Composición fotográfica: Sandro Mena / DeChalaca.com

“Jamás serán locales” reza uno de los estribillos que la hinchada blanquiazul le regala a la barra de enfrente cada vez que puede. Sin embargo, parece que, salvo algún salto atrás de última hora, este domingo sí habrá clásico en el Monumental. Momento propicio para recordar que Alianza Lima sí ha visitado casa crema para enfrentarse al rival de toda la vida. No solo el estadio de Ate, sino también el Lolo Fernández, el viejo coloso de madera del barrio de Odriozola.

Composición fotográfica: Sandro Mena / DeChalaca.com

Fue una tarde literalmente de miércoles. El 26 de junio de 2002 la primera final del Apertura decretó una condena para el clásico: 6 años sin volver a disputarse en el Monumental. Había ganado la violencia. Los repetidos intentos de amnistía fallaron. Pero este domingo, por fin, el Universitario - Alianza se jugará en Ate de acuerdo a todos los comunicados oficiales. No hay visos de marcha atrás, aunque es comprensible que aún a pocas horas subsista cierta incredulidad. Con la Policía nunca se sabe.

Un duelo casi tan legendario como el clásico mismo: Terry vs. Legario, en el Lolo Fernández (Foto: diario La Crónica)En cambio, hubo tiempos en los que no había tanto problema en que la ‘U’ recibiera a Alianza. Es cierto que el Lolo Fernández tan solo acogió dos clásicos (y ambos amistosos), aunque aquello se debía más a temas de aforo (solo entran 10 mil personas) que a factores extrafutbolísticos. También es cierto, sin embargo, que el estadio de Breña declaró personas no gratas a los aliancistas desde el 6 de diciembre de 1990, cuando la barra blanquiazul, después de una derrota 2-0 ante Boys, incendió sus trajinadas maderas.

Pero como todo aquello no cabe en la nostalgia, será mejor revisar otras historias.

1952: CON LOLO EN EL LOLO

Tiempos de Odría, dictadura militar de derecha. La infraestructura deportiva no escapaba a la prédica fundamental del odriísimo (“pan y circo”), pues no solo en octubre de ese año se inauguraría el remodelado Estadio Nacional. Unos meses antes, el 5 de julio, se jugó por primera vez un partido en el estadio Lolo Fernández, que por entonces era conocido simplemente como “Estadio de Universitario”. Legario atenaza el balón y sonríe ante la arremetida de Juan Castro. Observa Guillermo Delgado. Al fondo, las tribunas del Lolo (Foto: diario La Crónica)La ‘U’ le había ganado 3-2 a Chalaco y ocho días después, el 13 de julio, se preparaba para recibir al clásico rival, Alianza Lima, en el flamante y estrecho coso de Breña.

A la 1:30 p.m. el equipo suplente de la ‘U’ iba a enfrentar al Mariscal Castilla (campeón de la Liga Regional de Lima). A las 2:50 p.m. jugarían los ‘calichines’ cremas frente a los de Municipal. Y a las 3:30 p.m. sería el clásico. Entrar a las tribunas preferenciales costaba entre 8 y 15 soles de la época. Las tribunas de primera (por deducción, las populares) iban entre los 2.50 y los 5.

El partido concitó expectativa y no podía excluir la tradicional franelería a las autoridades gubernamentales. El ingeniero Jorge Góngora y el Sr. Alfredo Gonzales (¿sería el papá de ya saben quién?), dirigentes cremas, se acercaron a la mismísima residencia del Ministro de Educación, Gral. Juan Mendoza, para invitarlo al partido central de la jornada.

La localía le daba mayor crédito a Universitario, que llegaba mejor según la prensa: “Mientras la ‘U’ está entrenando y en plena actividad, el Alianza solo ha hecho unas pocas jiras (sic) a provincias”, señaló La Crónica. No obstante, el clásico fue muy parejo. Otra vez Terry en acción, ahora persiguiendo a Fernando Vargas. 'Toto' anotó aquella tarde de julio de 1952 (Foto: diario La Crónica)Luego de una gran corrida, 'Toto' Terry le picó el balón a Teódulo Legario para poner arriba a los cremas. Alianza igualó con un fuerte disparo de 'Trito' Pedraza, previo pivoteo de Roberto ‘Chupón’ Castillo, que superó a Juan Busanich.

El partido terminó 1-1, en un  resultado que “satisfizo a tirios y troyanos, ya que tradujo los méritos que por igual habían hecho aliancistas y ‘úes’”.

Según la prensa, “el viejo Lolo (N. del A.: el ‘Cañonero’, no el estadio) rindió más de lo que puede exigírsele”, con Terry y Gilberto Torres como principales colaboradores en ofensiva. Del estadio en sí, las opiniones no fueron tan generosas. La Crónica acotó, por ejemplo, que las instalaciones del estrenado recinto resultaban muy pequeñas para grandes eventos futbolísticos. La historia respaldaría esta opinión. Tuvieron que pasar 17 años para que el ‘Lolo’, ya bautizado así, volviera a albergar un clásico.

Play de honor en el clásico-homenaje a los mundialistas de México '70 disputado en el Lolo Fernández. Lo ejecuta Héctor Chumpitaz, ante la mirada de los capitanes 'Pitín' Zegarra y Enrique Cassaretto, entre otros (Foto: diario La Crónica)1969: PIECE AND LOVE

Tiempos de Velasco, dictadura militar de izquierda. Pero la atención la copaban once héroes que no llevaban medallas ni condecoraciones, mas sí una maquinaria mediática a sus pies. Casi 20 futbolistas peruanos regresaban de Buenos Aires y cada uno de sus pasos era registrado al milímetro por la prensa. Los más viejos no evitaban las comparaciones, y proliferaban las entrevistas a viejas glorias en ediciones que tranquilamente podrían resumir toda la historia del balompié nacional. Eran los primeros días de setiembre y Perú conocía por primera vez lo que se sentía clasificar a un Mundial por méritos propios.

Curiosa imagen que muestra a 'Perico' León rehusándose a firmar un banderín de la 'U' en la tribuna Occidente del Lolo Fernández (Foto: diario La Crónica)Y a falta de medallas, se organizó un partido en su honor. La fecha designada fue el 7 de setiembre, exactamente una semana después de la gesta en la Bombonera. La ocasión, además, fue propicia para que el Lolo Fernández reabriera sus puertas a un clásico por segunda y última vez. La ‘U’ y Alianza, en un clima de fraternidad improbable en estos tiempos, dieron un homenaje a los seleccionados, que incluiría la repartición de todo lo recaudado.

Los equipos se presentaron plagados de suplentes y juveniles. Los seleccionados estuvieron cómodamente instalados en tribuna, agasajados por sus admiradores, a tal punto que las rivalidades se disiparon. Un hincha de la ‘U’, por ejemplo, le pidió al ídolo aliancista ‘Perico’ León que firmara su banderín. El moreno atacante acompañó su negativa con una carcajada que atenuó cualquier reproche.

Víctor Calatayud remata al arco íntimo entre un juvenil César Cueto -a la izquierda- y Armando Lara (Foto: diario La Crónica)El único que faltó a la cita fue Roberto Chale, aunque la prensa aún no hacía presunciones sobre su particular forma de festejar los triunfos. Quién sí estuvo fue el capitán Héctor Chumpitaz, que dio el play de honor vestido de civil. También estuvo César Cueto que, si bien recién haría historia unos años después, integraba el plantel aliancista que esa tarde salió al ‘Lolo’. El ‘Poeta’ tenía solo 17 años.

La ‘U’ abrió la cuenta con un cabezazo de Enrique ‘Loco’ Cassaretto y Alianza igualó con un penal de ‘Pitín’ Zegarra. El encuentro fue muy amistoso y terminó a los 43’ del segundo tiempo, posiblemente porque la gente prefería apapachar a sus ídolos que distraerse en un espectáculo secundario.

Pese a todo, el estadio no se llenó y los 13 seleccionados (de la ‘U’ y Alianza) recibieron S/. 6,385 de la época por cabeza. También les dieron un diploma.

Fotos y recortes: diario La Crónica

comments powered by Disqus