• CARRERA A CUARTOS. Kaká tuvo un buen partido en un encuentro decisivo (Foto: AP)
  • CHIQUILLO CON FUTURO. Nilmar no tuvo una actuación destacada pero está llamado a ser figura. Aquí cae ante Millar (Foto: AP)
  • AGUANTA LA CARGA. Gilberto ingresó al final para asegurar el resultado (Foto: AP)
  • LA ALEGRIA ES SOLO BRASILEÑA. Aunque algo apagada, la frustración es chilena y está en el rostro de Rodrigo Millar (Foto: AP)
  • SE FUE DE ROBO. Robinho intenta sin suerte en esta ocasión. Luego marcaría el tercero (Foto: AP)
  • ABRE EL COMPAS. Luis Fabiano ya sacó el derechazo que no llegaría a la red. Consiguió una hermosa diana y quiere ser el goleador (Foto: AP)
  • TODO CHUPADO. Poco pudo demostrar el 'Chupete' Suazo en Sudáfrica (Foto: AP)
  • EL GOL EN LA CABEZA. El recio zaguero Juan se elevó para abrir el cerrojo chileno y encaminar a Brasil hacia la siguiente etapa (Foto: AP)
  • NO AVANZAS MAS. Parece decirle Dani Alves al chileno Beausejour. El brasileño avanza, Chile regresa a casa (Foto: AP)
  • NI POR LA FUERZA. Chile peleó con muchas ganas el Mundial, pero no alcanza frente al que es más poderoso. Se va con la dignidad intacta (Foto: AP)

 

La frecuencia: ATV

La dupla estelar de las transmisiones mundialistas -Eddie Fleischman y Jaime Guerrero- arribó a Sudáfrica y llevó las incidencias del Brasil - Chile desde el Ellis Park de Johannesburgo, contando con lujo de detalles todo el entorno mediático que los rodeó. A la par, desde los estudios de ATV, Daniel Kanashiro y Diego Rebagliati apoyaron con los comentarios en determinados intervalos. Sin embargo, lo fatal (por llamarlo de alguna manera) ocurrió en el arranque de las acciones, pues se presentó un molestoso delay que, a decir verdad, le quitó el toque de vértigo necesario a un encuentro que se jugó a mil por hora. La imagen tenía un retraso de un segundo con relación al audio (situación normal cuando se emplean dos receptores diferentes, pero que sí pueden ser ajustados en los estudios de TV), y lastimosamente anticipó los dos primeros goles de la canarinha antes de ser apreciado. Tras ello, se realizó la alineación correcta para cortar el desfase (se debió prever -no es experiencia nueva en coberturas de este tipo-), pero el daño ya estaba hecho.   

La pizarra: Revoluciones muy altas

Brasil, para los que gustan del fútbol, por fin jugó como Brasil. Como lo manda su historia. El libreto calculador y resultadista se quedó enterrado en la Primera Fase y, por fin, afloró la magia y brillantez descomunal de sus exponentes, para el deleite de todos. Por ello, Dunga rompió el hielo y encaró el compromiso de manera agresiva, acaso beneficiado con la presencia de Dani Alves y Ramires en la primera línea de volantes, quienes trabajaron conjuntamente a Gilberto Silva, pero con un desenvolvimiento disímil al de los ausentes Felipe Melo y Elano: con más aceleración y desequilibrio para traspasar los tres cuartos de cancha y, sobre todo, para asociarse a la perfección con Kaká y Robinho, los más talentosos en el Ellis Park, los mismos que rotaron constantemente posiciones en funciones de enlace y desquiciaron al bloque posterior chileno con sus regates. Adelante, el olfato goleador de Luis Fabiano volvió a aparecer, pero el atacante del Sevilla también se dio maña para retroceder unos metros y formar parte del paraíso verdeamarelho. Todo suena a fantasía, pero la situación lo ameritó. Y es que enfrente tuvo a una selección chilena que murió en su ley y saltó al gramado con su misma ideología; es decir, la del ‘Loco’ Bielsa: la de no dejar la versatilidad por encima de cualquier terminación.  Por ello, esta vez no sorprendió apreciar a un equipo que saltó con el 3-línea-3, pero que en diversos pasajes se amoldó al 3-línea-2-1, además de realizar un intercambio desmesurado (pero inteligente) con el rol de sus jugadores; así, por momentos, Gonzalo Jara trocó posiciones con Mauricio Isla en la franja derecha, o Arturo Vidal pasó a ser un mediocentro para cederle el carril izquierdo a Jean Beausejour, quien en algunos pasajes también se filtró como enganche. Igual, pese a la desfachatez mapochina en cuestiones tácticas, lo de Brasil fue inmensamente superior, en líneas generales abrigado por el peso de sus individualidades.

Los cambiazos: No resultó

Con dos goles en contra en la primera fracción, era un hecho que Bielsa realizaría variantes y, obviamente, algunos movimientos de pieza en su plan sistemático. Así, borró del partido a los irregulares Pablo Contreras y Mark González para dar paso a Rodrigo Tello y Jorge Valdivia, lo que conllevó a que, en primera instancia, Arturo Vidal funja como stopper derecho, mandando por el perfil cambiado a Gonzalo Jara. A su vez, el jugador del Besiktas pasó a ocupar el carril izquierdo, enviando a Beausejour como delantero por izquierda, mientras el ‘Mago’, que esta vez sí estuvo despierto, quedó como un jugador mixto en el medio terreno. Si bien las brechas no se presentaron como en la primera fracción, el tercer gol brasileño sepultó las expectativas de la ‘Roja’ -que jugó de blanco-. Luego, ingresó Rodrigo Millar por Isla, pero lo suyo fue intrascendente. En la vereda de enfrente, en cambio, las modificaciones se sucedieron algo tarde y sirvió, por sobre todas las cosas, para reservar de cualquier riesgo a sus principales exponentes con miras a su choque de Cuartos de Final. Con el partido resuelto, era mejor sacar a Luis Fabiano, Kaká y Robinho, y mandar al ruedo a Nilmar (que también aportó en la medular), Kleberson y Gilberto; estos últimos apenas si tocaron el balón.

El capo: Robinho

Bien todo el frente de ataque podría ganarse tal nominación, pero el ‘11’ del scratch fue el más destacado. Jamás dejó de apretar el acelerador en sus incursiones y siempre merodeó el área con tal ambición que, para su fortuna, tuvo recompensa, convirtiendo el tercero de su selección, el que cerró la clasificación a la siguiente instancia. Robinho, además, tuvo participación directa en la anotación previa, iniciando una jugada que fue bien resuelta por Luis Fabiano.

El extraviado: Mark González

Solo estuvo 45 minutos, pero estos fueron para el olvido. El extremo izquierdo chileno, que volvió a actuar en funciones más ofensivas, defraudó la confianza que le había ratificado su entrenador. Estuvo impreciso en los servicios, poco involucrado con el esquema de su selección; en pocas palabras, sin ganas de nada. Bielsa maldijo desde el banco de suplentes su falta de compromiso (se notó en pantallas) y decidió sustituirlo.

Jailaits

Dos en cola: Chile realizaba un partido inteligente y resolvía con efectividad las continuas embestidas de su contrincante. Empero, no aguantó más. Y la pita se rompió con una jugada de balón parado: a los 34’, luego de un tiro de esquina ejecutado por Maicon, Juan aprovechó que sus compañeros eran bien custodiados y, con relativa facilidad, envió el cabezazo que se incrustó en el ángulo derecho de Bravo. Casi en el acto, a los 38’, apareció el trío que rompió esquemas: Robinho inició un rápido contraataque y encontró al borde del área a Kaká, quien de toque sutil le cedió el esférico a Luis Fabiano; este, tras sacarse al arquero, definió sin oposición, estirando la ventaja a dos. Amen de lo expuesto, todo estaba consumado.

Se lo merecía: En la complementaria, el partido bajó sus revoluciones, pero Brasil no perdía la chispa. Quería otro gol. Sobre los 59’, cuando Chile reunía esfuerzos para descontar, apareció -cual centella- Ramires, quien realizó una corrida de 20 metros y, tras dejar en el camino a dos contrincantes, encontró bien perfilado a Robinho; el jugador del Manchester City definió como los grandes: en primera y con el borde interno del pie derecho. Claudio Bravo se estiró, pero su esfuerzo resultó inútil. Era el 3-0.

Tuvo sus chances: Más por amor propio, y con la goleada encima, Chile decidió encarar, ya sin presión alguna, territorio verdeamarelho. Tuvo situaciones para descontar, pero el destino no quiso que así fuera. El ‘Mago’ Valdivia lamentó su escasa fortuna, como también lo hizo el ‘Chupete’ Suazo, quien incluso estrelló uno de sus disparos al poste. Si bien se despidió con un marcador abultado, la imagen del seleccionado chileno en este Mundial, difícilmente, pasará al olvido.

Fotos: AP

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Comentarios (2)add
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escrito por Solofutbol.net , junio 28, 2010
Me parece justo el triunfo de Brasil porque a lo largo de todo el partido se mostró la supremacía de los brasileños sobre los chilenos, indudablemente chile penso que podían llegar lejos porque en su grupo el único rival fuerte al que enfrentaron fue España y cual fue el resultado una derrota.
nadie puede negar lo buen entrenador que es Marcelo Bielsa, la disciplina que impone eso lo aplaudo, pero de ahí a decir que revoluciono el futbol chileno como lo escuche me parece exagerado.
Otra cosa más derepente no lo se pero diganme que gano Bielsa, alguna Copa América, un campeonato mundial, alguna copa libertadores, entonces acaso en el fútbol lo que interesa no son los resultados, ni con la selección de Argentina teniéndo mejores jugadores que la de Chile logro alguna copa.
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escrito por Jorasmon , junio 29, 2010
Comparto la idea de solofutbol.net porque Bielsa está perfecto que muera en sus convicciones de plasmas una idea de juego y disciplina táctica como lo ha hecho en Chile pero ante Brasil tampoco puede pecar de terquedad y mandar tres al fondo. Los mapochinos defendieron pésimo y eso también quedará registrado a pesar de su aceptable Mundial.

También me encuentro en desacuerdo que Bielsa puede ser la solución para la selección peruana. De verdad tiene recorrido en el fútbol internacional y eso nadie lo niega pero no ganó nada tampoco. Solo recuerdo algún título corto con Newells en el 92 y de ahí más nada. Se valora la dedicación que le da a su trabajo para mejorar sus sistemas de juego pero para Perú un entrenador como él no le va a servir de mucho, nosotros tenemos otra característica de juego y de entorno.
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