Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comMás allá de la alegría tras la buena fecha doble de Perú en las Eliminatorias, no se puede obviar el mal arranque de año que tuvo el fútbol de menores. Lo de la Sub-17 de 'JJ' Oré en el Sudamericano fue espantoso: perdió todos los partidos, el peor registro estadístico de dicha categoría en la historia.
Jaime Escribens | @jaime_escribens
Redactor

El hincha futbolero, en los últimos días, recuperó la sonrisa gracias a la performance que brindó la selección peruana en la fecha doble de las Eliminatorias. Con partidos que, en cierto modo, opacaron por completo el pésimo arranque de año que tuvo el fútbol peruano a nivel general. La decepción pasó por todas las escalas, desde la eliminación de Municipal y Universitario de la Copa Libertadores, hasta la nefasta participación de la Sub-20 de Fernando Nogara en el Sudamericano y de la Sub-17 de Juan José Oré en el certamen continental.

Corresponde, en este caso, hacer el balance y encontrar las principales falencias de la Sub-17 en el Sudamericano que se disputó en Chile, las cuales desencadenaron un desastroso último lugar en el grupo B, y con una cifra de terror: todos los partidos perdidos (4), solo dos goles a favor y once en contra. La peor participación peruana en la historia un certamen de esta categoría. Los dirigidos por Juan José Oré no solo dejaron un mal registro en lo numérico, sino también en la vista de muchos peruanos quienes vieron las amplias diferencias entre nuestros representados y los demás planteles sudamericanos.

Lo positivo

Es complicado deshilachar lo positivo de la peor campaña peruana en esta categoría. En principio, desde lo colectivo solo se puede sacar a flote el profesionalismo que mostró el elenco peruano. En muchos países sonará a guión repetido destacar cuestiones humanas e intenciones, pero dentro de los registros que tienen las selecciones peruanas en este sentido, vale la pena reconocer que durante toda la campaña se mostró disposición y seriedad. Ninguna irresponsabilidad fuera de lo deportivo. No se agredió, no se peleó; se jugó al fútbol hasta donde se pudo; hasta donde les alcanzó. Claro, esto no quita lo que viene.

Lo negativo

La Sub-17 de Perú dejó una imagen muy pálida en el Sudamericano de la categoría 

Para mala suerte, es todo lo que sobra. Todo lo que posiciona a Perú como la peor selección de la competición sin ni siquiera un empate. Lo negativo se ve en lo futbolístico, en lo colectivo. Antes de concretar la idea, es necesario aclarar que no todo fue correcto en materia mental: Perú no supo reaccionar a partidos que podían pelearse, como por ejemplo ante una mediocre Argentina. Su capacidad de respuesta fue nula.

Ahora sí, tocando lo que fue el desarrollo futbolístico en sí, dejó mucho que desear. Como primer punto, el desempeño de los arqueros Carlos Torres y Fabrizio Salazar fue mediocre: dejaron la sensación que pudieron hacer más en diferentes llegadas de los equipos contrarios. También, la dupla de centrales comandada por Anthony Fuentes y Benjamín Villalta sufrió mucho y no dio la talla con respecto a lo que los rivales ofrecieron: bastante inseguros en la salida, limitados a la hora de estar bajo presión y poco coordinados dentro de la propia área.

Otra situación que preocupó durante toda la competición -sobre todo en el partido contra Argentina- fue la evidente falta de comunicación y entendimiento entre los ya mencionados centrales y el ancla del equipo Anthony Aoki. Las necesarias salidas limpias de este último se vieron poco porque, de por sí, la transición en todas las líneas de la escuadra nacional fue lenta e imprecisa. Cualquier idea que se quiso concretar se vio reducida a la intención desde que la pelota se juega a un ritmo tan por debajo de un Sudamericano Sub-17.

Ninguna carrera podría truncarse por un mal Sudamericano Sub-17. Sin embargo, sí existe un indudable efecto anímico sobre los seleccionados que cumplieron la peor campaña peruana en la historia de la categoría. (Foto: Prensa FPF) 

Quizá se vea a algunos jugadores de este equipo pronto en Primera División. Mauricio Matsuda, Nelson Cabanillas, Aoki y algunos juveniles más cumplieron –en lo personal y solo durante algunos pasajes- una labor positiva. A este grupo se le suma José Bolivar, quien ya tuvo presencia en la máxima categoría con la San Martín. De esta participación es necesario sacar las conclusiones correspondientes para próximos procesos y luego de ello pasar la página, porque también es crucial para el desarrollo de estos chicos comenzar desde cero en lo que hoy se ve como una manchada trayectoria.

Foto: Prensa FPF

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