Recorte: revista EstadioMoquegua vuelve a tener fútbol de Primera gracias a Cobresol. Y su último representante en la órbita profesional fue Juvenil Los Ángeles, cuadro que exhibió a Julio 'Coyote' Rivera. Acá, el recuerdo de su paso por la máxima categoría, esa que abandonó en el distante 1991.

 

Moquegua, “la capital del cobre peruano”, ha tenido momentos dorados en la historia del fútbol nacional. Yya alcanzó un momento cumbre con Cobresol, que se alzó con el título del torneo de ascenso y puso de manifiesto -nuevamente- la hidalguía de la ciudad por colocar otra vez a un equipo en la Primera División. En el pasado, tuvo a dos equipos en la máxima categoría: Atlético Huracán (1985-1990) y Juvenil Los Ángeles (1987, 1990 y 1991), protagonista de esta nota. El vecino provincial, Ilo, puso al Unión Pesquero (1974) y al Mariscal Nieto (1986 y 1991) en la división de honor.

Los Ángeles fue un cuadro protagonista de su departamento en la extravagante década de los ochenta. El batallón Los Ángeles, del ejército peruano, era el principal proveedor de jugadores del equipo; y, era usual que en los partidos que disputaba como local recibiera el aliento de más de cien soldados en las tribunas. La poca inversión con que contaba se conseguía, en parte, con un "aporte" de los soldados, a los que se les descontaba parte de su salario mensual. Los Ángeles, además, no volaban a Arequipa, Cusco y Puno -donde solía jugar como visitante en su Región-, sino que lograba un ahorro en el transporte porque estos se efectuaban en camiones LA del ejército.

La primera no es tan buena

Con todo y su pintoresco recurseo, Los Ángeles ascendió a la máxima categoría en 1987 y jugó en la Zona Sur que también conformaban Bolognesi, Alfonso Ugarte, Cienciano, Melgar y su coterráneo Atlético Huracán. Los inocentes angelitos no pudieron hacer una buena campaña en medio de tanto equipo endiablado que le llevaba mucho en experiencia. Si bien empezó con altas esperanzas -derrotó a Atlético Huracán en su debut por 1-0 con gol de Saúl Salas en el viejo estadio 25 de Noviembre- luego no pudo mantener el nivel. De hecho, esa fue su única victoria. En su segunda presentación cayó sin atenuantes contra Bolognesi por 3-0, en una muestra de lo complicado que le resultaría su primera vez en Primera. Así, se dio espacio para hacer buenos partidos, entre los que destacó el empate a uno que consiguió en Arequipa, con anotación de Gustavo Rivas, frente a Melgar; pero de todos modos quedó en el último lugar y jugó la División Intermedia en el segundo semestre del año.

La Intermedia, como se recuerda, era un híbrido engendrado por los equipos de Primera que tuvieron los peores resultados y los campeones departamentales de la Copa Perú. Allí se encontró con Melgar, Alianza Naval, Atlético Huracán, Diablos Rojos, Centauro Guardia Republicana, Mariscal Nieto y Deportivo Tintaya. A la escuadra celeste no le fue bien, quedó en el antepenúltimo lugar y perdió la categoría. Aquel equipo formó en su debut contra Huracán -y fue la base de la temporada- con César Chávez en el arco; Héctor Acosta, Henry Peñaranda, José Lobatón y Julio Rodríguez en la primera línea; Martín Damena, Saúl Salas, Martín Imana y Gustavo Rivas en el medio campo; y, Ricardo Arboleda y Juan Vives en el ataque. A Arboleda lo reemplazó César Zamanamuth, uno de sus jugadores más representativos y que estuvo en las tres temporadas en Primera. El DT a lo largo del año, memorable y olvidable en simultáneo, fue Alfredo López.

La segunda vez es mejor

Juvenil Los Ángeles intentó infructuosamente el retorno en 1988, pero al año siguiente desplazó en la Intermedia al Deportivo Tintaya de Yauli y consiguió de nuevo el ascenso. Empero, si para gozar hay que sufrir, pues Los Ángeles quiso gozar bastante. En el Regional I de 1990 apenas consiguió cuatro triunfos y dos empates en catorce partidos, mérito suficiente para quedar en el penúltimo casillero. Como colero quedó el Atlético Huracán. Ninguna de sus victorias fue resonante y cayó goleado 4-1 dos veces en Arequipa y en Tacna, contra Melgar y Bolognesi, respectivamente. Las cosas no cambiaron mucho en el Regional II: volvió a superar solamente al Huracán, con lo que salvó la categoría. Moquegua, sin embargo, no perdió un representante en la Primera División -con el descenso del 'Globito'-, pues el ileño Mariscal Nieto consiguió el ascenso.

Los once 'ángeles' de esa campaña solían ser Chávez; Rodríguez, Díaz, Surco, Gonzales, Domenak (quien era Comandante del ejército y al año siguiente fue Coronel); Salas, Ortega, Hinostroza; Zamanamuth y Ruiz. El entrenador al iniciar la temporada fue Máximo Carrasco, recordado por ser el DT campeón con Melgar en 1981, y que falleció ese año (1990) en un accidente automovilístico cuando se encontraba dirigiendo al FBC Aurora. Posteriormente, para el Regional II llegó Pedro Gonzales. 'Pedrito', como se lo conocía en su época de jugador, fue una de las figuras más representativas de La Breña, otro de los equipos populares de Moquegua.

Se fue para nunca más volver

En la temporada de 1991 no hubo milagro que salve a Los Ángeles. Se mantuvo irregular y sufrió las consecuencias de repetir el penúltimo lugar luego de los Regionales I y II, en los que apenas superó a Bolognesi. Como aquel año se decidió la reducción a solo 16 equipos en la Primera División, tuvo que dejar de ser parte del fútbol profesional. El equipo base era prácticamente el mismo, solo que contó con la participación de Julio Rivera -además de su hermano Óscar, con quien aparece en la foto que encabeza este artículo-. El ‘Coyote’ provenía del ETE de Chorrillos (Escuela Técnica del Ejercito) que hasta 1990 estuvo en la Segunda División. Al año siguiente pasó a Melgar, donde se quedó una temporada antes de ir a Sporting Cristal. Luego desarrolló la notable carrera que se le conoce.

Tras ello, en 1992, Los Ángeles disputó el Torneo Zonal, un invento para reacomodar a los equipos que se quedaron en el aire en 1991. En ese momento no se jugaba la Copa Perú, que tuvo una pausa desde 1988 a 1992. El Zonal permitió distribuir a aquellos clubes en la reapertura del "fútbol macho" al año siguiente. Fueron cuatro zonas y los ganadores jugaban una liguilla final. Allí, mientras que Ovación Sipesa y Unión Huaral alcanzaron el ascenso a Primera en una apasionante liguilla, Los Ángeles acabó yéndose a su liga de origen.

Posteriormente, su historia se resume más o menos así: anduvo un buen tiempo en la Primera División de la Liga Distrital de Moquegua (hasta 2005). Descendió porque la mayoría de sus integrantes -que siguen siendo del ejército- tuvieron que hacer una revisión en Lima justo cuando estaban en plena competencia. Por ello, perdieron tres partidos por W.O, lo cual decretó su descenso automático. Actualmente milita en la Segunda División distrital y el equipo marcha en la última posición. Empero, no tiene garantizado el descenso a Tercera División porque la Liga Distrital canceló esta categoría. Sin embargo, ante esta situación, lo más probable es que lo hagan descansar un año, a manera de penalización, pero esto, de acuerdo con algunas versiones de colegas de la zona, podría acarrear en la desaparición del club. Igual, si Moquegua perdió a Los Ángeles en el ayer, Cobresol puede ser la nueva perla del sur en el mañana.

Recorte: revista Estadio

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