Composición Fotográfica: Kenny Romero / DeChalaca.comMuchos grandes jugadores tuvieron hermanos menores que no alcanzaron el éxito de sus mayores al probar suerte en el fútbol. Pero el benjamín de los Fernández, Eduardo -‘Lolín’-, hermano de ‘Lolo’ y de Arturo, brilló con la luz de sus goles, fuerza, velocidad y técnica.

 

“Mira hermano, fue algo increíble. Salté del potrero a la cancha del estadio. Yo que nunca había sido ni siquiera reservista de la ‘U’, y aparezco como titular. Si hasta las piernas me flaqueaban y casi me regreso cuando salí al campo y vi tanto público en las tribunas”. El relato del debut lo ponía el mismo ‘Lolín’ cuando contaba con 70 años, allá por 1993. Contaba la historia de sí mismo cuando apenas tenía 16 años y le tocaba debutar al lado de sus hermanos ya consagrados, Arturo y Teodoro. Decía que el mayor de los tres, Arturo, le dijo aquella vez: “Juegue usted tranquilo como sabe hacerlo. Aquí se acabaron los hermanos. Usted está solo y demuestre que por algo es un Fernández de Cañete”.

Estampa del ídolo crema, Eduardo 'Lolín' Fernández (Foto: revista Ovación)Tal fue la precisión de las palabras de Arturo que ‘Lolín’ se olvidó de cualquier temor y ganas de abandonar. Entró a la cancha con ganas de comerse al mundo entero y marcó dos goles, la misma cantidad que su hermano ‘Lolo’. El 1 de octubre de 1939, Universitario derrotó con goles de los Fernández al Atlético Córdova y de paso se inició la carrera de uno de los más grandes jugadores de la historia del club de Odriozola.

En la previa a ese partido, ‘Lolín’ había ido, como era su costumbre, a la cancha 2 del Parque de la Reserva a ver el entrenamiento de la Federación Universitaria. Antes tenía que trepar las paredes, porque el acceso al público no estaba permitido. Tal cual contaba el viejo ‘Lolín’, nunca había formado parte del equipo más que en algunos partidos de entrenamiento cuando faltaba un jugador. “Quítate los zapatos que los vas a romper”, lo regañaba Arturo, quien era su apoderado. Y fue el mismo Arturo el que lo hizo entrar al primer equipo un día que el alero izquierdo titular, Enrique Quiñonez, estaba lesionado y le dijo al entonces presidente de la institución, Jorge Alba, que lo afiliara. “¿Ese que viene a patear todas las tardes?”, preguntó Alba, “Sí, ese que el otro día rompió la pelota nueva de un patadón”.

'Lolín' en la ‘U’

Postal del Clásico Moderno: 'Lolín' abrazado por Máximo 'Vides' Mosquera. (Foto: revista Sport)Eduardo Fernández Meyzán, nació el 30 de abril de 1923 en San Vicente de Cañete. Más precisamente, en la Hacienda Hualcará. Sus padres fueron doña Raymunda y don Tomás. Al igual que sus dos hermanos mayores, se inició en el fútbol en el Huracán Hualcará hasta que llegó a debutar en la ‘U’ mientras estudiaba en el Guadalupe.

El cuadro crema se quedó desde 1939 hasta 1946. Al año siguiente se fue a jugar a Argentina por Vélez Sarsfield. Con el cuadro de Odriozola fue campeón en los años 1941, 1945 y 1946. Destacó desde sus inicios por su capacidad goleadora y por la potencia de su remate, que era una marca registrada de la familia. Para graficar la fuerza de los disparos de ‘Lolín’ está el extracto de la crónica de un partido que la ‘U’ empató 4-4 con Municipal: “(…) Como de 20 metros lo dispara ‘Lolín’ y la pelota sin respetos ni consideraciones para nadie no se detiene sino hasta adentro de la valla. Así de violento y potente vino el segundo de Universitario”. Otro dijo por ahí “Sus shots silban una música armoniosa dentro de las redes adversarias. ‘Lolín’ no detiene su paso de consumado ‘cañonero’”.

Su humildad también lo distinguía, tanto al inicio, cuando recién llegó de Cañete, como cuando ya era una figura consagrada. Lo inmortaliza un periodista que lo conoció cuando recién llegó a Lima y que lo entrevistó luego de unos años. “Creo que ya nos conocemos…”, le dijo Lolín al anónimo colega, quien no daba crédito a la memoria visual del futbolista y la sencillez con que se dirigió a él para contarle como huía de la ciudad, hacia la tranquilidad de su provincia, para volver únicamente a hacerla vibrar de emoción deportiva.

Delantera merengue piloteada por los hermanos Fernández. (Foto: revista Sport)Pero si hay una anécdota memorable en la vida de Eduardo Fernández, es aquella en que marcó trece goles en tres domingos consecutivos. Dicha marca representa un récord, hasta ahora, que difícilmente se pueda superar. Tres veces le marcó a Atlético Chalaco, justo siete días después de que le hiciera cuatro a Deportivo Municipal. La matemática es una ciencia exacta y la resta indica que faltan seis goles. Una semana antes del partido con los ediles, se los hizo todos a Alianza Lima. Aquel fue un partido atípico pues lo acostumbrado era que se enfrentaran, como hasta nuestros días, el juego atildado de los íntimos contra la verticalidad merengue. Sin embargo no hubo oposición por parte de los blanquiazules y los goles cayeron desde temprano. En menos de cinco minutos, la ‘U’ ganaba 2-0. Gómez Sánchez aprovechó el adelantamiento de las líneas cremas para capitalizar un veloz contragolpe que significó el descuento. Pero la superioridad de la ‘U’ se mantuvo y 'Lolín' puso dos goles más para sumar cuatro en su cuenta personal de aquella tarde. Antes del descanso, un nuevo descuido de la defensa estudiantil permitió a Gómez Sánchez poner el segundo de Alianza. Teobaldo Guzmán, de Banfield, acompaña a 'Lolín' quien viste la de Vélez Sarsfield. (Foto: revista Equipo)El complemento no fue diferente de la etapa inicial. La ‘U’ fue largamente superior; los defensores Huapaya, Pasache y Stolzenbach decidieron no subir más que esporádicamente (y clausuraron su arco); y, arriba, los Fernández y Castro se divertían con la desastrosa retaguardia blanquiazul. ‘Lolín’ usufructuó con la tarde negra de Quispe y del portero Legario: dos goles más para cerrar la cuenta.

No falta el minucioso que indica que ‘Lolín’ no hizo esos seis goles sino que alguno lo hizo ‘Lolo’. Esa proposición la sostiene el hecho de que las crónicas de algunos diarios de la época se contradicen al señalar a los goleadores de aquel partido, pero la verdad es que el tiempo ha otorgado a ‘Lolín’ la autoría de las seis anotaciones. Las mismas que, junto a las siguiente siete, lo hicieron armar maletas para viajar al fútbol argentino.

 

'Lolín' en Argentina

En 1947, Vélez Sarsfield se hizo de los servicios de Eduardo Fernández. Estuvo cuatro años en el club de Liniers y, si bien algunos recortes que encontramos en los periódicos de aquellos días señalan que le fue muy bien, la verdad es que su desempeño futbolístico no estuvo a la altura de lo que se esperaba. 'Lolín' Fernández fue un gran refuerzo de Sport Boys, entonces campeón, para la temporada de 1952. (Foto: revista Ovación)Fuera de que el equipo ocupaba posiciones de media tabla al final de cada torneo, ‘Lolín’ no pudo reeditar su fama de implacable goleador en canchas gauchas. Jugó 60 partidos y apenas consiguió marcar seis goles en la delantera que formó con Heisecke, Scliar, Ferraro y Bermúdez.

El primero de ellos lo consiguió el 15 de junio de 1947, recién en la novena fecha, el día que su equipo igualó 3-3 con Huracán. Luego tendría que esperar hasta el 17 de agosto, cuando en la fecha 17 marcó dos veces en la goleada por 0-4 de Vélez sobre San Lorenzo. Esa temporada los fortineros terminaron octavos, a 19 puntos del campeón River Plate, y con 51 goles a favor. Al año siguiente, ocuparían la sétima ubicación, otra vez a 19 puntos del campeón, Independiente, y con 44 goles a favor. De esos, solo dos fueron convertidos por ‘Lolín’ (en la derrota por 3-1 frente a Newell´s Old Boys -el 18 de abril- y en el empate por 2-2 contra Racing -5 de setiembre-). En 1949 marcó su último gol en Argentina y fue en la victoria que su equipo logró frente a Banfield, por 1-3, el 16 de abril. Renovó para seguir en 1950, pero a pesar de ser reconocido como un jugador hábil e inteligente por la prensa y el público en general, tuvo que regresar al Perú en la siguiente temporada por su falta de gol.

El final de un grande

Nunca pudo jugar en la selección nacional, pero vistió la blanquirroja con un equipo de masters que enfrentó a Uruguay. En la vista aparece al lado de su hermano Arturo. (Foto: revista Ovación)Universitario lo recibió, pero ya no era el mismo de antes. En 1952 pasó a las filas de Sport Boys, equipo con el que participó en la famosa gira por Colombia en la que los rosados vencieron por 0-1 al Millonarios con gol de Guillermo Barbadillo. Se retiró en 1957 jugando por Atlético Chalaco. Su mejor tiempo había pasado y se dedicó a trabajar en la Aduana del Callao donde estuvo por más de 30 años.

A pesar de haber perdido el partido contra la balanza, nunca dejó el futbol del todo, pues se juntaba los fines de semana en la cancha de la ‘U’ a entrenar con los veteranos de su promoción. Eduardo Fernández falleció el 27 de noviembre de 2002. Increíblemente, nunca jugó por la selección peruana, pero a pesar de ser el hermano de ‘Lolo’ pudo hacerse de un nombre propio para siempre.

Composición fotográfica: Kenny Romero / DeChalaca.com

Fotos: revistas Sport, Equipo y Ovación

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