Composición fotográfica: Paul Arrese / DeChalaca.comEl mejor jugador chimbotano de la historia no solo le da su nombre al estadio de su ciudad. También fue el causante de que Gálvez -que alguna vez se llamó como él- vista una franja similar a la de Municipal, y de que el 'Chino' Rivera sea apodado como tal. Con ustedes, Manuel Rivera: la leyenda.

 

Gracias al bicampeonato con la Universidad San Martín, Víctor Rivera se hizo famoso como el 'Chino'. Sin embargo, pocos conocen que hoy técnico de Cristal e hincha confeso de Deportivo Municipal se hace llamar asi gracias a su admiración por un otrora ídolo del equipo de la comuna. Un 'Chino' que, además, no fue originario de las riberas del Rímac sino de las del Santa, y que es el responsable de que hoy el equipo más grande de su ciudad, el José Gálvez, vista una camiseta de franja similar a la del club en el que él brilló, el Deportivo Municipal. Manuel Rivera en 1949, año en que dejó Ciclista Lima para pasar a Municipal (Foto: revista Equipo)Por si fuera poco, Manuel Rivera Sánchez, el primer 'Chino' Rivera, el más grande goleador chimbotano de todos los tiempos, le ha dado su nombre al magnífico estadio del que hoy goza la ciudad portuaria.

Made in Chimbote

Manuel Teodoro Rivera Sánchez nació un 15 de mayo de 1922 y desde su infancia en las calles de Chimbote vivió ligado al fútbol. A pesar de la oposición que encontró en sus padres -visto que literalmente destruía zapatos y el dinero escaseaba en la familia– compartió la pasión del deporte rey junto a sus hermanos Albino, Pedro y Roque, quienes también fueron futbolistas. El 'Chino' se caracterizó desde siempre por su velocidad y temible remate, pero sobre todo por ser encarador y tener una gran avidez de gol.

Ingresó al Sport Boys de Chimbote, club pequeño que lo acogió en torneos de menores. Pasó también por el Unión Chimbote y en 1939 llegó a la capital para jugar por el Ciclista Lima y tentar una oportunidad en el equipo de mayores. En 1940, sin embargo, los tallarineros perdieron la categoría y Rivera acompañó al equipo a disputar la Primera Amateur, donde batalló por seis largos años.

Anotándole un gol al Mariscal Sucre en 1951. Nótese que, en ocasiones como esta, empleaba una boina para jugar (Foto: diario La Crónica)En 1946, Ciclista logró el retorno a la División de Honor ayudado por los goles del 'Chino'. El más recordado fue uno en el partido definitivo ante el Telmo Carbajo, cuyo ganador debía ascender a Primera. Rivera recibió un pase, dribleó tres rivales y colocó un disparo de 30 metros que se clavó en las piolas.

Tallarín saltado

Al año siguiente, el 'Decano' ya estaba nuevamente en la división de honor pero sin mayor fortuna, puesto que en 1948 volvió a descender junto al Jorge Chávez. Esta coyuntura hizo pasar a Rivera -inicialmente muy a su pesar, puesto que se confesaba hincha del Ciclista– a préstamo al Deportivo Municipal, equipo con el cual viviría sus mejores años futbolísticos.

Pléyade de glorias ediles: Tito Drago, Manuel Rivera y Juan Seminario. ¡Qué equipazo tenía 'Muni' en los años '50! (Recorte: revista Ovación)La temporada siguiente a su llegada al conjunto edil le dió a Rivera su primer y único título nacional. En 1950, junto a Humberto Becerra, Adolfo 'Fitín' Cabada, Germán Colunga, Roberto 'Tito' Drago y su hermano Roque -con quien conformaría la delantera titular en la temporada-, 'Muni' lograría alzarse con el campeonato a tres jornadas del final con un empate ante Alianza por 1-1. Rivera fue el segundo máximo goleador del torneo con 13 tantos, por debajo de Alberto 'Toto' Terry, quien convirtió 16 para Universitario.

El año siguiente fue también muy grato para el goleador. Aquel 1951 en que se inició el profesionalismo tuvo como principal nota el colosal duelo palmo a palmo entre Rivera y Valeriano López por el cetro de goleador del campeonato. Finalmente, el 'Tanque de Casma' logró despuntarse en las últimas jornadas hasta totalizar 31 goles y volver a dejar al 'Chino' como segundo goleador, y ahora como subcampeón detrás del Sport Boys de Valeriano. Igual, Rivera tuvo importantes consuelos, como su hat-trick en el espectacular 5-5 contra Alianza Lima en la fecha 12. Y ya luego tendría su revancha en su leal competencia con el 'Tanque'.

Pólvora peruano-china

Siendo uno de los más fuertes delanteros del momento, Rivera tuvo que esperar hasta los 30 años, en 1952, para llegar a ponerse la otra franja roja: la de la selección nacional en los Panamericanos de Santiago. En ese campeonato, Saliendo en olor a multitud del campo del Nacional la noche de sus dos goles a Colombia, por la Copa América de 1957 (Foto: revista ¡Gol!)el 'Chino' anotó su primer gol con la blanquirroja ante México a los 5 minutos de la contienda. Perú venció a los aztecas por un categórico 3-0.

En 1953 tuvo su debut en Copa América (por entonces llamada Campeonato Sudamericano), edición disputada en Lima en la cual jugó en cuatro de los seis partidos de la selección. No volvería a ser llamado hasta un nuevo Sudamericano en la capital: aquel de 1957 donde partió como ilustre suplente de una delantera conformada por Jacinto Villalba, Terry, Valeriano, 'Vides' Mosquera y Juan Joya.

El arranque peruano fue con victorias ante Ecuador por 2-1 y ante Chile por 1-0, pero luego se sufrió una dura caída ante Uruguay por 3-5. Ni el DT húngaro Gyouri Orth ni la afición estuvieron conformes con los rendimientos de Valeriano y de Daniel Ruiz, los dos '9' empleados en esos cotejos, y se decidió incluir a Rivera par el siguiente choque, frente a Colombia. 

En acción en aquel épico duelo ante los colombianos, ante la marca del célebre 'Cobo' Zuluaga (Foto: revista ¡Gol!)Contaba el arquero colombiano Efraín 'El Caimán' Sánchez en una entrevista a la revista ¡Gol! que andaban mal los delanteros peruanos en el Sudamericano y que, por ello, se sentía tranquilo antes del encuentro. Pero el célebre guardameta perdió la tranquilidad cuando en la misma entrevista se enteró de qué Rivera -a quien había enfrentado en temporadas internacionales de verano- podría jugar. No fue en vano su preocupación: Perú venció 4-1 a Colombia y después del gol de Terry a los 34’ vino de inmediato un doblete de Rivera a los 35’ y 37’. La actuación le valió la simple felicitación de Orth palmoteándole la espalda y diciendole "bien, Chinito'. Pero también lo hizo salir ovacionado por el Nacional entero y mantenerse como centrodelantero titular en los dos cotejos restantes.

Cargando el arco de Gilmar en el mismísimo 'Maracaná', por las Eliminatorias de 1957. Esa tarde, Perú perdió debido al gol de 'folha seca' de Didí (Foto: revista ¡Gol!)Pero allí no quedó todo. Orth mantuvo al equipo para disputar, un mes después, la primera Eliminatoria de la historia de la selección peruana. El rival era nada menos que Brasil, en choques de ida y vuelta. Y el 'Chino', a despecho de Valeriano y sus credenciales, fue el elegido para ser titular en ambos cotejos. Luego del 1-1 en Lima, fue el más incisivo en la revancha en Río, perdida por 1-0 con la mítica folha seca de Didí que clasificó a Brasil al Mundial de Suecia, en el que el 'Scratch' conseguiría el primer título de su historia. A los 35 años de edad, Manuel Rivera había logrado ser el '9' del momento en el país.

Anclado para siempre en el puerto

Pero mientras todo eso ocurría en Lima, las hazañas del 'Chino' no pasaban desapercibidas en Chimbote. El delantero era el orgullo de la ciudad, y por ello el 27 de octubre de 1951, mientras él disputaba el título de goleador y del torneo con Valeriano y su Sport Boys, en Chimbote se fundó el club Manuel Rivera, que adoptó como camiseta una chompa blanca con franja roja similar a la del Deportivo Municipal donde militaba el ídolo del puerto.

Inmortalizado, como grande que fue, en una caricatura de Hanigman (Imagen: revista ¡Gol!)Lo curioso es que el 'Chino' no solo gozó del privilegio de tener a un club con su nombre mientras él jugaba, sino que se dio el lujo de jugar y retirarse en él. Así, en 1959, dejó la franja edil para volver a su Chimbote querido y ponerse la camiseta del club que llevaba su nombre, en el cual se retiró al año siguiente. Poco después, en 1963, una disposición de la FPF prohibió que a nivel nacional hubiera clubes que llevaran el nombre de personas vivas, por lo que el Manuel Rivera debió cambiar su nombre por el de José Gálvez FBC, con el cual alcanzó la fama y nombradía que hoy lo convierten en el club más grande de Chimbote.

Tras su retiro, el 'Chino' Rivera cambió la pasión del fútbol por el comercio pesquero, al cual se dedicó junto a su familia durante tres décadas, hasta que falleció en julio de 2005 producto de un trágico accidente automovilístico en la puerta de su domicilio. Pero la ciudad, lejos de olvidar a su ídolo, le confirió un alto honor: el estadio inaugurado en julio de 2007 fue bautizado como Centenario Manuel Rivera Sánchez, en doble honor a los 100 años de fundación política de Chimbote y al nombre del magno goleador.

Así, la historia ofrece una justa explicación sobre por qué Municipal y Gálvez, lejos de enfrentarse por saber cuál franja es más auténtica que la otra, tendrían que estar hermanados por el recuerdo de un goleador tan magnífico que creó un lazo indisoluble entre dos camisetas.

Composición fotográfica: Paul Arrese / DeChalaca.com

Fotos y recortes: revistas ¡Gol!, Equipo y Ovación; diario La Crónica

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