Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comEl 31 de marzo de 1940 Alianza Lima saldó su deuda tras perder la categoría y ganarle en partido de definición a Social San Carlos. Pasó hace 75 años, pero a los íntimos de La Victoria aún se les adjudica el título de un torneo que jamás jugaron: el de la Segunda División.

 

Lo dice la FPF y lo dicen muchos hinchas: en 1939 Alianza Lima jugó en la Segunda División. Han pasado 75 años y aún se recuerda ese episodio en la vida del equipo de La Victoria como una especie de mancha deportiva luego que una temporada antes perdió su lugar en la máxima categoría, y peor aún, con un equipo que en su momento se consideró como “de oro”.

Aún pese a que la versión oficial dice otra cosa, hace un año en DeChalaca se publicó un artículo con el detalle de toda la estructura que por entonces tenían los campeonatos en Lima y el Callao y en el que queda claro que la Segunda División -como tal- existe recién desde la temporada 1943 del fútbol peruano.

Pues bien, ese Alianza con ‘Manguera’ Villanueva y el ‘Mago’ Valdivieso culminó en 1940 una etapa que los llevó a jugar donde quizás nunca pensaron estar: en la Primera División de Lima.

La tierra desconocida

Pasaron siete meses desde el último encuentro oficial de Alianza Lima, cuando perdió en partido extra ante el Sucre, para volver a ver al equipo blanquiazul salir a un campo de juego en busca de los puntos. La cancha y las tribunas ya no eran las del estadio Nacional en Santa Beatriz, sino las del cuartel El Potao en el Rímac.
Juan Valdivieso atenaza el balón en el partido de Alianza Lima contra Unión Carbone, el estreno de los íntimos en
La primera fecha se disputó el domingo 2 de julio en un programa que incluyó cinco partidos consecutivos, siendo el primero el que enfrentó a Sportivo Melgar con Santiago Barranco a las 9:15 de la mañana y el último el que tuvo a Alianza frente a Unión Carbone a las 15:55 de la tarde. Los reportes en los diarios señalan que a aquella jornada asistieron poco más de cuatro mil aficionados, además de los que ocuparon lugares en el cercano cerro Leticia a las faldas del San Cristóbal en una costumbre que se mantuvo a lo largo del campeonato.

El cuadro blanquiazul, con su dominio, ratificó frente al 'Expreso del Chirimoyo' el papel de favorito en esta categoría, pero no logró abrir el marcador ni siquiera mediante un penal que José Morales estrelló en un palo durante la segunda mitad. Fue 0-0 y el único bache que encontraron los íntimos en su camino pues una semana después le tocó caer al Melgar por 3-0 con goles del mismo Morales, Adelfo Magallanes y José María Lavalle.
Alejandro Villanueva observa al portero de Juventud Perú controlar una acción de peligro frente a un marco de público que copó toda ubicación posible (Recorte: diario La Crónica)
Sportivo Uruguay fue el siguiente rival y víctima aliancista pues cayó 5-1 con tres tantos de Armando Cueto, uno de Máximo Urdanivia y otro de Magallanes. Para esa fecha el elaborado juego aliancista en ataque encandilaba al público, que si iba en gran cantidad hasta el Rímac era para ver, en buena medida, los últimos destellos de habilidad del ‘Maestro’ Villanueva. Con él como conductor, habilitando y tocando, Alianza siguió una ruta de triunfos que no se detuvo hasta que se volvió inalcanzable para el resto.

Siguió Juventud Gloria de Jesús María que perdió 2-0 con tantos de Cueto y Urdanivia; luego Santiago Barranco cayó 4-1 anotando Villanueva (en dos ocasiones), Magallanes y Juan Puente; Juventud Perú 2-1 con goles de Luis Bruzzon y Magallanes; Independencia Miraflores también 2-1 mediante goles de Magallanes y Villanueva; Atlético Lusitania 1-0 con tanto de Puente; y finalmente -tras una fecha de descanso- el Miguel Grau, conocido como 'El Derrumbador de Campeones', que el 3 de septiembre sucumbió con un 4-1 que le dio a Alianza el título de campeón de Lima.
Jugada de riesgo sobre el arco del Miguel Grau que cayó goleado el día que Alianza se coronó campeón en la Primera de Lima (Recorte: diario La Crónica)
Invicto hasta ese momento, perdió tal condición en la última jornada ante Centro Iqueño, equipo que contaba en sus filas con un joven Roberto ‘Tito’ Drago, además de su hermano Carlos, los que se las arreglaron para vencer por 2-0. Culminado el torneo, los íntimos tuvieron que aguantar un tiempo más a espera de que en el Callao saliera el otro campeón con el que tendrían que definir al único cuadro que iba a lograr el ascenso.

Adiós amargo sueño

Con mucho retraso la Liga del Callao comenzó su torneo de Primera División y recién el 10 de marzo de 1940, tras empatar en la fecha final con Telmo Carbajo, el Social San Carlos también dijo campeón. En ese lapso de semanas Alianza Lima aprovechó el tiempo, disputando incluso un amistoso internacional (reforzado con ‘Caricho’ Guzmán y Máximo Lobatón, entre otros) ante Nacional de Montevideo que durante ese mismo mes estaba de gira por Lima.
Con este equipo Alianza Lima le ganó a Social San Carlos y regresó a la División de Honor (Recorte: diario La Prensa)
A todo esto también se dio un hecho peculiar, pues se hizo el pedido para que la FPF diera acceso directo a ambos rivales hacia la máxima categoría. Primero fue el cuadro blanquiazul quien lo intentó, pero luego también se unió a la solicitud el equipo chalaco. En ambos casos, todo fue denegado porque se optó por respetar el reglamento establecido, aunque ello provocó que la programación original, que signó el domingo 24 como el día de la definición, se viera postergada una semana más.

Así, el 31 de marzo llegó el momento en el que los íntimos se sacaron de encima todos sus pesares en su regreso al estadio Nacional. Ahí fue que se paró el siguiente once: Juan Valdivieso en el arco; Juan Quispe y Manuel Zúñiga como backs; Santiago Ronchi, Luis Bruzzón y Eulogio García al medio; Mientras Máximo Urdanivia, Adelfo Magallanes, Juan Puente, Alejandro Villanueva y José Morales quedaron en el ataque.
Como era su costumbre, 'Manguera' Villanueva gana en el salto para generar una ocasión de riesgo en el partido que los enfrentó con el campeón chalaco (Recorte: diario La Prensa)
En aquella jornada la experiencia aliancista se impuso una vez más en el campo, aunque sin brillar lo suficiente en su juego como para satisfacer a la crítica que siempre esperaba más de ellos. El marcador se abrió a los 14’ para los íntimos con gol de Puente a pase de Magallanes, mientras que un segundo tanto se dio mediante combinación entre Villanueva y el mismo Magallanes que acabó en definición de Urdanivia.

Hasta ese momento lo de San Carlos pasó por el juego rudo en su impotencia por frenar al rival, pero a los 43’ logró el descuento en acción personal de su delantero centro Wencafield. Fue 2-1 para Alianza y el regreso a la División de Honor, aunque de inmediato se comenzó a pedir la renovación de su once principal para no volver a tropezar.

Si bien la exigencia en El Potao y una mejor preparación le permitió volver a destacar con chispazos de su calidad tras el descenso de 1938, al ‘Maestro’ Villanueva no le alcanzó ya la calidad de su juego cuando tocó pegar el regreso. Igual les pasó a varios de su grupo, como a José María Lavalle o al ‘Cholo’ Morales. Todos fueron cediendo su puesto luego de ese logro, el último de ese 'Alianza de Oro' que recuperó el honor en una segunda categoría que no era la Segunda.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: diarios La Crónica y La Prensa


Comentarios (1)add
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escrito por Omar , abril 01, 2016
Alianza Lima quedó último en la liga de Lima, la liga que era la máxima categoría del fútbol peruano en ese tiempo. Si quedas en el último puesto DESCIENDES, y aunque no se llamaba Segunda, igual se fue Alianza.
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