Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comEn los libros de la ‘U’ y Alianza, el DT uruguayo Juan Eduardo Hohberg tiene un lugar preferente. Con ambos fue campeón nacional y con ambos llegó a instancias finales de la Libertadores. Comparemos al Universitario 1974-1975 y al Alianza Lima 1977-1978.

 

Fue hijo de un estanciero alemán. Nació en Córdoba, Argentina, en 1926, pero se nacionalizó uruguayo. Fue goleador y leyenda de Peñarol en los cincuenta y fue figura de la selección uruguaya en el mundial Suiza 54. Su nombre era Juan Eduardo Hohberg y sus pergaminos como técnico no eran menores a los que tuvo con el botín: había llevado a Uruguay a las semifinales de México 70.

El saludo del recién llegado técnico Juan Eduardo Hohberg con Walter Daga y 'Patrulla' Barbadillo cuando el uruguayo dirigió a Sport Boys (Foto: libro '¡Vamos Boys!', Teodoro Salazar Canaval)Un día llegó al Perú, que lo acogió como su segunda (o tercera) patria; también, como la que sería su patria definitiva. En 1972, Sport Boys contrató sus servicios. Los chalacos contaban, entre sus figuras, con Gerónimo ‘Patrulla’ Barbadillo y Walter Daga, pero la campaña no fue favorable: Hohberg se marchó pocas fechas antes del final de la temporada y Boys terminó 13°, con solo dos puntos por encima del descendido Mannucci.

Pese al sinsabor, Hohberg no perdió prestigio y dos años más tarde regresó a nuestro país: Universitario de Deportes fue en su busca.

La crema del 74-75

'Cachito' Ramírez va en busca de un centro ante Melgar en Arequipa durante la campaña que culminó con el título para Universitario (Recorte: revista Ovación)Después de alcanzar la cúspide, con el subcampeonato de la Copa Libertadores 1972, Universitario no había vuelto a encarar con éxito instancias decisivas: perdió el título nacional de 1972 y no clasificó a la Copa en 1973.

Para 1974, había que recuperar el camino. Hohberg trabajó con la base del 72, en un plantel que sumó al arquero Luis Rubiños para reemplazar a Humberto Horacio Ballesteros. En el arco, formaban Rubiños o Ricardo Valderrama. La defensa tenía a Héctor Chumpitaz como líder, junto a Fernando Cuéllar o Carlos Carbonell. Por la banda derecha iba Eleazar Soria y por la izquierda Juan Manuel Toyco. César Peralta o Julio Aparicio jugaban en primera línea de la volante; más adelantado iba el uruguayo Rubén Techera. Por banda izquierda corría Juan Carlos Oblitas y como delanteros netos se turnaban el ‘Trucha’ Percy Rojas, Juan José Oré y Oswaldo ‘Cachito’ Ramírez. Con la base del 72, la ‘U’ tuvo un 74 brillante, que arrancó con una goleada 1-5 sobre Mannucci en Trujillo y un triunfo 1-2 sobre Sporting Cristal con doblete de ‘Cachito’.


 

Los cremas ganaron dos clásicos con autoridad: superaron 0-2 y 3-0 a Alianza Lima en la etapa regular del torneo. Su contrincante más molesto fue el pundonoroso y recién ascendido Unión Huaral, que incluso llegó a vencerlo por 1-2 en Lima.

Los cremas clasificaron al hexagonal por el título junto a los huaralinos, los blanquiazules, Defensor Lima, CNI y Unión Tumán. Y dieron la vuelta dos fechas antes del desenlace, el 23 de febrero de 1975, con victoria 1-0 sobre Tumán gracias a un gol de Juan Carlos Oblitas.

Héctor Chumpitaz, como capitán de la 'U', ofrece el saludo hacia su par de la Unión Española en el encuentro que cerró la participación crema en la Libertadores del '75 (Recorte: revista Ovación)En la Libertadores de 1975, la actuación fue muy buena e incluyó dos triunfos en Uruguay durante la fase de grupos: 0-2 sobre Montevideo Wanderers (goles de Techera y ‘Cachito’ Ramírez) y 0-1 sobre Peñarol con gol de ‘Cachito’ y legendario penal atajado por Juan ‘Papelito’ Cáceres a Fernando Morena. La ‘U’ los volvió a vencer en Lima: a los primeros por 3-1 (con hat trick de ‘Cachito’) y a los segundos por 3-2.

Como líder indiscutido de su grupo, clasificó a una de las dos rondas semifinales, compuestas cada una por tres equipos. Universitario fue sorteado junto a LDU y Unión Española y tuvo un arranque prometedor, con un empate 0-0 en Quito. Luego cayó 2-1 en Santiago y venció 2-1 a los ecuatorianos en Lima. Si vencía a los chilenos en la capital, llegaba nuevamente a la final, pero un empate 1-1 liquidó el sueño.

El plantel se desarmó en julio, con el receso de dos meses por la Copa América: Soria siguió al ‘Trucha’ Rojas, quien a fines del 74 había partido a Independiente de Avellaneda; Chumpitaz fue fichado por el Atlas de México, al igual que Carbonell; ‘Cachito’, por el Atlético Español; Oblitas, por el Elche de España. Hohberg alistó maletas después de las seis primeras fechas del Descentralizado 1975: su último partido fue el 3 de julio, con derrota 3-0 contra Alfonso Ugarte en Puno.

La blanquiazul del 77-78

Hugo Sotil controla el balón mientras Teófilo Cubillas observa atento en el partido que culminó con un 4-0 de Alianza sobre Aurich en Matute (Recorte: diario La Crónica)Hohberg no fue un trotamundos, pero hizo carrera en distintos equipos y en diferentes etapas. Además de dirigir en su país, fue entrenador en Colombia (Cúcuta Deportivo y Atlético Nacional), Grecia (Panathinaikos), Ecuador (Emelec y LDU) y México (Atlético Español). Volvió a conducir a la selección uruguaya en las Eliminatorias a Argentina 78, pero la fortuna fue disímil a la de ocho años antes, en el mundial mexicano: Bolivia dejó fuera a los ‘charrúas’ del Triangular de Cali. Tras este doloroso revés, el Perú le extendió a Hohberg la opción de una revancha. Esta vez fue Alianza Lima quien lo invocó.

Terminaba el invierno de 1977 y los íntimos, que habían repatriado a grandes estrellas, no conseguían ser regulares. El hilo se rompió por el lado más débil y el DT Mario ‘Foca’ Gonzales fue destituido. Hohberg llegó en su reemplazo y debutó el 25 de septiembre con un magro empate 1-1 contra Defensor Lima en Matute. La siguiente semana, otro decepcionante 1-1 en casa, esta vez contra Melgar, sembró más dudas. Pero una fecha después ocurrió el destape: Alianza aplastó 6-2 a Unión Huaral con sendos hat trick de Freddy Ravello y Hugo Sotil.


 

Aquel equipo blanquiazul formaba con ‘Caico’ Gonzales Ganoza en el arco; Jaime Duarte como lateral derecho, aunque en ocasiones (cuando Francisco Narducci asumía la banda) también como central, donde lo acompañaba Salvador Salguero o César ‘Chalaca’ Gonzales; por izquierda iba Roberto ‘Cucurucho’ Rojas. José Velásquez alineaba de 6’, justo atrás de donde lucían su magia César Cueto y Teófilo Cubillas. Adelante quedaban Freddy Ravello, Carlos Gómez Laynes (o Carlos Lazón Jr. o Juan Tardío) y Hugo Sotil. Alianza no ganó la etapa regular, pero en la liguilla avasalló. Con dos triunfos históricos sobre Universitario en Matute (6-1 y 3-4) de por medio, dio la primera de sus dos vueltas olímpicas con el uruguayo.

Vuelta olímpica de Alianza con Juan Eduardo Hohberg en hombros de los hinchas que invadieron el campo en Matute (Recorte: revista Ovación)En la Libertadores de 1978, Alianza cumplió una gran campaña, casi con el mismo plantel, aunque reforzado en algunas líneas: a la defensa se sumó el juvenil Jorge Olaechea y en ataque fue contratado Guillermo La Rosa, con lo cual Sotil pudo retroceder unos metros y asociarse más con Cubillas: la dupla llegó a su máximo esplendor en el 78. Alianza venció a los equipos bolivianos tanto de visita como de local: a Oriente Petrolero por 0-4 y 5-1 y a The Strongest por 1-2 y 2-0. Hohberg clasificó, como con la ‘U’ en 1974, a una de las dos rondas semifinales: allí Alianza debutó con un notable 3-0 sobre Cerro Porteño, pero no pudo superar el escollo de Deportivo Cali, equipo más cuajado, que le ganó 3-2 en Colombia y 1-4 en Lima.

El Descentralizado no empezó bien, pero, una vez que Alianza se desentendió de la Copa, volvió a ser una aplanadora. Ganó los dos clásicos (ahora por 1-2 y 2-1) y se dio el lujo de aplastar a Cristal por 4-0. La consagración del bicampeonato ocurrió el 21 de enero de 1979, con triunfo 2-0 sobre Atlético Chalaco: Hohberg, con guayabera, lentes ahumados y cigarrillo entre los dedos, fue cargado en andas y la imagen quedó grabada por los siguientes 18 años, en los que los blanquiazules no volvieron a ser campeones.

El 'Nene' Teófilo Cubillas conecta de cabeza el balón frente al arquero Roberto Fernández la vez que Alianza goleó a Cerro Porteño (Recorte: revista Ovación)El uruguayo se despidió antes de la Libertadores de 1979, advirtiendo un nuevo éxodo de su plantel, tal como había ocurrido con la ‘U’ de 1975: en efecto, Cubillas se marchó a The Strikers, Sotil y Velásquez partieron al DIM y Cueto y La Rosa también emigraron a Colombia, para defender a Atlético Nacional.

Preparando el adiós

Hohberg, sin embargo, no se desligó nunca del Perú. En 1982, volvió para dirigir a Juan Aurich y realizó una gran campaña, clasificando a la liguilla y quedando afuera de la Libertadores por ‘un pelo’. En 1983 lo fichó Deportivo Municipal, donde fue líder por varias jornadas, peleó el título y clasificó a una nueva liguilla. Curiosamente, su hijo, Pablo Hohberg, le tomó la posta en el ‘Ciclón’ en dicho año.

Como para no quejarse, el uruguayo Juan Eduardo Hohberg hizo historia con los compadres del fútbol peruano y sentó raíces hasta el día que se retiró (Recorte: diario La Crónica)En 1985 volvió a Boys después de trece años. Reemplazó a Marcos Calderón, que el año anterior había sacado campeones a los rosados. Pero a Hohberg no le fue bien: una pésima primera rueda en el Metropolitano bastó para decirle adiós al Callao antes de que comenzara la Libertadores.

A fines de 1991 reapareció en Primera, otra vez al mando de Muni, donde dirigió su último encuentro oficial el sábado 16 de mayo de 1992, con un empate 3-3 de la ‘Academia’ contra Hijos de Yurimaguas.

Juan Eduardo Hohberg dejó ese día el fútbol, pero no dejó el país. Aquí murió, de un infarto, el 29 de abril de 1996. Y legó, como una estampa común, una historia de éxitos para dos equipos antagónicos.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Foto: libro '¡Vamos Boys!', Teodoro Salazar Canaval; Recortes: revista Ovación, diario La Crónica

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