Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLa batahola que despertó el arribo de Roberto Chale a Universitario ha conducido a diversos juicios categóricos sobre el sexagenario 'Niño Terrible' que vale la pena pensar dos veces. Con ese motivo, DeChalaca relanza -repotenciada- una de sus secciones más reclamadas: Sin HD.

"Universitario se convierte en un circo con el arribo de Chale"

LA INSTITUCIONALIDAD SE LA ROBARON A LA 'U' HACE MUCHO TIEMPO. Fue un latrocinio que comenzó hace veinte años, cuando la mayoría de socios de Universitario decidió elegir como presidente a la persona que más daño le ha hecho al fútbol peruano -así algunos de sus adláteres remanentes se esfuercen por decir lo contrario-. Roberto Carlos Chale Olarte (Lima, 24 de noviembre de 1946), por el contrario, tuvo un enorme mérito: logró ser dos veces campeón nacional a pesar del desastre interno que ya vivía por entonces un club azotado por sanciones de soborno, penurias económicas y un proceso de captación de asociados orientado a sostener a la fuerza un régimen dictatorial.

Así, con esa camiseta cuya marca Prime era emblema del secuestro institucional de un club sometido a los intereses de gordos bolsillos, el 'Niño Terrible' fue, junto a Luis Reyna, la cabeza del ciclo más exitoso de la historia de Universitario. Que si hoy a veces vive momentos que lindan con lo surreal es por directa consecuencia de todo lo que se hizo mal en aquellos tiempos y no porque llegue alguien que, en medio de todos sus desórdenes personales y malos ejemplos, nunca ha dicho que no cuando ha habido que poner el pecho.

Chale sale del campo expulsado en el último partido de su primera etapa como jugador en Universitario (Recorte: diario La Crónica)

Chale puede haber dicho muy suelto de huesos que era hincha de Defensor el día que firmó por Alianza, pero jamás le dijo que no a la 'U'. Valga recordar que cuando dejó el equipo en 1970 y firmó por el cuadro granate de Breña no lo hizo necesariamente por una mejor oferta, sino porque en Odriozola lo habían declarado transferible luego de sancionarlo por motivos disciplinarios.

"Chale es el único que podía tomar a Universitario en un momento así"

NO ERA EL ÚNICO PERO SÍ ES ALGUIEN AFÍN A LA SITUACIÓN. En un presente de novela turca como el que vive Universitario, en el que la enorme mayoría de los que rodean al club andan buscando quién tiene la culpa de qué sin asumir las propias primero, dos asomaban como condiciones imprescindibles para elegir a alguien que cargue con el primer equipo. Uno, que sea capaz de aguantar de todo, desde declaraciones altisonantes de quienes están a cargo de la dirigencia hasta esquizofrenias de un sector desubicado que le exige pelear el Clausura a un club que por su grandeza quizá esté siempre en capacidad teórica de lograr eso o más, pero que en la práctica hoy tiene otras obligaciones prioritarias. Y dos, que conociera de pe a pa la casa, de adentro hacia afuera y pasando hasta por los baños.

En esas condiciones, Chale es un auténtico muro de contención para todo lo que ocurra en el club, en la cancha y fuera de ella y hasta con el resto del país. Alguien a quien nunca, ni de adolescente ni ahora, le interesó lo que los demás le dijeran y que además, en un universo futbolístico en el que el respeto hacia el resto cada vez cuenta menos, si algo mantiene es un nivel de empatía justamente con los enclaves del fútbol que más suelen pegarle al resto.

César Echeandía y Samuel Eugenio rodean a Roberto Chale en la última temporada del 'Niño Terrible' con la divisa crema (Recorte: diario La Crónica)

Decía recientemente en un muy inteligente artículo Jaime Cordero que Chale parece a veces intocable y es cierto: es muy amigo del sector del periodismo que más suele tirar lodo al resto del sistema y eso le garantiza no inmunidad, pero sí comodidad para trabajar, tanto a él como a quienes lo contratan. En ese sentido, su fichaje es una apuesta rentable.

"El carácter de Chale es ideal para pelear el descenso"

A CHALE NUNCA LE FUE BIEN PELEANDO LA BAJA. El 'Niño Terrible' fue siempre un personaje identificado con el éxito, como jugador y como técnico. Desde los albores de su carrera en los banquillos -iniciada en 1976 como técnico de emergencia en Defensor, cuando aún era jugador en actividad-, no solo supo asumir en momentos difíciles, sino codearse con buenas campañas.

Así, después de vivir los últimos aceptables momentos de Atlético Chalaco en Primera, Chale estuvo a 9 minutos y un foul no cobrado de lograr lo imposible en cancha de River Plate ante Argentina; después puso a Defensor Lima y a Deportivo Municipal en carrera de pelear en partes altas de la tabla, y finalmente tuvo la coronación en su soñado bienio en Universitario a finales del siglo pasado. Pero cuando la situación fue inversa, las cosas no fueron tan auspiciosas.

Chale con Alianza en 2005. Curiosamente, debutó en un clásico ante Universitario. (Recorte: diario El Bocón)En realidad, Chale solo peleó dos descensos en su carrera. Uno fue en 1996 con San Agustín, club al que tomó luego de la partida de Óscar Hamada y al que no pudo revertirle el camino al cadalso en el año en que los santos decidieron jugar en Trujillo; lo reemplazó Guillermo Nué y el equipo se fue a la baja. Y el otro caso fue en 1997 con La Loretana: le tomó la posta a Ronald Amoretti a mitad del Apertura con un equipo pre-condenado por un sistema que haría descender a cuatro clubes, y no pudo ganar un solo partido hasta que fue reemplazado por Henry Perales.

Algo distinto fue su caso con Alianza, en 2005. Debía lidiar con un equipo en mala situación; y si bien no peleó precisamente la baja -blindado por el sistema de promedios-, sí lo dejó peor de lo que lo recibió. Mirar la tabla desde abajo no es, precisamente, la especialidad de Chale.

"Chale es hoy un técnico tácticamente desfasado"

NUNCA ESTUVO MUY ACTUALIZADO E IGUAL LE FUE BIEN. El aspecto táctico jamás fue un fuerte de Chale en alguno de los clubes que dirigió. Siempre fue un entrenador empírico, afín al estilo antiguo de prueba y error y el "vamos muchachos": así envió a Reyna a anular a Maradona en 1985, en una disposición de marcaje que dio la vuelta al mundo y de la que hasta hoy se habla con admiración. En Universitario, en la época del tricampeonato, tenía justamente en 'Cachete' al soporte que hacía todo el trabajo de campo y fundamentalmente de pizarra.

Lo que Chale mantuvo siempre como valor diferencial, intacto y privilegiado, fue un ojo clínico incomparable para ejecutar cambios. Como cuando incluía a Julio Rivera y cambiaba la faz de los partidos de aquella 'U' multicampeona. Es que Chale, por entonces, cuando le espetaban que no veía fútbol internacional, respondía que para él la 'U' debía jugar igual al Barcelona, "y por eso el 'Coyote' hace la de Zenden", afirmaba.

Roberto Chale junto a Luis Reyna cuando volvió a la dirección técnica en América Cochahuayco (Recorte: revista Don Balón Perú)

A ciencia cierta, si algún desfase tiene Chale no es respecto del fútbol, sino del Perú en general. Él fue ícono de una sociedad acostumbrada a la escasez, a la emergencia, a la limitación; de un país cerrado al mundo en el que la mayor referencia global era Argentina y claro, él le puso la pelota en la cabeza a Rulli y por tanto se puso por encima del resto del planeta en un solo gesto. Que era además un irreverente en un contexto genuflexo ante gobiernos militares y sus dictaduras.

Por todo eso, como argumentó en un notable texto post mortem Constantino Carvallo, ser Chale era lo máximo, y ser su amigo era mejor todavía. Por eso la gente mayor de cincuenta años responde que "Chale sí sabe de fútbol" cuando se le habla de su contratación por parte de Universitario.

La gran pregunta es qué significa Chale en este Perú en el que los chicos patinan antes que jugar a la pelota, escuchan música en Spotify mientras se citan en Starbucks y aprenden de fútbol no en una cancha, sino en Playstation. Un país que creció económicamente en el que el más exitoso ya no es el que mejor subsiste según las leyes de la calle, sino el que más inteligente y globalmente construye su fama y prestigio. Aquel en que casi ningún menor de treinta discute la trascendencia de Claudio Pizarro, a quien aborrecen por supuestamente engreído y alienado justamente casi todos esos mayores de cincuenta que idolatran al 'Niño Terrible'.

El regreso a lo grande de Roberto Chale con Universitario, cuando en 1999 tomó el mando del primer equipo crema y se estrenó con una goleada sobre IMI. (Recorte: revista Don Balón Perú)

El tema relevante, amén de la discusión sociológica, es que Chale hoy tiene que entrenar a chicos que cambian de peinado exactamente como se hace en PES en el Creation Centre, y dirigirse a muchos aficionados que identifican más a los jugadores por esos peinados que por sus características técnicas. El fútbol cambió, en el Perú y fuera de él, y Chale -para alegría de muchos y tristeza de otros- sigue siendo el mismo.

"Chale se escribe con una sola ele y no con dos"

LO MÁS SENSATO DE ESTOS DÍAS. Si para algo ha servido la reaparición mediática de Roberto Chale es para que todo el Perú sepa, de una vez, que su apellido se escribe con una sola ele y no con dos. "Challe" ha sido por décadas un nombre propio tan popular que para muchos suele ser sacrílego modificarlo. Lo concreto es que al parecer alguien quiso italianizarlo en su época de futbolista y añadió, en los medios, una letra que nunca debió estar allí.

El propio 'Niño Terrible' nunca tuvo problemas en aclarar que su apellido es Chale y por eso su columna en el diario El Bocón siempre apareció firmada de la manera correcta, por lo cual DeChalaca se encargó de hacer la aclaración pertinente vía Twitter luego de su nombramiento. Las generaciones actuales, felizmente, tienen mayor intolerancia al error ortográfico, y gracias a las redes sociales ha podido ayudarse a hacer una enmienda que en un mundo sin ellas habría sido imposible de lograr. Habrá que ver si Chale, con una sola ele pero con verborragia completa, es capaz de volver a acabar sentándose en todo lo que le diga el resto.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com


Comentarios (1)add
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escrito por Carlos Pérez S. , septiembre 11, 2015
En realidad, Chale estuvo peleando la permanencia al menos tres veces: en el Apertura 2002, fue D.T. de Sport Coopsol en dupla con Ramón Quiroga. Recuerdo un S. Cristal 2 - S.Coopsol 1 en el ex "San Martín de Porres" con Paulo Autuori en un lío con el defensa del Coopsol David Díaz. La campaña no fue tan mala, pero en el Clausura con otros DTs hicieron una pésima campaña y descendieron.

Ese mismo año, Chale dirigió el Lawn Tennis en la segunda división, que finalmente descendió.
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