Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comAunque no se percibe el ambiente de Eliminatorias por la coyuntura electoral que vive el país, este jueves la selección peruana vuelve al ruedo para afrontar una fecha doble casi de descarte. El flojo arranque en 2020 no permite margen de error a los dirigidos por Ricardo Gareca.

Tras la participación en la Copa del Mundo, sellada la continuidad de Ricardo Gareca y luego de la gran labor en la Copa América de Brasil, la afición veía con optimismo el tránsito por un nuevo proceso eliminatorio, pese a que no aparecían figuras para iniciar con éxito el recambio. Luego de la primera fecha doble: empate en Asunción y pese a la derrota ante Brasil en el Nacional, la expectativa se mantenía. La derrota ante la ‘canarinha’ fue relativizada por el pésimo arbitraje de Julio Bascuñán y porque la blanquirroja estuvo arriba del marcador en dos ocasiones, sin embargo escondía un dato preocupante: habíamos encajado seis goles en apenas dos partidos.

Llegó noviembre, en medio de la convulsión social que vivía el país, con la ausencia de Jefferson Farfán, sumada a la de Paolo Guerrero, ambos por lesión, pero con el advenimiento de Gianluca Lapadula, Perú visitó Santiago de Chile con la ilusión de ‘no hay mejor momento que el presente para ganar por vez primera en Santiago por eliminatorias’. Por ello, el bajón fue fuerte: paupérrimo partido y las dudas asomando. En Lima, ante Argentina, las dudas se confirmaron, otro partido pobre, mostrando una fragilidad atrás que era propia de las jornadas más oscuras de aquellos 36 años de destierro.

Algo parecía haberse perdido en la selección peruana, tal vez haber vuelto a Rusia y el subtítulo de la Copa América hizo creer al plantel que el pasaje a Qatar era un mero trámite. Ello provocó molestia y hasta un cierto hartazgo en Gareca, confirmadas luego por el director de selecciones Juan Carlos Oblitas, por lo que el descanso hasta la siguiente fecha doble fue vital para evaluar los errores cometidos.

 

Con apenas un punto de doce disputados, y con el aplazamiento de las fechas 5 (Bolivia en La Paz) y 6 (Venezuela en Lima), sustituidas luego por las fechas 7 (Colombia en Lima) y 8 (Ecuador en Quito), el panorama previo no se muestra alentador: Farfán afuera por tiempo indefinido, Guerrero con poco rodaje tras estar ochos meses fuera de las canchas, cuestionado siempre Raúl Ruidíaz por su pobre performance con la blanquirroja y con Lapadula que aún es esperanza antes que realidad, la selección peruana tendrá entre jueves y martes que verse las caras con un rival como Colombia, que resulta incómodo por el juego que propone siempre, reduciendo espacios; y ante Ecuador, que ha tenido un arranque espectacular con 9 puntos.

Sea cual fuera la cosecha de puntos en esta fecha doble, las heridas o elogios, según sea el caso, suturarán o quedarán en el olvido rápidamente pues días después arrancará la Copa América en Brasil, según programación que se tiene a la fecha. ¿Es oportuno el torneo para Perú? Si partimos del poco tiempo de trabajo que normalmente se tiene para partidos de eliminatorias, la convivencia previa al certamen puede brindarle a Gareca, más allá del resultado deportivo, iguales o mejores réditos que los obtenidos tras la Copa América 2015 y la Copa América Centenario: consolidar al grupo, insertarle nuevamente el chip competitivo y por ahí sumarle nuevos integrantes al plantel, considerando que para la Copa América la lista de inscritos se eleva a 28 jugadores.

Si bien el cuadro peruano marcó cuatro goles en cuatro partidos por Eliminatorias, ha sido claro que la ausencia de Guerrero y los problemas físicos de Farfán no han podido ser resueltos o al menos disimulados por Gareca. A la mano dispondrá, si así lo decide, de Santiago Ormeño y Alex Valera, dos variantes para el puesto de centro atacante, y de Aldair Rodríguez para jugar por fuera. En el medio, el llamado de Gerald Távara es visto con interés por lo que ha demostrado el jugador de Sporting Cristal en la Liga 1 y porque se confía en que el comando técnico pueda darle el mismo vuelo competitivo que brindó a varios jugadores de la liga local en el proceso anterior, al punto de convertirlos en decisivos para la clasificación a Rusia. En la zaga, nombres de buen desempeño en Liga 1 como Josué Estrada, Jhilmar Lora y Paolo Reyna podrían terminar metiéndose en la lista final para la Copa América en función de cuál sea el parte médico al final de la fecha doble.

 

Lo cierto es que la selección peruana se juega gran parte de su futuro, como el país mismo, en junio. Sea cual fuere el resultado, hay que seguir poniendo el hombro.

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