El éxito es fruto del trabajo de muchos años, y Academia Cantolao lo tuvo claro desde el momento en que decidió tentar su ingreso al fútbol profesional. 'El Delfín' le sacó el máximo provecho a los jugadores forjados en sus canteras y logró el ascenso a la máxima división que le fue esquivo en la Copa Perú 2015.
Paul Arrese | @paul_arrese
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Desde su fundación por el año 1981, la Academia Cantolao se destacó por sumar logros a nivel internacional y ser un centro de formación deportiva y que cuenta con un palmarés importante a nivel de menores y juveniles ya sea en el plano nacional e internacional. Es así que en 2015, decidió y apostó por llegar a la máxima división por la vía de la Copa Perú, con un plantel conformado casi en su integridad por jugadores forjados en sus divisiones menores arañó la gloria tras caer a manos de Defensor La Bocana y se conformó con el subcampeonato y por ende recaló en la Segunda División Profesional.

Armada aurinegra

En su retorno a la Segunda División (el "Delfín" formó parte de la Segunda División de Lima Metropolitana hasta 1991), la dirigencia aurinegra al igual que en su campaña en Copa Perú 2015 optó por conformar un plantel competitivo acorde a la competencia, pero teniendo la premisa de mostrar a los jugadores forjados en sus canteras y sumar algunos elementos de experiencia que brinden soporte al resto de plantel, caso de los extranjeros Federico Nicosia, Daniel Martín, Jefferson Collazos y del capitán Jorge Araujo; así 8 jugadores juveniles de clubes de Primera División como Willy Pretel, Leonel Valencia, Kevin Paico, Gerson Barreto, Gerson Panduro, José Luis Cáceres, Junior Casanova y Jorge Samillán.

Del plantel de la temporada 2015, solo se mantuvieron 12 canteranos (Dylan Cáceres, Junior Dávila, Carlos Cabello, Ricardo Bruno, Jimmy Baluarte, Kelvin Sánchez, Carlo Sánchez, Héctor Quichua, Denilson Secas, Ronaldo Huari, David Bermúdez y Bryan Reyna), se sumaron 9 jugadores con pasado en el cuadro de La Punta (Éderson Mogollón, José Manzaneda, Diego Pizarro, Nelson Chaparro, Diego Ramírez, Bruno Enríquez, Víctor Salas, Ítalo Regalado y Gianfranco Fierro) y se promovió a Denilson Ramírez y Joaquín Francesqui.

 

¿En qué radica el éxito de la campaña de Cantolao?

En primer lugar, en el tema económico, Cantolao formó una plantilla interesante sin fichajes altisonantes y en un principio sin aspiraciones firmes de ascenso, sino con el fin de madurar y establecerse en la divisional y si los resultados iban de la mano poder cobrarse la revancha del 2015 y lograr el ascenso. Con la presencia del 35% de jugadores de la campaña pasada sumado a juveniles con proyección procedentes de otros clubes que recién inician su carrera a nivel profesional, los costos de planilla se abaratan y en esta división los jugadores elevan su cotización y podrían generarle mayores ingresos al club en una futura venta a un club de mayor jerarquía o en su momento de una categoría superior.

En segundo lugar, la adaptación al club, un jugador forjado en las divisiones menores ha creado a lo largo de los años un sentido de identidad y pertenencia, es por ello el retorno de varios jugadores al "Delfín". El lado emocional a veces juega un rol preponderante en el jugador de fútbol, la pasión por volver a sus orígenes, al equipo donde ha ganado tanto títulos desde pequeño genera, declarar "es aquí donde nací, esta es mi familia, este es mi equipo", expresa a claras luces el apego a la institución, lo cual se vio reflejado en la celebración del título y ascenso a la Primera, tanto en el campo del juego como en las tribunas, por los seguidores del cuadro porteño.

En tercer lugar, el apego del aficionado por el equipo, considerando que el club cuenta con 60 filiales a nivel de Lima Metropolitana y otras en distintos departamentos del Perú, el club cuenta con un gran universo de adeptos. En esa gran masa se encuentra desde el joven o adulto que en algún momento vistió sus colores, los padres o abuelos que llevaron o llevan a sus hijos o nietos a cada entrenamiento del club con el sueño de llegar a ser profesional. Ese aficionado que se siente predilección por ver a un juvenil, que puede ser un familiar, un amigo o un chico del barrio, que termina siendo ídolo o un modelo a seguir por varios de los chicos que ser forman en el club.

 

Finalmente, en cuarto lugar y el más importante, el rendimiento deportivo, Cantolao sumó en la presente temporada 23 jugadores de un total de 35 inscritos para el certamen (66% del plantel) forjados en sus divisiones menores. El estratega Carlos Silvestri a lo largo del torneo solo hizo uso de 27 jugadores, 15 de ellos con formación aurinegra, destacando por encima de ellos el volante ofensivo Carlos Manzaneda, quien totalizó 28 partidos jugados y anotando 10 goles, además de marcar el segundo tanto porteño -desde los doce pasos- en la final ante Sport Áncash. En segundo lugar se ubica el atacante Ítalo Regalado con presencia en 27 juegos y marcando 9 tantos y en tercer lugar, el volante Diego Ramírez quien marcó 6 goles en 25 partidos. En este grupo también destacan Víctor Salas y Diego Pizarro con dos tantos cada uno, siendo este último el autor de los tantos vitales para el "Delfín" -ambos en el estadio Miguel Grau- que significaron los triunfos ante Sport Boys y Atlético Torino, precisamente el tanto marcado ante el "Taladro" colocó a los porteños en la gran final ante Sport Áncash. Además destacó el accionar del volante Nelson Chaparro y de los defensores Jimmy Baluarte, Ederson Mogollón y Carlos Cabello.

Por ahora la ecuación dio un resultado positivo a la Academia Cantolao: fútbol exclusivo de cantera más una cuota de experiencia se resume en la consecución de un título y el ascenso a la Primera División. De cara a su debut en la máxima categoría, Mandriotti tal vez le añada unas nuevas variables que potencien el rendimiento y brinden nuevamente un resultado satisfactorio, solo el factor tiempo lo dirá.

Fotos: Raúl Chávarry


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