Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comSe cumplieron 40 años del último título de Perú en Copa América. Con la euforia que despierta el recuerdo, la reflexión histórica sensata obliga a resaltar que aquella campaña no fue fruto de la planificación, sino de la improvisación feliz. Acá, el caos que vivía el fútbol peruano en 1975.

 

La mayoría de las grandes gestas del fútbol peruano está lamentablemente asociada al accidente y la casualidad. Es ampliamente conocido, por ejemplo, que en 2003 Cienciano no solo entró por la ventana a la Copa Sudamericana -con un gol agónico en el estadio San Martín ante Cristal, luego de haberse colado como cuarto en una definición de cuatro-, sino que su institucionalidad era precaria: se resumía a la billetera de Juvenal Silva y a un televisor en su abandonada sede institucional. Además, no puede olvidarse que aquella hazaña se consiguió en medio de un contexto local terrible: cuando una huelga de futbolistas había obligado a la FPF a declarar, de manera vergonzosa, terminado con antelación el campeonato.

En la misma línea, DeChalaca ya ha rescatado que en 1981, apenas dos meses y medio antes de la célebre Eliminatoria en que Perú le ganó a Uruguay en el Centenario, Perú no tenía ni entrenador ni Comisión Mundialista nombrada. En medio de la improvisación y después de las negativas de los brasileños Mario Lobo Zagallo, Dino Sani y Danilo para tomar el buzo, acabó clasificando bajo la batuta del DT que había sido la última opción entre los candidatos posibles: Elba de Padua Lima 'Tim'.

Pues bien, a inicios de 1975, un semestre antes del inicio de la primera Copa América que no se jugaría en sede fija, el panorama en el fútbol peruano era tanto o más desolador: sin técnico, en medio de huelgas y controversias económicas y con acefalía en cargos dirigenciales claves. Y lo peor es que en los meses que siguieron, de la mano de los avatares del Gobierno Militar el panorama incluso empeoró. Pese a lo cual, en efecto, fuimos héroes.

La crisis de los pasajes

En 1974 el Descentralizado pasó a jugarse en varias plazas nuevas y con tribunas no necesariamente llenas, como en este León - Cienciano en Huánuco. (Foto: revista Ovación) 

La primera semana de enero de 1975, el Torneo Descentralizado -que por aquellos años traspasaba el calendario hasta el inicio del verano siguiente- fue suspendido. La razón obedecía a la negativa de las compañías aéreas a trasladar a los clubes, debido a que la Asociación Nacional de Fútbol (ANF, antecesora de la ADFP) mantenía una deuda de 14 millones de soles con ellas. Este monto correspondía, a su vez, a una subvención que el Comité Nacional de Deportes (antecesor del IPD) solía dar al fútbol profesional; pero esta última entidad había sido disuelta en mayo de 1974 por el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada para dejar paso al Instituto Nacional de Recreación, Educación Física y Deportes (Inred), cuyo presidente Guillermo Toro Lira se negaba a seguir entregando un solo sol más a los clubes pues entendía que el Estado no debía asumir tal costo al tratarse de entidades privadas.

Para poner la situación en completo contexto, es menester explicar que desde 1972, tras la euforia por el subcampeonato de Universitario en la Copa Libertadores, el Gobierno Revolucionario había dado señales evidentes de querer intervenir en el fútbol profesional. Por ejemplo, presionó para el incremento de clubes en la Primera División, de modo de dar mayor cabida a equipos de provincia: así, en 1973 el número de equipos se elevó de 16 a 18, y en 1974 saltó hasta 22. Esto último lo consiguió mediante el ascenso directo a la máxima categoría de los ocho campeones regionales de la Copa Perú, sin Finalísima de por medio, lo cual hizo que se sumaran plazas nuevas al Descentralizado: había que viajar a Cusco (Cienciano), Huancayo (Deportivo Junín) o Ilo (Unión Pesquero), lo que encareció sustantivamente los costos de transporte.

La situación se solucionó, no obstante, tras algunos días de negociación, al cabo de los cuales se resolvió que el Inred cubriría la deuda pendiente y en adelante no entregaría más subvenciones, a cambio de lo cual se exoneraría al fútbol profesional del impuesto de 15% que existía a la organización de espectáculos. Pero amén de que las finanzas de los clubes ya estaban trastocadas, había más hilo por tejer.

Metiendo mano

Carlos A. Mannucci fue uno de los clubes que estuvo a punto de ser víctima de la intervención estatal: su nombre casi sufre modificación. (Foto: diario La Industria de Trujillo)  

Ocurría que la intevención del Gobierno Revolucionario en el fútbol iba mucho más allá. Por ejemplo, buscó renombrar algunos clubes para que no llevaran nombres de empresas o empresarios: primero Sporting Cristal había tenido que omitir el Backus de su denominación, y luego José Pardo de Tumán, antes de ascender, debió rebautizarse como Unión Tumán. El siguiente objetivo era lograr que Carlos A. Mannucci se llamara Deportivo Trujillo, cosa que no se concretó.

Además, durante 1975 se dictó una medida que impedía la programación de espectáculos deportivos los días de semana en horarios anteriores a las 18:00 horas en todo el territorio nacional. El propósito de la medida era, a la letra, procurar que los estudiantes de colegio se concentraran en sus quehaceres escolares y no se distrajeran con otras actividades. Esto alteraba por sí mismo un calendario ya apretado, pues salvo el estadio Nacional y el recién inaugurado Alejandro Villanueva, ningún otro estadio en el Perú contaba entonces con iluminación artificial.

La situación se agravaba para los clubes, además, porque la enorme mayoría de diarios, al estar intervenidos por el Gobierno Revolucionario, había reducido sustantivamente su contenido de información sobre el fútbol profesional. La Crónica, por ejemplo, había dejado de lado en 1974 al staff completo que dirigía Alfonso Rospigliosi -al que en un memorable editorial acusó de "muy comercial"- y modificó radicalmente su cobertura, la cual reorientó hacia el fútbol amateur y las distintas ligas de la Copa Perú. Desde los medios, comenzó a exigirse a los clubes que si querían anunciar las programaciones de sus partidos, debían pagar por eso. Además, se atizaban constantes mensajes en torno de que el fútbol profesional "sangraba" económicamente al amateur desde el inicio de los Descentralizados.

Como campeón de la Copa Perú 1975, Torino en principio debería haber jugado la Copa Libertadores en representación del Perú. La idea al final no prosperó. (Foto: diario La Crónica) 

En medio de esa batahola, la medida más polémica había sido una dictada por el Inred: que el campeón de la Copa Perú 1975 tuviera cupo directo a la Copa Libertadores de América, junto al campeón del Descentralizado. El propósito era equiparar el fútbol amateur al profesional, a como diera lugar, en el imaginario colectivo. Para ese momento, por supuesto, ya se había procedido a la desactivación de la Segunda División Profesional, entendida como "limeña" y que dejó de disputarse luego de 1973. 

La dualidad de entes

En sintonía con todo lo anterior, el fútbol peruano estaba gobernado bicéfalamente. El Inred había dispuesto que la Federación Peruana de Fútbol se encargara únicamente de regentar el fútbol amateur, y el fútbol profesional quedaba en manos de la ANF. Sin embargo, a la vez era el Inred el que tenía que autorizar la conformación de un seleccionado nacional, así como dar pase a los viajes de equipos peruanos al exterior -los cuales habían sido restringidos- y a la transferencias de futbolistas peruanos a clubes del extranjero.

En medio de la crisis, en febrero de 1975, el presidente de la FPF, Luciano Cúneo, renunció al cargo por tener que pasar a ocupar otras funciones públicas. Fue nombrado en su reemplazo Miguel Pellny, quien incorporó como vicepresidente a Ricardo Miranda Tarrillo, el ideólogo de los famosos Torneos Regionales. La creación de estos -que no se materalizó hasta 1984- era ya una de las posibilidades que el Inred había deslizado para solucionar la crisis económica del fútbol y salvaguardar el que era el principal propósito del Gobierno Revolucionario: que la mayor cantidad de ciudades del Perú tuviera representación en Primera División.

Guillermo Toro Lira, Augusto Moral, Carlos Cobilich y Miguel Pellny, los dirigentes de la época en el fútbol peruano (Recorte: revista Ovación)

En paralelo, la ANF era presidida por Augusto Moral, quien estaba completamente concentrado en las gestiones ante el Inred para salvar económicamente el torneo local. Así, en marzo de 1975, 'Pocho' Rospigliosi se quejaba en la revista Ovación de que mientras Bolivia y Chile ya habían iniciado su preparación con miras a la Copa América, en el Perú ni siquiera se sabía quién nombraría al entrenador de la selección: si lo haría el Inred, la FPF o la ANF. Además, 'Pocho' presagiaba que si la designación la hacía el ente rector de los clubes, la prensa controlada por el Estado le haría campaña en contra, tal como la que ya desde la Eliminatoria de 1973 se hacía a los futbolistas peruanos como Teófilo Cubillas y Hugo Sotil que jugaban en el exterior, a los que se acusaba de "poco compromiso" para defender la casaquilla nacional por estar concentrados en sus clubes (¿a alguien le suena conocida esta historia?).

La selección "profesional"

Finalmente, se resolvió que la ANF y no la FPF se haría cargo de la designación del seleccionado. Tras diversas idas y vueltas, a solo un mes del debut en la Copa América ante Chile, se resolvió nombrar como entrenador a Marcos Calderón, quien había sido recientemente nombrado en Alianza Lima, por lo que hubo que conseguir que el cuadro íntimo lo licenciara.

El 'Oso' comenzó de la peor forma: el 22 de junio Perú fue estrepitosamente goleado en su primer amistoso por Ecuador en Quito, en un 6-0 que es el peor resultado histórico ante los norteños. Tres días después, se volvió a perder ante los norteños en Guayaquil, y las críticas en los medios deportivos hacia la blanquirroja eran tan duras como el deslinde que se hacía de ella: se la llamaba, directamente y sin tapujos, no como la selección nacional, sino como la "selección profesional".

Antes de la Copa América, a la selección peruana soportó una terrible goleada de 6-0 a manos de Ecuador (Recorte: revista Ovación)

Para colmo, el Inred se negó a ceder el estadio Nacional para los encuentros de la Copa América. Como ya ha comentado DeChalaca, el argumento oficial era que el coloso de José Díaz había sufrido daños estructurales producto del terremoto de 1974 y no estaba apto para recibir público en la parte alta de Oriente, amén de que para el Descentralizado y la Copa Perú sí se lo hubiera venido empleando con normalidad. En realidad, lo que quedaba claro es que no existía voluntad política de apoyar a la "selección profesional", y por eso Perú debió hacer las veces de local ante Chile, Bolivia y Brasil en el estadio de Alianza Lima. La mejor prueba de ello es que, en paralelo a los cotejos de la Copa América, en el Nacional se disputaron los partidos del Sudamericano Juvenil en el que Perú fue anfitrión.

Pero por si lo anterior fuera poco, lo que parecía ser el acabose se dio luego de culminada la primera fase con los exitosos triunfos sobre Bolivia y Chile. La aprobación en agosto de 1975 del Estatuto del Deporte Profesional obligaba expresamente y con nombre propio que la selección nacional de fútbol fuera constituida, dirigida, administrada y supervisada por una Comisión Deportiva especial que debía contar con un representante del Inred, uno de la FPF y otro de la ANF. Así, de un momento a otro, la selección quedó formalmente descabezada en materia dirigencial y su único responsable oficial pasó a ser Marcos Calderón.

Fútbol para todos

Sin embargo, el 25 de agosto, el Inred suscribió el oficio 1350-75 en el que ratificó, con buen criterio, a la ANF como administradora de la selección hasta el final de su participación en la Copa América. Cuatro días después, el célebre 'Tacnazo' renovó las autoridades del Gobierno Revolucionario y se pasó a otra etapa de la relación entre gobierno y "selección profesional": una en la que las autoridades entrantes debían capitalizar políticamente la euforia futbolística de un triunfo sobre Chile.

En Palacio de Gobierno también se lució la Copa América junto a la selección peruana (Recorte: diario La Crónica)

Así, la "selección profesional" volvió a ser el equipo de todos. El Inred, que había venido dificultando sistemáticamente los pases de los seleccionados a clubes del exterior, tuvo que ceder y permitir que 'Cachito' Ramírez fichara por el Atlético Español mexicano o Juan Carlos Oblitas por el Elche español, entre otros. Desde la presidencia de la Conmebol, a la vez, el doctor Teófilo Salinas hacía su parte: agotó gestiones para que la semifinal de la Copa América no se jugara en partidos de ida y vuelta, sino que se optara por una única sede para un cuadrangular definitorio que, él sugería, podía disputarse en Lima. El Congreso de la Conmebol, en Montevideo, rechazó sin embargo esta opción y mantuvo el formato de idas y vueltas en llaves de eliminación directa hasta la final.

Con la euforia popular al tope después de la victoria en semifinal -y en el sorteo- sobre Brasil, el Nacional reabrió sus puertas a la blanquirroja para la final ante Colombia. Y como era previsible, las fotos con la Copa América, una vez conseguida, abundaron entre autoridades del Gobierno Revolucionario, el Inred, la FPF y la ANF. Además, como consecuencia del título de la Copa América, se revirtió la norma que daba clasificación directa al campeón de la Copa Perú a la Copa Libertadores: se cayó en cuenta de que el nivel relativo del representante del fútbol amateur habría estado muy descalzado respecto de los competidores de otros países y no podía arriesgarse el prestigio ganado a nivel continental, según se argumentó desde el Inred.

Como anécdota, quedará que el día en que la selección fue recibida en Palacio de Gobierno para ser homenajeada por el presidente Francisco Morales Bermúdez, el campeonato local estaba otra vez formalmente suspendido: la ANF lo había declarado así porque entendía que el nuevo presidente del Inred, comandante FAP Pedro Izquierdo, había ofendido a sus dirigentes en declaraciones públicas. En el cóctel de rigor, el ministro de Educación, general EP Ramón Miranda Ampuero, aprovechó el agradable ambiente para interceder y fomentar las paces.

La lección jamás aprendida

Pese a todo lo que tenía detrás, la selección peruana siempre miró al frente con el objetivo de ganar la Copa América (Recorte: diario La Crónica)

De todo lo repasado queda claro que el fútbol peruano, en otro capítulo glorioso más de su historia, estuvo absolutamente ajeno al concepto de planificación. Una extraordinaria generación de futbolistas, combinada con un entrenador ganador y un sistema de torneo conveniente para un proyecto de corto plazo -partidos de ida y vuelta que podían planificarse como eventos aislados-, se encargó de darle la contra al macroentorno y conseguir una hazaña histórica.

También queda claro que muchos de los males introducidos por el intervencionismo político en el fútbol son lastres que, hasta hoy, lamentablemente explican en buena medida muchos atrasos del balompié local. Y por supuesto, que el grueso de la afición peruana, ávida de triunfos, no esté en modo alguno acostumbrada a exigir procesos como causales de los éxitos, sino más bien a exigir que estos últimos lleguen como fruto de la casualidad feliz.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: diarios La Crónica y La Industria de Trujillo; revista Ovación


Comentarios (6)add
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escrito por Aguilag , octubre 29, 2015
Articulo del cual quiero comentar (espero lo publiquen) en el cual el analisis es sesgado y hasta despectivo. Sesgado porque el mismo de chalaca en otros artículos ha destacado el escaso o nulo peso dirigencial que hoy en dia tiene la FPF en el contexto continental y mundial, lo cual no ocurria cuando lito salinas era dirigente de la CSF, y destacan incluso que fue en esa epoca que el futbol peruano tuvo sus mejores logros..... ahora las cosas se cambian y se presenta la copa america ganada a colombia como un fruto de la purisima casualidad, de paso soslayandose los logros alcanzados por el club cienciano de cusco..... aspectos tristes y falaces, porque logros de tal magnitud no pueden ser frutos de la casualidad y suerte gitana..... sobre el club rojo nomas, recuerden amigos que el cupo para la sudamericana, por las bases aprobadas por TODOS los clubes profesionales hizo que 4 equipos lo disputaran, siendo alianza lima, sporting cristal, cienciano de cusco y si mal no recuerdo bolognesi de tacna el cuarteto.... la llave alianza-bolo la ganaron los grones, y la llave cristal-cienciano la gano el rojo, con triunfos tanto en cusco como en lima..... desdeñar y menospreciar ese inicial logro es realmente increible... luego al historia es conocida, u catolica, santos de brasil, nacional de colombia y river de argentina fueron los escollos que supero el rojo, perdiendo solamente un partido...... una lastima que una revista virtual como de chalaca sea parte de la prensa alimeñada, parcializada y denostadora de todo aquello que no esta en lima..... racismo, mediocridad y negativismo de sobra y en camionadas tenemos, como para exportar... una pena
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escrito por marco , octubre 29, 2015
excelente artículo,nada que ver con el especial del comercio,simple y solo con resultados y datos chauvinista como el de sotil escapandose para jugar.....aquí en cambio se muestra todo el contexto de época....por algo esta página es para gente fuera de lo común,para gente mas capacitada..
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escrito por Serafin , octubre 29, 2015
Qué gusto leer este artículo, el cual debería ser insertado en Wikipedia de una vez, porque desafortunadamente es la única fuente informativa sobre lo ocurrido.

En paralelo, queda claro que ir al Mundial o ganar una copa no siempre debe tener una explicación. ¿Cómo clasificaron Haití y Jamaica a un Mundial? ¿Cómo Grecia fue campeón de Europa?

Es fútbol. Eso es lo lindo.
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escrito por Carlos , octubre 30, 2015
Muy buen artículo realizado, siempre en el fondo se supo que la parte de la cabeza organizacional de nuestro fútbol ha sido y es de las peores, en esta época nos salvó la brillante generación de futbolistas que tuvimos y también añadir que Argentina no participó en esa Copa América y que Ecuador, Bolivia y Venezuela tenían un escaso nivel futbolístico, hoy en día todos los rivales son fuertes en sudamerica. Ojalá cambie el sistema de nuestro futbol. Hay que hacer que el torneo de segunda sea más fuerte, la Copa Perú sea el torneo de ascenso a Segunda y se irán mejorando las cosas.
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escrito por Hector , octubre 30, 2015
Exelente articulo, detalloso, objetivo y sobretodo sincero a despecho de los chauvinistas que les encanta que les doren la pildora esta nota es digna de compartir.
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escrito por erick delvechhio , octubre 05, 2016
Medio raras eran las bases de esa Copa América. Brasil y Perú fueron a sorteo porque igualaron en el global 3-3 (ida 1-3 para Perú, vuelta 0-2 para Brasil). En la final, Perú perdió ante Colombia en la ida 1-0 y en el partido de vuelta ganó 2-0, global 2-1 a favor de Perú pero igual se fueron a un tercer partido. Parece que ese sistema de campeonato lo hizo algún dirigente de la ADFP, un arroz con mango.
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