Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comCristal tenía resuelto el partido ante un Municipal plagado de yerros defensivos. Pero de manera increíble, el equipo de Pablo Zegarra se dejó empatar por los ediles a partir de una desatención similar y un penal dudoso pero que también lo encontró mal parado. Mayora cobró dos veces y selló el 2-2.
    Roberto Castro | @rcastrolizarbe
    Director General

La señal de silencio de Diego Mayora a la hinchada de Sporting Cristal, una celebración cargada de bronca personal pero a lo mejor engañosa. Porque en el Alberto Gallardo se jugó un partido en el que lo primero que habría que haber acallado era las voces que a Deportivo Municipal le exigieron por meses buscar y proponer perdiendo de vista que la 'Academia' había logrado, desde la época de su ascenso a Primera, una fortaleza defensiva importante para el medio. Un evangelio que quedó por tierra en su visita a orillas del Rímac.

No es extremo señalar que el partido jugado por Municipal este miércoles 5 es lo más defensivamente flojo que ha ofrecido el cuadro edil desde su retorno a la máxima categoría. Dos goles encajados por gruesas descoordinaciones que no fueron aisladas, sino que delinearon un patrón junto a otras jugadas que no pudo capitalizar Cristal por sus propias imprecisiones. Y que para colmo, se acabaron maquillando por similares errores en el fondo cervecero, que castigan la falta de resolución del equipo de Pablo Zegarra para un partido que tenía liquidado.

Se ha elogiado en estas líneas algunas de las interesantes ideas que Gerardo Ameli ha impreso al cuadro de la franja, como el rombo que propone en el medio con el costarricense Freddy Álvarez como eje conductor. Pero si ellas van a acompañarse de descontrol defensivo, de poco servirán las innovaciones. Esta vez, por ejemplo, el DT argentino trocó roles entre Armando Alfageme -fue por derecha- y Mario Palomino -quedó como el hombre de marca neto-, y quizá por allí pueda empezar a explicarse la debacle de Municipal cada vez que Cristal le ganó la posición alrededor del círculo central. Con un 'Muni' acostumbrado a ver al 'León' batirse en esa zona, fue fácil para los cerveceros diseñar desde allí pases largos que acabaron teniendo a raya a una línea de fondo desacomodada.

Alfageme fue como volante por derecha y no se acomodó tanto como de costumbre. Acá va a la marca del argentino Ortiz. (Foto: Prensa Sporting Cristal) 

Cristal logró, con ese libreto simple, manejar el partido desde el primer tiempo. En vez de buscar el pase corto hacia el argentino Cristian Ortiz -jugó detrás de Irven Ávila- se dedicó a buscar balonazos hacia Ray Sandoval y Alexis Rojas, abiertos por las bandas y en franca receta made in 'Pablito' Zegarra. Sin embargo, ambos extremos tampoco ensayaban diagonales: devolvían nuevos centros en procura de Ávila, que dada la calamidad de la zaga edil encontraban al 'Cholito' libre, como pasó en el primer tanto, cuando cabeceó bombeado con todo el tiempo que la vida y los recuerdos de los relatos de 'Toño' Vargas le ofrecían.

El complemento prolongó el trámite, aunque Zegarra se la jugó por Joel Sánchez y no se equivocó. Con el arequipeño, eso de lanzar balones se intensificó y así se generó un nuevo horror en el fondo edil: tras un balón perdido por Palomino en salida, un pase a la carrera de Ávila para Sandoval encontró a Rodrigo Cuba mirando al asistente Stephen Atoche esperando que marque quién sabe qué y al colombiano Luis Calderón parado como estaca. Sandoval entró no como Pedro, sino como Ray por su casa y a falta de poco menos de media hora, aparentemente estaba liquidando el partido.

Para ese momento, Municipal solo había llegado con auténtico peligro a través de un tiro libre del colombiano Álvarez que se estrelló en el travesaño del novel -y algo nervioso- Carlos Grados. Con los dos goles en la espina dorsal, Ameli se animó a mirar por fin su banco y lanzó a Pedro Gutiérrez para abrir el campo. Pero los sustos atrás seguían y 'Muni' se denotaba bastante inseguro de lanzarse con todo al frente para evitar una nueva contra que consumara una goleada que se veía cerca.

Regalado tuvo una tarde poco afortunada en el Gallardo. Céspedes le ganó el duelo. (Foto: prensa Sporting Cristal) 

Por eso, incluso cuando a falta de solo 11' un cabezazo de Mayora -grotescamente solo en el área chica y casi como devolución de las cortesías defensivas ediles- selló el descuento, poco probable parecía que el resultado final cambiara de rumbo. Ameli no se lo creyó así otra vez y lanzó al terreno de juego al ídolo Masakatu Sawa y al panameño Sergio Moreno, y fue este último justamente quien se victimizó para dejarse caer ante una cobertura de Jair Céspedes en la que, al parecer, Henry Gambetta contribuyó con su cuota a la vorágine de errores de la tarde sanmartiniana. El juez cobró penal y Mayora, con categoría, la mandó arriba e hizo esa señal de silencio que, está expuesto, más habría ameritado acallar errores propios que ajenos en un partido de culpas tan repartidas que Ávila volvió a llegar libre de toda marca para tener una más a poco del final.

Las Fotos

Fotos: prensa Sporting Cristal


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La ficha del Cristal 2 - Municipal 2

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