Compoisición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comEl partido entre Alianza Lima y Total Chalaco invita a repasar la historia de una de las marcas más vinculadas con el fútbol local: Charcot. Un término típico de los camarines para designar a toda frotación usada para aliviar los dolores musculares, tarea que el producto cumplió hasta en el primer clásico del fútbol peruano entre los íntimos... y el auténtico Atlético Chalaco.

 

Esta historia empieza a escribirse el viernes 4 de julio de 1947, cuando en los quioscos de Lima y Callao empezó a lucirse una nueva revista deportiva: Equipo, la primera de su género en salir al mercado empastada en papel couché a color. El recién estrenado semanario estaba dirigido por un joven Raúl Villarán, que con solo 19 años de edad quizá no tenía la mínima idea sobre lo que le deparaba el destino, que años más tarde lo convertiría en el padre de nuestra prensa chicha de cada día a través de las páginas del recordado diario Última Hora.

Publicidad de Charcot que apareció en el primer número de la revista Equipo (1947) y, luego de un largo paréntesis, reapareció para quedarse hasta el último número de dicha publicación (Imagen: revista Equipo)Como toda publicación, Equipo tenía auspiciadores, los cuáles eran en su gran mayoría productos farmaceúticos. Entre ellos, figuraban el antipalúdico Nutrol, la solución Escaldex (¿acaso hace falta explicar para que servía?) o la emulsión Hisol. Sin embargo, en la botica de papel era una sola marca la que se robó el protagonismo al contar con un aviso a todo color en la contraportada. Esa fue Charcot.

Lo llamativo del caso, sin duda, son los protagonistas de esa publicidad, los cuales resultan dificiles de entender para cualquiera de los que nacimos en la segunda mitad del siglo XX. Y es que el dibujo de un jugador de Alianza Lima aparece acompañado por otro del Atlético Chalaco, en lo que parecía ser la representación del clásico del fútbol local de ese entonces. ¿Eso quiere decir que por entonces el clásico no era aún el que todos conocemos, ese que supuestamente nació en 1928 con cremas y blanquiazules enfrentándose a bastonazos sobre el césped del Stadium Nacional de madera?

Un clásico de otros tiempos

Las sociedades cambian y la limeña no ha sido la excepción. Quizá hasta a un ochentero le pueda parecer otro mundo este en el que vivimos hoy en día, y ni hablar de aquellos que vivieron su juventud en décadas anteriores como, por ejemplo, los '50. Domingo Raffo y Alejandro 'Patrullero' González, capitanes de Chalaco y Alianza, saltando al campo para un clásico entre ambos clubes en 1948 (Foto: revista Sport)Palabras como Facebook, Winning, iPod o la Champions les pueden sonar a chino. Pero no solo eso, sino que el hecho de ver a cada vez más jóvenes como voceros de cambios sociales podía parecer más que descabellado a mediados del siglo pasado. Y es que por ese entonces los años eran, básicamente, lo que más pesaba.

Esto, sin duda, también se reflejó en el fútbol, donde por los tiempos que vieron nacer a Charcot y Equipo, el cotejo entre Alianza Lima y Atlético Chalaco era considerado como el más destacado del torneo local. Como se sabe, esto tenía base en la tradicional rivalidad entre Lima y Callao, que para 1926 (año en que comenzaron los torneos organizados por la Federación Peruana de Fútbol) eran aún dos urbes separadas que acostumbraban afirmar sus diferencias. De hecho, fue en los duelos entre victorianos y porteños que se popularizó el afamado grito "Chim pum Callao", a partir del ruido que se producía cuando los hinchas del 'León Porteño' prendían bombardas para alentar a los suyos y la mecha se consumía hasta explotar.

¿Pero por qué si los medios periodísticos, desde inicios de los años '40 al menos, ya llamaban al enfrentamiento entre Alianza y Universitario "el clásico" quedaban los cremas al margen de la propaganda de Charcot? Una primera hipótesis podría tener que ver con un tema de edades y madurez. Para 1947, tanto Alianza (fundado en 1901) como Chalaco (1902) eran clubes cercanos a las Bodas de Oro. En tanto, la 'U' (nacida en 1924) y Sport Boys (1928) eran equipos de prestigio, con arrastre y rivales de sus respectivos vecinos citadinos, pero aún jóvenes respecto de los añejos representantes únicos de Lima y Callao, por lo cual el duelo entre íntimos y porteños seguía siendo el más importante.

Otra de las publicidades de Charcot. Como se nota, se basaba en béisbol como temática (Imagen: revista Equipo)Una segunda hipótesis podría tener que ver con la coyuntura. En 1947, meses después de la aparición del aviso en Equipo, Chalaco acabó siendo el campeón, y en 1948 lo fue Alianza. Sin embargo, antes de que surgiera la publicación -y por ende el anuncio-, durante todos los '40 el dominio del fútbol local había sido compartido entre Universitario y Deportivo Municipal, que incluso habían dado pie al llamado 'Clásico Moderno'. Ni Alianza ni Chalaco habían tenido logros significativos, y más bien los '40 habían sido años de crisis para ambos.

La idea anterior se vuelve aún más endeble si se considera que el aviso apareció, en principio, solo durante los seis primeros números de Equipo. Luego Charcot lo modificó por otros artes que incluían imágenes de corte bastante estadounidense. reflejadas a través del uso de otros deportes -el beisbol, por ejemplo- como temática. Pero en la edición N.º 152 de Equipo, de julio de 1950, el singular aviso regresó nuevamente en la contraportada, y permaneció allí hasta el 1 de febrero de 1951, día en que se publicó el último número de la citada revista. Si se considera que en 1949 el campeón fue la 'U', en 1950 lo fue Municipal y en 1951 Sport Boys, el argumento del protagonismo coyuntural se debilita.

Queda, más bien, espacio para ensayar una tercera hipótesis, que tiene que ver más con razones de mercado. Es posible que Charcot -y, por qué no, la misma Equipo- hayan buscado a través del aviso posicionar la marca -y la revista- en dos mercados claramente diferenciados por entonces, como Lima y Callao, a través del uso comercial de los que por entonces eran sus principales referentes futbolísticos.

Si fue así, la apuesta resultó un éxito. Equipo se vendió como pan caliente durante los años que existió, se convirtió en escuela del periodismo peruano -luego de Villarán, tuvo como director a Guillermo Cortez Núñez, el recordado 'Cuatacho', que luego dirigiera Expreso- y solo cerró debido a que la crisis post-Guerra Mundial encareció el papel y la tinta y arrasó por costos a muchos medios impresos. Y Charcot, como le queda claro a cualquier hincha con tribuna, se instaló en el imaginario del aficionado futbolero peruano.

La marca de los años

Regresando a 2009, Alianza Lima se enfrentará este domingo 3 de mayo nuevamente a un equipo blanquirojo del Callao. Aunque, pese a la similitud en el uniforme y el nombre, es conocido hasta la saciedad que no se trata del mismo club. Esta vez el rival de los íntimos será el Total Chalaco, un engendro que nace producto de una iniciativa privada de esas que -por lo cuestionable- nunca faltan de cuando en cuando en nuestro balompié nacional, y que ahora ha despertado hasta una investigación parlamentaria. Panel de Charcot en el estadio Nacional durante el clásico -entre aliancistas y cremas, este sí- de la Liguilla de 1996. Poco después, el anuncio desapareció del coloso de José Díaz (Recorte: diario Líbero)Curiosa y coincidentemente, el genuino Atlético Chalaco, el 'León Porteño' fundado en 1902, tiene también este domingo una jornada especial: hace su estreno en la temporada de la Liga Distrital del Callao enfrentando al Danubio Barrio Fiscal N.º 3.

¡Cómo cambian los tiempos! Ahora tenemos en Primera otro Clásico y hasta otro Chalaco. De la misma manera, la industria farmaceútica ha cambiado bastante, tanto así que Charcot salió del mercado el año pasado, cuando pasó de manos de Abeefe Bristol-Myers Squibb a Merck Peruana, hecho que casi pasó desapercibido. Y es que durante sus últimos años, la marca perdió casi toda su participación de mercado a raíz del posicionamiento de competidores más jóvenes, como Icy Hot. Precisamente, este último acaparó varios carteles en el estadio Nacional luego de que Charcot dejara los suyos a mediados de los noventa.

Sin perjuicio de ello, hasta el día de hoy es fácil escuchar la frase "Huele a Charcot" cuando se ingresa a la zona de camarines de cualquier estadio del país, la cual se caracteriza por su inconfundible olor a ungüento. La marca, pese a todo, sí sigue siendo un clásico.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

Fotos y recortes: revistas Equipo y Sport; diario Líbero

Video: YouTube / Usuario: louigi07

Comentarios (5)add
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escrito por alan , mayo 02, 2009
muy interesante y gracias por dar a conocer estas historias
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escrito por roberto , mayo 02, 2009
Lo curioso de la publicidad es que el jugador del Chalaco aparece metiendo un codazo al aliancista que ademas ya venia abollado. Otra suposicion podria ser que el club fue elegido porque los jugadores del "Leon Porteño" pegaban mucho, recordando aquel Chalaco de finales de los '70 con Arizaga y Augusto Prado.
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escrito por mladen , mayo 02, 2009

Podria ser porque era un clasico de "barrio" donde iba a correr harta patada, otro clásico de las frotaciones mas contemporaneo es Yodil la negrita milagrosa, popularizada por Ovacion de radio el Sol.
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escrito por ELCAMI , mayo 04, 2009
Un comentario chiquito, Charcot, Nutrol, Escaldex e Hisol eran o son hasta ahora, en algunos casos, de Abeefe Bristol-Myers Squibb que se fusionó desde hace unos meses con Merck peruana. En unos años cual será la frase que se escuche al entrar a los camerines?? huele a voltaren? huele a Dencorub? o gracias a la ola de productos genéricos diremos: ¡huele a Diclofenaco!
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escrito por Raulín Raulón , noviembre 12, 2009
Tengo un libro con una foto de Lolo, de un anuncio de frotación Charcot. A ver si lo escaneo uno de estos días.
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