Foto: Vicente Ríos / DeChalaca.comEn un Garcilaso abarrotado, Cienciano venció a Aurich por 3-1 y selló su pase al cuadrangular de ascenso. Viza, Ross y Oliveira, este último a modo de revancha personal, le dieron el triunfo al ‘Papá’, en un partido que vio a Éxar Rosales -protagonista de la polémica de los previos- encajar un gol absurdo y anotar otro.

Bruno Chirinos | @BrunoChirinos2
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¿Qué factores permitieron que Cienciano remontara el resultado global y lograra su pase al cuadrangular final?

Si bien se trató de un duelo definitorio, Juan Aurich exhibió un nivel muy por debajo de lo esperado. El 'Ciclón' mantuvo a lo largo del encuentro un juego pausado, siempre a la expectativa de contrarrestar los ataques de Cienciano, pero nunca dio muestras de atrevimiento suficiente como para ganarlo sin la necesidad de ir a los penales. Esa poca ambición por anotar un gol -a pesar de tener plantel como para jugarle de igual a igual al ‘Papá’- terminó por ser fundamental para el triunfo local, que con algunas limitaciones para la creación supo aprovechar las oportunidades con las que contó.

En el primer tramo del juego, Cienciano tomó rápidamente el protagonismo con un 4-trapecio-2 que se terminó convirtiendo en un 4-2-3-1. Junior Viza apareció desprendido como conductor por delante de los volantes centrales Yoshiro Salazar y Rudy Palomino; el habitual delantero Matías Sen se tiró por una banda, al igual que Hugo Ancajima, y más bien Ramón Rodríguez salió desde el vamos como único punta. Por su parte, Carlos Cortijo, si bien presentó también un 4-2-3-1 que por nombres parecía más ofensivo, no pudo tener la posesión de la pelota a lo largo de la primera mitad.

El primer tanto del partido fue obra de Junior Viza, quien marcó a los 12’ a través de un tiro libre que no parecía implicar mayor peligro. El balón terminó entrando al arco visitante tras un increíble error de Éxar Rosales, quien no pudo contenerlo, pues se le escurrió y pasó por entre sus piernas. El tanto llevó tranquilidad al ‘Papá’, que poco a poco encontró en la banda defendida por Jhoel Herrera -quien jugó con perfil cambiado como lateral izquierdo- la principal deficiencia del visitante, pues el exseleccionado nacional tuvo problemas para contener a Sen y a Paolo de La Haza, dedicados a constantes proyecciones.

En la semana de su cumpleaños, De La Haza se proyectó mucho y ganó la banda. Acá corre ante la persecución de Cueto. (Foto: Prensa Cienciano) 

Cienciano controlaba el partido a placer. Sin embargo, sus avances en ofensiva no eran muy claros, pues terminaban muchas veces en balones largos que eran despejados por la zaga central visitante, conformada por Ramón Rengifo y Joel Quispe, quienes a pesar de no ser muy altos mostraron seguridad en el juego aéreo. Además, Ancajima participaba muy poco de las acciones y Viza no encontró en varias jugadas a ese socio que lo ayudara a construir juego. Por su parte, lo del ‘Ciclón’ era un tanto deficiente, puesto que sus ataques eran predecibles y ni Rick Campodónico ni Javier Robles tuvieron la capacidad de generar juego, pues se desplegaron poco y en general ofrecieron un opaco rendimiento.

Para la segunda mitad, los ingresos de Inti Garrafa y de Juniors Ross en lugar del fatigado Viza y de Ancajima, respectivamente, le dieron un nuevo refresco al ‘Papá’, que había empezado a dar signos de cansancio sobre el final de la primera mitad. Por su parte, en filas del 'Ciclón' Marvín Ríos hizo su ingreso por el brasileño Caio, quien apareció muy poco.

A pesar de que en el trámite continuó habiendo una superioridad de Cienciano, un golpe se produjo a los 52’: una mano de Walter Ibáñez en el área terminó en un penal a favor de Aurich. ¿Quién sería el encargado de ejecutarlo? Nada menos que Rosales, quien después de su aparente acusación de la víspera y el blooper del inicio, siguió robándose el show al poner el empate transitorio y ganarse la tarjeta amarilla por la efusividad en su celebración. No obstante, la alegría del cuadro chiclayano duró poco: Ross aprovechó un rebote a los 66' para que Cienciano volviera a tomar la ventaja.

Yoshiro Salazar apareció esta vez como volante central y fue al frente con constancia. Acá lucha la posición con el brasileño Caio, de discreto accionar. (Foto: Prensa Cienciano) 

El gol no supuso un cambio en lo expuesto por Aurich, que empezó a demorar cuando el juego se paralizaba y parecía estar cómodo con el resultado que llevaba a los penales. Cienciano, en cambio, permaneció decidido en procura del tercero y sumó incluso a Ibáñez en algunas jugadas de ataque.

Fue solo a los 80’ que terminó por consumarse lo esperado: el recién ingresado Fernando Oliveira supo aprovechar un rebote tras un potente remate de Palomino desde fuera del área y venció a Rosales. El Garcilaso de la Vega estalló y se produjo no solo un desahogo no solo para la hinchada roja, sino también para el atacante brasileño, quien anotó -en vaya qué momento- su primer gol en una temporada en la que sufrió varias lesiones y gozó pocas oportunidades.

Así, el triunfo imperial recompensó el juego agresivo del equipo de Gustavo Roverano para la recuperación del balón y la capacidad de aprovechar los momentos justos para anotar en tres ocasiones y así sellar su pase al cuadrangular de ascenso. Por su parte, Aurich, ya sin la inyección económica de años anteriores, le dijo adiós al sueño de volver a Primera y, tras una aceptable temporada en la que le faltó un poco más tanto en semifinales como en la definición por el tercer lugar del cuadrangular, tendrá nuevamente que disputar la Segunda División la próxima temporada, que con certeza lo tendrá como uno de los favoritos.

Fotos: Prensa Cienciano


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