Foto: lanacion.com.py

Paraguay consiguió una importante victoria frente a Uruguay por 1-0 gracias a su máxima virtud: ser un equipo ordenado en todas sus líneas, lo que lo cataloga como serio candidato a un cupo mundialista. Los celestes no desentonaron, pero se encontraron con la férrea defensa guaraní y lamentaron cómo su mínimo error fue aprovechado de manera efectiva por Haedo.

Ganó con lo justo, y Justo Villar hizo el resto. El triunfo de Paraguay es la demostración de cómo selecciones bien trabajadas saben también poseer individualidades que hacen la diferencia y les hacen ganar partidos. No llega a depender de ellas, pero le sirven: el caso paraguayo es tal que no existe un jugador que se sienta omnipotente y diferente del resto. El propio equipo forma a cada uno y hace efectivo su correcto desempeño de sus labores en el campo correspondiéndole sin errores.

Haedo se encontró con el gol pese a la dura marca que recibió de la zaga charrúa (Foto: ultimahora.com.py)Si Nelson Haedo o Salvador Cabañas no llegan a la jugada, aparece Édgar Barreto o cualquier mediocampista para cubrir su posición y buscar la oportunidad. Si en la volante, un jugador es superado, la atención de su compañero se cubre inmediatamente y evita el ataque. Si la defensa no se complementa y sobra el espacio mínimo, no hay peligro inminente porque tienen un arquero como Justo Villar bien posicionado. Este Paraguay de Gerardo Martino pareciera jugar con más de 11 hombres: tiene en cada jugador una sombra que lo sustituye en caso de que ocurra lo humanamente posible, como es el fallo. Si cada jugador sabe qué reglas cumplir y está atento al partido, la tarea se hace costumbre y el partido corre a más velocidad y facilidad.

Una táctica desempeñada de modo milimétricamente correcto coloca a los guaraníes como confiables y regulares. La tranquilidad y la confianza los hace estar atentos al error del rival y aprovechar este al máximo. Uruguay tampoco jugó un mal partido, pero se encontró con un calco de su habitual juego -aunque un poco más acertado- y sumó su quinta derrota sobre cinco partidos jugados en Asunción por Eliminatorias.

Cabañas, acá ganando por alto, volvió a ser la figura de la cancha (Foto: FIFA.com / AFP)El gol llegó temprano, a los 14', tras un gran desborde de Cabañas -como en la primera jornada en Lima, volvió a ser el más destacado del campo-, quien envió el llamado "pase de la muerte" para que Haedo introdujera el balón a las redes. Uruguay intentó el empate mediante algunos embates de Forlán, principalmente, aunque sin causar mayores complicaciones al eficiente Villar. Pese a la ausencia de grandes ocasiones de gol, el partido fue de alto nivel: los aciertos defensivos predominaron sobre los errores y eso fue lo que mantuvo a los arcos sin peligro. Fue un duelo directo de entrenadores -ganado por Martino- y aplicación directa de sus tácticas como si estuvieran computarizadas.

Paraguay y Uruguay son dos selecciones con pasado histórico de grandezas. Esa casta se siente impregnada en sus camisetas y se vislumbran como dos selecciones sumamente difíciles de combatir. Solo un caos ilógico o un error no esperado, como si de un cortocircuito se tratara, podría alejar a ambos del objetivo mundialista por lo visto en las dos primeras jornadas.

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Comentarios (1)add
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escrito por Daniella Palacios , octubre 19, 2007
En verdad no vi el partido pero tu articulo esta narrado muy bien..a ver: Paraguay recibio a uruguay en casa y asi logro mantenerse y luego poder conseguir un unico gol con el que pudo sellar el partido, lo que fue suficiente para sublevar a los uruguayos..
Cuidate!
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