Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLuego de la derrota ante Sport Boys, José Soto dejó de ser técnico de Mannucci. ¿Le costó el trance de volver a dirigir en Primera o fue víctima de una falta de visión en el proyecto carlista?

Mariano Elías | @marianoeliasfut
Redactor

Luego de la derrota por 3-2 ante Sport Boys, se dio lo que ya muchos veían venir y de lo que se hablaba desde hacía algunas fechas: José Soto dejó de ser entrenador de Carlos A. Manucci apenas transcurrida la decimotercera jornada de la Liga 1, torneo al que el mismo técnico había conseguido clasificar tras un emocionante cuadrangular a finales del año pasado. Este hecho trae a colación algunos asuntos que serían interesantes de tratar.

Por un lado, ya el éxito en el fútbol de ascenso a Soto es muy difícil cuestionárselo, pero es cierto que aún quedará en deuda su manejo de equipos en la máxima categoría. Tras haber comenzado como técnico muy joven y además sumamente expuesto en un Alianza Lima en crisis, dirigió clubes en Segunda con campañas regulares en Alfredo Salinas y Alianza Universidad, hasta que finalmente con Deportivo Hualgayoc logró una buena temporada. Esto lo llevó a Mannucci, club con el que consiguió el claro objetivo del club de manera emocionante.

Esta temporada, el cuadro carlista dirigido por Soto ha sido uno de los equipos más irregulares de la Liga 1. El técnico parte habiendo dejado a su escuadra en la decimocuarta casilla, con apenas tres triunfos, tres empates y siete derrotas. La de Mannucci es la defensa más batida junto con la de San Martín y pese a que parece poder ganarle o robarle puntos al equipo que sea, luce también muy vulnerable y capaz de perder de maneras increíbles. Le ganó a Comercio 0-2 en Moyobamba, remontó al último suspiro para ganarle 4-3 al líder Binacional y hace poco se repuso y le empató 2-2 a Alianza Lima tras ir dos goles abajo. Sin embargo, cayó ante el colero Boys con un jugador más todo el partido, perdió como local ante un Melgar con suplentes y que también jugaba con uno menos, etc.

Mannucci fue derrotado por Boys y determinó la salida de Soto. (Foto: Pedro Monteverde / DeChalaca.com) 

La versión 2019 de Mannucci es en realidad un equipo absolutamente desequilibrado e impredecible, que, por lo menos en este hasta ahora breve retorno a Primera, aún no parece haber consolidado una idea o un plan de juego definido, sino que se basa en las ganas y el ímpetu para ir hacia adelante y marcar. Esto último es algo que evidentemente no tendría por qué ser reprochado, pero lo que habría que ver es si la directiva del cuadro trujillano tenía algo más en mente para su proyecto o no. De momento, eso no parece haber sido así.

Lo que sí es cierto es que esta prematura partida de Soto permite sacar a la luz dos temas importantes. El primero, que ser exitoso en el ascenso, por más que sea con clubes históricos y retos complicados, asegura nada para la máxima categoría. El segundo, que en general alcanzar buenos resultados es difícil si no se tiene un objetivo claro. En tienda tricolor pareciera a veces que siguieron muy emocionados por el esperado retorno tras 25 años y que no planificaron realmente como afrontar esta temporada. El equipo no está en zona de descenso y falta mucho para final de temporada, pero despedir al técnico que comandaba el proyecto definitivamente no es un buen augurio.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Foto: Pedro Monteverde / DeChalaca.com


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