Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comÓscar Vega Bonadona fue elegido presidente de Deportivo Municipal para el bienio 2015-2017. El reto del nuevo mandamás edil es grande: convertir la enorme pasión por la 'Academia' en un modelo rentable y empresarialmente atractivo.

De un padrón de 118 electores hábiles, un total de 107 se acercaron a votar para elegir al nuevo presidente de Deportivo Municipal para el periodo 2015-2017. De esos sufragios, solo 81 fueron considerados válidos: 37 a favor de la lista número 1, encabezada por el candidato a la reelección Samuel Astudillo, y 44 para la lista número 2, del empresario Óscar Vega Bonadona. Así, la cabeza visible de Sportek, marca que fue el principal sponsor edil durante las dos últimas campañas en Segunda División, será el nuevo mandamás del cuadro de la franja en su campaña de retorno a Primera División.

EL MÉRITO. Más allá de que una cifra de 81 votos válidos suene a demasiado exigua, debe el lector aterrizar en que esa es la dimensión de la institucionalidad del fútbol peruano. En un país con los clubes más populares intervenidos y otros que ni siquiera cuentan formalmente con un padrón, que al menos Municipal pueda llevar a cabo unas elecciones ordenadas y que generen cierta expectativa vale un aplauso. Ciertamente, cuesta entender cómo los destinos de un club que puede meter por sí solo 6 mil pagantes a un estadio en un partido de ascenso -excluyendo invitados- son elegibles por una cifra de socios tan escasa; el fútbol peruano comenzará a cambiar el día que haya mayor correlación entre una cifra y otra.

LA EXPECTATIVA. Óscar Vega Bonadona es un empresario que arriesgó desde una empresa mediana para invertir en un club que económicamente, en el pasado, generó más dolores de cabeza que gozos a quienes efectuaron aventuras similares. Eso, por sí solo, es un hecho destacable. Los tiempos electorales siempre traen consigo puyas y puyazos, pero dentro de los fuegos cruzados entre su lista y la de Samuel Astudillo, cabe reconocer también que el clima fue lo suficientemente armónico como para no trastocar ni perturbar la exitosa campaña de Municipal de cara al retorno a Primera. Que esa capacidad de discernir la paja del trigo se extienda ahora que la franja necesita de la unión de sus socios para crecer en Primera es, sin duda, imprescindible.
Óscar Vega y la junta directiva del Deportivo Municipal para el periodo 2015-2017 (Foto: Andina)
EL MOMENTO.
Municipal ya pasó la página más difícil de su historia. Después de aquella tarde del 17 de octubre de 2009 en la que el sol se puso en Talara, no faltaron las aves de mal agüero que aseguraron que la camiseta edil se desteñiría y extinguiría así como otras historias legendarias de nuestro fútbol. Nada de eso ocurrió: y fue por su gente, la que empujó, puso el hombro y la garganta y mantuvo vivo al club. Que esa pasión se canalice no como meta, sino como base de un crecimiento institucional es el gran objetivo que sobreviene en la 'Academia'. Que gente de esa apasionada y a la vez racional y con criterio como Roberto Chumbimuni o Félix Paz, entre otros, esté en la nueva directiva es un síntoma de buen porvenir.

EL MODELO. La llegada de Vega Bonadona a la presidencia edil tiene que ser vista, además y más allá de la euforia del momento, como una oportunidad de que Municipal de una vez por todas migre del modelo de institución tradicional a una con una marca atractiva para la inversión empresarial y la gestión profesional. Dicho de otro modo, que Roberto Pompei pueda ser el entrenador debe ser visto más como una anécdota que como la consecuencia principal de la elección de la lista ganadora; es momento de que en 'Muni' se deje de mirar el corto plazo para entender, como se hizo en los últimos años a partir de la tragedia que significó el descenso a lo más hondo, que solo trabajando con metas de largo horizonte se puede conseguir grandes objetivos.

EL RETO. Deportivo Municipal vuelve a Primera División ochenta años luego de su fundación. Cuando surgió, en 1935, lo hizo como el más esencialmente limeño de todos los clubes: nació en la misma Plaza de Armas, fundado por los trabajadores de la Municipalidad. Hoy, esa Lima no existe más: el centro ya no está allí, sino quizá más cerca de Miraflores, allí donde Municipal llenó el estadio cada vez que le tocó jugar. Y no es casualidad: 'Muni', en esta ciudad de casi diez millones de habitantes, tiene la gran opción de ser el equipo identificado con una clase media alta que paulatinamente fue viendo cómo la afición por los clubes más populares discurrió hacia las periferias de la capital. La oportunidad económica que eso significa es importante: que se pueda aprovecharla es un atractivo reto para la 'Academia'.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Foto: Andina

 


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