Foto: ConmebolChile jugó contra las cuerdas y logró el único resultado que le servía: la victoria. La 'Roja' venció a Brasil por un sufrido 1-0 con el que se mantiene viva en el Sudamericano Sub-20 y con el hambre de gloria justa para pelear por la clasificación al hexagonal final.

Diego Urbina | @diegourbina1495
Redactor

El Capo: La luchó Lucho

El portero Luis Ureta fue el principal responsable de la victoria chilena ante Brasil. En el primer tiempo, etapa en la que su equipo fue dominado con claridad, respondió de gran forma y evitó la caída de su arco en más de una ocasión. Estuvo atento durante los 90', lo cual le permitió no ser sorprendido por los atacantes verdeamarelhos cuando estos disparaban desde larga distancia o intentaban hacer goles olímpicos.

La Pizarra: Desiguales en todo

Si bien los planteamientos de Héctor Robles y Carlos Amadeu fueron iguales -ambos optaron por el 4-3-3- las propuestas de ambos se distinguieron claramente. La línea de cuatro hombres chilena se mantuvo casi siempre detrás de la mitad de la cancha, solo Álex Ibacache se animó a desdoblar por la banda izquierda en un par de ocasiones durante el primer tiempo. La contención cumplió, casi a la perfección, la misión encomendada: cortó los circuitos de sus homólogos brasileños Igor, Luan Silva y Marcos Bahía, lo que generó que estos participaran poco del juego -y lucieran baja creatividad-. El ataque sureño también cumplió en gran forma, pues acertó en las pocas de las que dispuso y facilitó el desfogue necesario de sus compañeros cuando Brasil más apretaba.

Por el lado del 'Scratch', una vez más los laterales salieron muy poco de sus posiciones y casi ni participaron de las jugadas de ataque. La volante -como se mencionó líneas arriba- careció de ideas e hizo extrañar a los clásicos volantes creativos de Brasil de décadas pasadas. Pero si la medular casi no participó, el ataque no existió; así de rotundo. Tete, Papagaio (reemplazantes de Cipriano y Lincoln, respectivamente) y Rodrygo no significaron solución a la clara falta de gol en la selección brasileña durante el certamen.

La Calamidad: De villano a héroe

Diego Valencia hizo pasar más de un apuro a Carlos en el fondo de Brasil. (Foto: Conmebol) 

La única opción clara de gol de Chile antes del tanto anotado por Iván Morales fue autoría del propio '7' sureño. Un gran pase de Marcelo Allende desde el sector derecho hacia la banda contraria encontró a Morales mano a mano con Phelipe. Sin embargo, el atacante no definió bien y el balón se estrelló en las piernas del guardametas brasileño. Por suerte para los locales, minutos más tarde el delantero tuvo su revancha y anotó el gol triunfal.

La Clave: Castigo a la violencia

Brasil dominaba con claridad el partido y el gol parecía caer de maduro pues Chile apenas pisaba campo contrario, hasta que a Papagaio se le ocurrió pelear con vehemencia y violencia un balón cerca de la banda derecha. El '19' del 'Scratch', por pura fortuna, no conectó a Matías Sepúlveda; pero más bien para su mala suerte, cayó mal y se dobló el tobillo de manera estrepitosa. Papagaio no se volvió a levantar y tuvo que ceder su lugar. Tras ello, el partido cambió rotundamente; haya sido por ver a un compañero lesionado o por lo que él significaba en ataque, el rendimiento de la 'Canarinha' decayó considerablemente, lo que permitió que Chile recuperara terreno y anotara el gol de la victoria.

El Tapadón: Con todo y contra todos

A los 15' se dio la oportunidad más clara de Brasil para anotar: un remate de larga distancia fue bien contenido por el portero Ureta. El rebote le quedó a Papagaio, quien remató fortísimo, ante lo que apareció nuevamente el golero chileno para evitar el gol con los pies. Pero allí no quedaron las cosas: un nuevo rebote cayó en los botines de Rodrygo, quien tampoco pudo ante las manos fuertes de Ureta.

El extraviado: Es realmente una figura

Marcos Bahía se hace el espacio para arremeter ante Víctor Méndez, pero el volante chileno cumplió en la marca. (Foto: Conmebol) 

Rodrygo volvió a las andadas y después de su buen partido ante Venezuela discurrió por el camino de la decepción. El jugador recién contratado por el Real Madrid no estuvo acertado en el ataque ni lució algún destello individual que pudiera cambiar el marcador. Tampoco pudo desprenderse de la marca de los defensores chilenos durante el partido y, de ese modo, cerró una tarde-noche para el olvido.

La cancha: No tuvieron fe

Tan complicada se había puesto la situación de Chile en el Sudamericano Sub-20 tras el empate con Bolivia y la derrota con Venezuela que eso se evidenció en la asistencia de público. El estadio El Teniente de Rancagua lució vacíos en sus tribunas y el aliento hacia los jugadores de la 'Roja' no fue el mismo que en los anteriores encuentros. Para suerte de los locales, esto no influyó en el equipo de Héctor Robles, pues pudo mantener el resultado deseado.

Kazuki Ito: No fue su mejor canción

El uruguayo Leodán González tuvo una actuación regular en el partido entre chilenos y brasileños. Permitió que los jugadores brasileños confundieran intensidad con violencia. Si bien amonestó correctamente cometió algunos fallos que no pasaron desapercibidos, como cuando Phelipe tomó el balón con las manos fuera de su área o cuando Papagaio agredió a Sepúlveda y no fue expulsado.

El Gol

Fotos: Conmebol


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La ficha del Chile 1 - Brasil 0

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