC, Atlético Chalaco, Centro Social Tarapacá, Sport Alianza Lima y Unión Buenos Aires; "por tener valores que pudieran servir de base a otras instituciones", eligió al Circolo Sportivo Italiano y al Deportivo Nacional Lima; y por torneos clasificatorios disputados el año 1925, clasificaron por la Liga Provincial N°1 (Liga de Lima, que sustituyó a la antigua Liga Peruana de Football) Sport José Gálvez, Sport Progreso y Teniente Ruiz, y por la hasta entonces existente Liga Deportiva del Callao, el Jorge Chávez Callao y el Jorge Washington.

Entre 1926 y 1931 comenzaron los clásicos del fútbol peruano, siempre calientes. 

Las demás diecinueve instituciones que por entonces estaban afiliadas a la FPF quedaron agrupadas en la División Intermedia, que vino a constituir la segunda categoría. Luego, dentro de la Liga Provincial de Lima, se crearon la Segunda División y la Tercera División. De esta manera, se disputaron los primeros torneos bajo el control de la FPF, de 1926 a 1931 inclusive.

1932: Los clubes del Callao produjeron un cisma al desafiliarse en masa de la Liga Provincial de Lima y crear por su cuenta la Liga del Callao. Solo dos equipos chalacos (tildados entonces de "amarillos") se quedaron en el sistema limeño: Sport Boys y KDT Nacional, ambos impulsados por Gualberto Lizárraga. Así, si bien la FPF seguía teniendo el control formal del fútbol, en la práctica fue la Liga Provincial de Lima la que disputó por un lado su torneo con categorías de Primera, Intemedia, Segunda y Tercera, mientras en el Callao se mantuvo una estructura similar -equivalente a la que existía en otras ciudades del Perú-. Esto ocurrió entre 1932 y 1935 inclusive, y es la razón por la cual Atlético Chalaco no participó en los torneos más mediáticos de aquellos años.

1936: Para resolver el cisma, la FPF impulsó la creación de la Primera División Unificada de las Ligas Provinciales de Fútbol de Lima y Callao, luego renombrada como Liga Nacional de Fútbol, que reuniera a los mejores clubes limeños y chalacos en una sola División de Honor. Remárquese que lo de "nacional" era un mero eufemismo, dado que no podían participar del torneo equipos que no fueran de Lima o del Callao.

Debido a que la selección peruana fue a disputar los Juegos Olímpicos de Berlín, no se disputó la División de Honor de 1936. (Foto: revista Don Balón Perú) 

Sin embargo, ese año, por la participación de la selección nacional en los Juegos Olímpicos de Berlín -que se llevó consigo a los mejores jugadores-, no se pudo disputar el certamen de la División de Honor, y solo se jugó al verano siguiente, como ya ha explicado DeChalaca, un torneo en formato de copa cuyo campeón fue Universitario de Deportes. Sí se disputó, en cambio, la División Intermedia -vía la cual ascendió Deportivo Municipal en esa temporada-, aunque esta ya no tuvo lugar desde 1937, cuando las ligas provinciales de Lima y Callao pasaron a disputar cada una por separado sus torneos de ascenso y resolvían el equipo que subía a la División de Honor en un partido definitorio, como el que Alianza Lima disputó en 1939 con Social San Carlos -campeón chalaco- para retornar a la élite.

En suma, el torneo de liga de la División de Honor de la denominada Liga Nacional de Fútbol solo tuvo lugar entre 1937 y 1940 inclusive.

1941: Con más propiedad en el nombre, se reemplazó a la Liga Nacional de Fútbol por la denominación de Liga Regional de Fútbol de Lima y Callao, con Primera, Segunda y Tercera División unificadas. A la vez, sin embargo, se produjo una escisión en la élite, pues el profesionalismo empezaba a cundir en Sudamérica y los principales clubes del sistema se veían en necesidad de competir económicamente con equipos del exterior para retener a sus figuras.

Los clubes en Sudamérica comenzaban a entender la necesidad del fútbol profesional. El Perú no se podía quedar al margen. (Recorte: diario La Crónica) 

Así, para 1942 se creó la Asociación No Amateur (ANA), que agrupó en los niveles de Primera y Segunda División a los principales equipos del sistema, mientras por debajo se mantenían la Primera, la Segunda y la Tercera Divisiones de la Liga Regional de Fútbol de Lima y Callao. Este nacimiento de la ANA, en realidad, es una de las fechas más importantes en la historia del fútbol peruano, por doble motivo.

- Primero, porque en realidad constituye el punto de partida de la actual Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP), que si bien reclama para sí por Registros Públicos la fecha de 1912, se observa que esta última en realidad es una mejor antecesora de la vigente Liga Provincial de Fútbol de Lima (la organizadora del Interligas de Lima Metropolitana, creada en 1975), pues está claro que la noción de "profesionalismo" que legitima a la ADFP se inserta recién en 1942.

- Segundo, porque a la vez constituye el punto de partida de la actual Asociación Deportiva de Fútbol Profesional de Segunda División (ADFP-SD), que surge como segunda categoría de la ANA y disputó su primer torneo en 1943 (verano de 1944), con Telmo Carbajo como primer campeón.

El equipo de Telmo Carbajo, campeón de la Segunda División 1943. (Recorte: diario La Crónica) 

Esta estructura de cinco categorías (dos en la ANA, tres en la Liga Regional de Fútbol de Lima y Callao) operó desde 1942 hasta 1950 inclusive, siempre como expresión centralista de un sistema que excluía por completo al fútbol organizado del resto del país.

1951: La ANA fue sustituida por la Asociación Central de Fútbol (ACF), la cual pasó a organizar el primer torneo de Primera División Profesional disputado en el país. En este participaban únicamente equipos de Lima y Callao, tanto en Primera como en Segunda División. La ACF llegó a ser tan poderosa que, incluso, en ocasiones tuvo delegada de parte de la FPF la organización de seleccionados nacionales que representaran al Perú en el exterior, como aquel que derrotó por primera vez a una selección chilena en Santiago, en 1954.

Así, el primer campeón del fútbol profesional de Lima y Callao fue Sport Boys, en 1951. La estructura como tal se mantuvo hasta 1965 inclusive.

Valeriano López y 'Tito' Drago en el Municipal - Boys de 1951, primer año que vio fútbol profesional en el Perú. (Recorte: diario La Crónica) 

1960: Se produce un cambio en principio meramente nominal: el nombre de la ACF es reemplazado por el de Asociación Peruana de Fútbol. Sin embargo, este daría pie a la auténtica descentralización del fútbol peruano.

1966: La Asociación Peruana de Fútbol invita a participar a su torneo de Primera División a cuatro equipos de otras ciudades del país. Se disputa así el primer Torneo Descentralizado de la historia, que incluyó a Atlético Grau (Piura), Alfonso Ugarte de Chiclín (La Libertad), Octavio Espinosa (Ica) y FBC Melgar (Arequipa).

Para el año siguiente, la FPF creó el Sistema Nacional de Fútbol de Aficionados, que desde su Etapa Departamental pasó a recibir el nombre de Copa Perú. La idea era que sirviera como mecanismo de ascenso del amateurismo al profesionalismo. Debe enfatizarse que en él estaban incluidos clubes de todo el país, con excepción de los que estaban agrupados en las Ligas de Lima, el Callao, San Isidro y Balnearios, los cuales canalizaban su ascenso hacia la Segunda División Profesional. Sí participaban en la Copa Perú, por ejemplo, las ligas de las entonces barriadas o periferias limeñas, como Ancón, Puente Piedra o San Juan de Lurigancho, por citar algunos casos.

Desde 1966 en adelante comenzó la descentralización del fútbol peruano. De hecho, la primera Copa Perú se disputó un año después. (Recorte: diario La Crónica) 

En la élite, el Descentralizado tenía entonces dos vías de ascenso: los clubes limeños o chalacos (un cupo) llegaban a través de la Segunda División, y los del resto del país (un cupo) a través de la Copa Perú. Esto permitió que la Primera División se jugara de modo estable con catorce clubes desde 1965 hasta 1969 inclusive, cuando comenzaron los intervencionismos del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada.

1970: El Gobierno Militar, decidido a promover a la fuerza la participación de más ciudades del país en la máxima categoría, forzó a la FPF a dictar el ascenso progresivo de un mayor número de clubes. Esto llevó a la Asociación Peruana de Fútbol a renombrarse como Asociación Nacional de Fútbol Profesional, a fin de delimitar sus funciones de las que el resto del sistema cumplía. La Primera División creció así a dieciséis clubes en 1971 y a dieciocho en 1973.

1973: Una nueva intervención del Gobierno Militar forzó a la FPF a suprimir la Segunda División Profesional y a canalizar todo el ascenso vía la Copa Perú, a través de trece regiones conformadas a lo largo del territorio nacional. Por decreto, en 1974 ascendieron hasta ocho equipos de un solo golpe, lo que incrementó la Primera División a veintidós clubes.

Torino derrota a Cienciano por la temporada 1973. Sin embargo, el 'Taladro' no pudo evitar el descenso. (Foto: diario El Tiempo de Piura) 

Asimismo, la Copa Perú pasó a disputarse desde 1974 en formato bianual: en el primer año se jugaban las Etapas Distrital, Provincial y Departamental, y en el segundo año la Etapa Regional, la Etapa Nacional y la Finalísima. Este sistema del "fútbol macho" se mantuvo hasta 1993.

1977: Pasado el velasquismo y limadas algunas asperezas entre profesionalismo y amateurismo, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional se renombró como Asociación Deportiva de Fútbol Profesional, nombre que mantiene hasta hoy. Al año siguiente, como se explicó al inicio de este artículo, el propio Gobierno Militar recomendó que la FPF centralizara en una sola vía de gestión ambas dimensiones del fútbol nacional.

El número de equipos en Primera División fue, en paralelo, fluctuando. En 1975 y 1976 se volvió a tener dieciocho; de 1977 a 1982 se mantuvo estable en dieciséis, y en 1983 aumentó a diecisiete.

Llegó 1984 y comenzaría la época más dura de los campeonatos peruanos: la de los Regionales. (Recorte: diario El Tiempo de Piura) 

1984: La dura crisis económica que atravesaba el país y el creciente influjo del terrorismo llevaron a la ADFP a decidir la regionalización de su torneo, a fin de reducir los costos y riesgos derivados de los viajes que los equipos debían afrontar. Así, se instauraron los llamados Torneos Regionales, divididos en las Zonas Metropolitana, Norte, Centro y Sur; desde 1989 se añadió la Región Oriente para clubes de la selva.

DeChalaca ha analizado ampliamente los daños generados por esta reforma al fútbol nacional. De 25 clubes con los que se empezó en Primera División en 1984, se pasó a 30 en 1985, a 37 en 1988, a 40 en 1989 y a 44 -máximo histórico del fútbol peruano y quién sabe si mundial para un torneo de máxima categoría- en 1990.

En paralelo, el ascenso había tenido un intento de reestructuración por parte de la FPF en 1983, a través de la Segunda División Experimental (certamen descentralizado) que campeonó el Unión Gonzales Prada de Surquillo. Pero con el advenimiento de los Regionales, ese proyecto se fue al tacho y la Segunda como tal no se volvió a disputar sino hasta 1988, cuando campeonó Defensor Lima, torneo desde el cual existe con su actual denominación la ADFP-SD.

Unión Gonzales Prada, pese a ganar la Segunda (experimental), nunca pudo subir a Primera. (Foto: revista Flash Deportivo) 

Desde ese mismo año 1988 hasta 1992 inclusive, además, dejó de disputarse la Finalísima de la Copa Perú. Hasta entonces, la llegada de clubes a los Regionales había sido también parte de un escenario caótico, basado esencialmente en los Torneos de Intermedia que -en las segundas mitades del año- entremezclaban a los ganadores de las Etapas Departamentales de la Copa Perú con los equipos que quedaban en los últimos lugares de cada Regional.

1990: El desbarajuste era tal que los principales clubes limeños acordaron escindirse de la ADFP y conformar, por su cuenta, la Región Metropolitana de Fútbol Profesional (RMFP), bajo la presidencia de Manuel Burga. Fue a partir de esta naciente entidad y de la ocurrencia de los llamados "partidos fantasmas" en el Regional Centro que se generaron las condiciones para que la FPF dictaminara la dramática reducción de clubes generada en 1991, cuando de 41 equipos que hubo en esa última temporada de los Regionales se pasó a contar con 16 para 1992.

En el trance, llegaron a existir dos cabezas paralelas de la ADFP: una representada por la RMPF, dirigida por José Marcelo Allemant, a la sazón presidente de Deportivo Municipal; y otra que agrupaba a la mayoría de clubes del interior del país, encabezada por Carlos Santander, presidente de Cienciano. La primera facción acabó imponiéndose y la FPF logró establecer en 1992 no solo el Descentralizado de dieciséis clubes, sino un Torneo Zonal dividido en cuatro grupos que entremezcló a los equipos que habían descendido con los campones regionales de Copa Perú del año anterior.

En 1992, acaba la era de los Regionales, vuelve el Descentralizado. En la imagen, Universitario celebra el triunfo ante Alianza Lima, el mismo día que Abimael Guzmán es capturado. (Recorte: revista Estadio) 

1992: Se dio inicio a la etapa contemporánea del fútbol peruano. Con el restablecido Descentralizado de dieciséis clubes a cargo de la ADFP, el ascenso a partir de 1993 volvió a ser de doble vía: un cupo mediante la ADFP-SD (que como herencia del antiguo sistema, reunía solo a clubes profesionales de Lima y Callao) y otro a través del sistema de Copa Perú (para clubes amateurs de todo el país).

Como ya se ha indicado, la Finalísima de la Copa Perú se reactivó en 1993, aunque a partir de ese año el "fútbol macho" pasó a disputar toda su estructura (etapas Distrital, Provincial, Departamental, Regional y Nacional) en un solo año y ya no en dos. Además, cabe indicar que en 1994, la Federación Peruana de Fútbol logró constituir una nueva personería jurídica de carácter privado, vía la Ley 26252, más adecuada a los estatutos FIFA. Años luego, en 2006, la ADFP-SD rompió su carácter centralista y comenzó a admitir clubes profesionales del resto del país.

El número de clubes de Primera División fluctuó de manera intermitente en este periodo. Se redujo a catorce para 1997 y a doce desde 1998 hasta 2002 inclusive. Volvió a catorce en 2004, pasó a trece en 2005 y regresó a doce en 2006 y 2007, para subir nuevamente a catorce en 2008. Desde 2009, se estabilizó en dieciséis, con la única excepción de haberse elevado a diecisiete en 2015, por el retorno a Primera División en mesa de Alianza Atlético Sullana.

Conclusiones e inferencias a la luz del tiempo

¿Qué se puede decir sobre la Comisión de Fútbol Profesional? ¿Los torneos peruanos están en buenas manos? (Foto: Andina) 

El repaso descrito permite, pues, tener una mejor lectura de lo que en realidad significa la existencia de más de un ente rigiendo el fútbol en el país. En DeChalaca, nos permitimos establecer las siguientes conclusiones, que pueden ser útiles para el sistema ahora que entra en funciones la nueva Comisión del Fútbol Profesional.

1. El fútbol en el Perú fue históricamente centralizado, hasta que en 1966 se dio paso con buen tino a la inclusión de clubes de todo el país. Sin embargo, la politización de este ascenso en la época del Gobierno Militar dio origen a un caos que acabó eclosionando con la crisis social y política de los años noventa, y que puede ser considerada una de las razones de fuerza que condujo al debilitamiento del fútbol peruano al punto de alejarlo de los mundiales por 36 años.

2. El fútbol en el Perú nunca ha podido ordenar la transición del fútbol amateur al profesional. La creación de la ANA en 1942 no fue parte de un proceso planificado, sino una mera reacción a la migración masiva de jugadores peruanos a otras ligas sudamericanas en las que había mejores ofertas económicas. Luego, la creación de la Copa Perú supuso que hubiera clubes amateurs forzados a evolucionar a profesionales, aunque hasta 1992 existió un sistema bianual que permitía un mejor aprendizaje institucional antes de llegar a la élite. Además, desde 2006 la descentralización de la ADFP-SD ha generado que para los clubes en general existan dos vías que compiten entre sí -a muy distintos costos económicos- para permitirles llegar a Primera División.

La Segunda División y la Copa Perú comparten la gracia de poner un equipo en el fútbol profesional. ¿Se puede tomar alguna medida al respecto? (Foto: prensa ADFP-SD) 

3. La delegatura que la FPF ha hecho a entidades que forman parte de sus bases, como la ADFP, sus antecesoras y similares, para organizar los torneos de élite amateurs primero y profesionales luego tuvo sentido en tanto en el origen se heredaron estructuras preestablecidas que pasaron a reunirse bajo el manto de la Federación, que era el ente reconocido por la FIFA. Pero en el tiempo, el sentido práctico de que haya existido una ADFP ha sido la necesidad de proteger al fútbol profesional de las ínfulas intervencionistas de los distintos gobiernos y sus afanes de politización de una actividad masiva. En tanto la FPF ha logrado sustraerse también de ese control estatista, ese rol de escudo de la ADFP ha dejado de ser todo lo necesario que era antaño, y más bien su labor ha pasado a entenderse más como una de logística -con los juicios positivos y negativos que la afición tiene al respecto-.

4. El fútbol peruano requiere una estructura, pues, que tenga muy claro en qué punto un club deja de ser amateur para convertirse en profesional. Y, sobre todo, que esa conversión no sea brusca, forzada ni solo sostenida en un presupuesto inflado a partir de un contrato televisivo, sino reflejo de una evolución institucional que el sistema haya promovido a través de la obligación de que el club en cuestión haya pasado el suficiente tiempo en categorías previas para sumarse a la élite.

5. Como colofón, y esto ya más desde el lado de la mera estadística que desde el tema institucional que es marco de este artículo, DeChalaca puede a través de este repaso remarcar que los títulos en el fútbol peruano son oficiales desde 1912, avalados por la FPF desde 1926, profesionales desde 1951 y nacionales solo desde 1966. Es pertinente que la culturización del hincha esté acompañada, sobre todo desde el ámbito de los clubes -que usualmente están más sujetos al relativo conocimiento de community managers de ocasión-, de la utilización correcta de los términos.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Recortes: Historia del Fútbol Peruano, Reco Borodi, diario La Crónica, diario La Prensa, diario El Tiempo de Piura
Fotos: prensa ADFP-SD, Andina


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