Cristal y Municipal siempre han sido poderes desiguales. El imperio económico versus la precariedad dirigencial. Ad portas de un partido clave para la salvación de ambos, es bueno dirigir la mirada al 30 de agosto de 1956, cuando se enfrentaron oficialmente por primera vez. A aquellos tiempos que marcaron un quiebre. Que cambiaron el rumbo de los dos.


Composición: Gian Saldarriaga / Recorte: La Crónica, 31/08/56 edición de la mañana p. 32

Perú, país polarizado, desigual, contrastante. Ya mucho se ha estudiado y se ha dicho al respecto. Y como el deporte es esponja de cada uno de los males que afectan a este pedazo de tierra que algunos dan por llamar país, el fútbol no podía quedar ajeno a tal espíritu polarizante. De ello se han encargado Cristal y Municipal a lo largo de la historia. De la desproporción. En resultados, en dinero o en pasión; decida el lector el orden de las prioridades. Pero como en el sexo, en el fútbol siempre hay y hubo una primera vez, que a veces, y en el mejor de los casos (cúlpese a la inexperiencia) solo puede sortearse con un honroso empate.

 

La prensa informaba expectante sobre la incorporación del 'Sporting Cristal Backus' a la máxima categoría (Recorte: La Crónica, 02/08/56 segunda edición p11)Y así pasó en agosto de 1956, fecha que la historia asignó para el primer enfrentamiento oficial entre Cristal y Municipal. El país experimentaba nuevas sensaciones. Las mujeres peruanas votaban por primera vez. Volvía la democracia y volvía a la presidencia ‘Monsieur’ Manuel Prado Ugarteche celebrando el inicio de su segundo mandato montado en una calesa y flameando un sombrero de copa. Una inusitada ola delincuencial emprendía contra la capital; se hablaba de una racha de niños desaparecidos y de una banda que traficaba con ellos. Estaba por concluir uno de los juicios más controvertidos de la historia republicana, aquel que llevaría a Jorge Villanueva Torres (a) El Monstruo de Armendáriz al paredón un año después, acusado del asesinato de un menor en la famosa bajada miraflorina. Otro que también pasaba instrucción por esos días era Luis D’Unián Dulanto (a) Tatán (a) El Robin Hood de los Barrios Altos; delincuente de bigote refinado, monopolizador de la nota roja de los cincuenta, se encontraba recluido en la Cárcel Central de Varones. Y entre todas estas circunstancias, la ciudad veía la irrupción de un huracán en el balompié nacional. Un equipo había entrado a las lides futbolísticas para romper con los cánones tradicionales en cuanto a organización y mercado. El nuevo rico se llamaba Sporting Cristal. O 'Sporting Cristal Backus', como le decían por entonces.

 

Franco, Vega, Geller, Raygada y Seminario conformaron el quinteto ofensivo que alineó Muni ante Cristal (Recorte: La Crónica, 31/08/56 tercera edición p. 10)En cuanto a fichajes, el boom celeste de 1956 fue la incorporación de Máximo ‘Vides’ Mosquera, ídolo histórico de Deportivo Municipal que llegaba proveniente de Alianza. También arribaron Luis Navarrete (el delantero que anotara el gol del triunfo sobre Brasil en 1953), Dante Rovay, Adolfo Donayre y los uruguayos Antonio Sacco y Carlos Zunino, así como el entrenador chileno Luis Tirado. Como se ve, no fueron pocas las razones que llevaron a los celestes a ganarse de inmediato el recelo de muchos equipos competidores, que incluso habían intentado bloquear la fusión emprendida con el Sporting Tabaco. El flamante millonario les estaba echando a perder el negocio.

 

Para muestra un botón: a mediados de agosto se programó un partido entre futbolistas de Lima y Callao a beneficio de la Agremiación de Jugadores Profesionales, en el que, de paso -sobonería peruana que nunca muere-, se brindaría un saludo al Presidente Prado. Fue empate 3-3. Días más tarde, Alianza Lima castigó a tres de sus jugadores por participar en dicho amistoso: Víctor Benítez, Guillermo Delgado y Carlos Lazón sufrieron un recorte salarial.

 

El entrenador chileno Luis Tirado, que dirigía a Cristal, dando indicaciones a sus pupilos en un pizarrón (Recorte: La Crónica, 28/08/56 segunda edición p. 9)El inicio del campeonato fue programado para el 5 de agosto, pero la mayoría postergó sus partidos para la semana siguiente. El único encuentro de aquella fecha fue el protagonizado por Cristal, en su debut absoluto en la Profesional, y Alianza Lima. Ganaron los íntimos 2-1. El gol celeste lo anotó el uruguayo Zunino; el primero de la historia cervecera.

 

Una semana después, el 12 de agosto, Municipal arrancó el torneo superando 2-1 a Ciclista Lima. Dirigido por Juan ‘El Mago’ Valdvieso, el cuadro edil se revelaba como un equipo peligroso, sobre todo después de la gira que semanas antes había emprendido por Colombia. ‘Muni’ fue sensación en tierras cafeteras, donde logró incluso goleadas sobre el Cúcuta (0-3), el Libertad de Barranquilla (0-3) y el América de Cali (1-3). Sus principales referentes eran Willy Fleming, ‘Tito’ Drago, Manuel ‘Chino’ Rivera y un Juan Seminario aún en la post-pubertad.

 

En la siguiente jornada Municipal se consolidó como uno de los líderes del certamen tras ganarle 2-0 al Sport Boys; Cristal, por su parte, consiguió su primer triunfo oficial ante Ciclista Lima, al golearlo 3-0. Esta segunda fecha dejó un hecho curioso que seguro fue uso común de la época: la taquilla de todo el fin de semana arrojó la suma de 141,364 soles de aquellos años. Parte de esta recaudación fue distribuida a los clubes de la siguiente manera: 13,717 para los equipos triunfadores de aquella jornada y 11,431 para los que hubieran empatado. Para los perdedores, la nada. Además de Municipal y Cristal, Universitario y Alianza -con victorias de 2-1 sobre Carlos Concha y 5-1 sobre Atlético Chalaco, respectivamente- habían sido ganadores del premio mayor. Centro Iqueño y Mariscal Sucre, que empataron 1-1, se repartieron el botín de consuelo. Como puede apreciarse, en esa época los equipos dependían directamente de los buenos resultados deportivos para alcanzar cierto financiamiento económico. Una moneda al azar.

 

Crónica de la época que consignaba el empate en el primer enfrentamiento oficial de la historia entre celestes y ediles (Recorte: La Crónica, 31/08/56 edición de la mañana p. 32)Por ello, quizá, las antipatías hacia el poder monetario de Cristal se manifestaron desde sus primeros gateos en el fútbol profesional. Solo en agosto de 1956, con apenas 8 meses de fundado, el cuadro celeste le daba dos ganchos certeros al status quo. El primero fue publicado el día 23 por la tercera edición diaria de La Crónica: Cristal compraría un terreno. Así lo consignaba el vespertino en su página 5: “Es el caso que la ‘millonaria’ institución, en su afán de dotar a su equipo de fútbol con las comodidades que su categoría le impone, ha financiado la adquisición de un terreno en la barriada de Villacampa (Rímac) en las inmediaciones del local del Club de Tiro del Ministerio de Hacienda, donde proyecta la construcción de su propio estadio”. Sin embargo, la gran innovación que por esos días ostentaba el conjunto bajopontino era la incorporación de un sistema videográfico para el análisis de sus partidos. En el local que por entonces tenía Cristal en el jirón Lampa, el técnico chileno Luis Tirado revisaba los martes por la noche, junto a sus jugadores, grabaciones cortas (de aproximadamente 35 minutos) de los partidos que Cristal había jugado el fin de semana previo. “Un gran éxito significa que el Cristal pase la película de sus partidos a sus jugadores” comentó el diario La Crónica en su tercera edición del 28 de agosto de 1956. No resulta extraño, por ende, que Tirado fuera visto como un vanguardista en la metodología técnica y que muchos lo vocearan para dirigir el seleccionado nacional.

 

El juez italiano Di Leo expulsa al edil González y al celeste Sacco (Recorte: La Crónica, 31/08/56 tercera edición p. 11)La tercera fecha se había desarrollado el 26 de agosto, y dejó como líderes del certamen a Alianza y Universitario, ambos con puntaje ideal. Municipal, la principal sorpresa del torneo, tenía la oportunidad de igualarlos. El partido que debían sostener ante Sporting Cristal se había pospuesto para el 30 de ese mes, para aprovechar el feriado por el día de Santa Rosa de Lima. El encuentro había concitado gran atención de la prensa desde la semana anterior. Si bien meses atrás, en mayo, se habían enfrentado en un partido de preparación que ganaron los celestes por 3-1, para el periodismo aquello era solo un dato referencial. El 21 de agosto, por ejemplo, La Crónica opinaba sobre el gran momento que atravesaba el ‘Muni’: “Se podría decir que ha revivido la famosa ‘Academia’, que dictó cátedra muchas tardes en el Viejo Estadio”. Como confirma la cita, lo evocativo ha sido siempre un rasgo característico del periodismo deportivo nacional.

 

Fotografías de las alineaciones de Cristal y Muni la tarde de su primera confrontación (Recorte: La Crónica, 31/08/56 tercera edición p. 4)Sin embargo, Municipal llegó con varias bajas al encuentro ante los celestes. ‘Tito’ Drago y Manuel ‘Chino’ Rivera, puntales de la ofensiva edil, no alinearían por lesión. En Cristal las cosas andaban mejor, aunque no contaría por la misma causa con el ex delantero de Municipal, Luis Navarrete, lo que disminuyó en parte el morbo de la prensa, que suponía que los celestes tenían suficiente plantel como para encontrarle un reemplazo. No ocurría lo mismo en el cuadro de la comuna. Manuel Arce y Geller iban a ser los encargados de reemplazar a Drago y Rivera. Sin embargo, la mañana del partido, Arce enfermó de rubéola y no pudo arrancar. Con estas perspectivas, el periodismo varió su pronóstico de una confrontación pareja y empezó a especular sobre una posible goleada de los rimenses.

 

Dispuestas así las cosas, el ‘Mago’ Valdivieso mandó al campo el siguiente once edil: Heraclio Paredes; González, Víctor Brush y Willy Fleming; Luján y Castilla; Franco, Vega, Geller, Raygada y Juan Seminario. Tirado, por su parte, envío la siguiente alineación rimense: Rafael Asca; Alfredo Cavero, Adolfo Donayre y Dante Rovay; Antonio García y Dardo Acuña; Fernando Narciso, Carlos Zunino, Antonio Sacco, ‘Vides’ Mosquera y Faustino Delgado. El enraizado maniqueísmo “del rico versus el pobre” se manifestó en todo su esplendor para avivar la importancia del enfrentamiento, como puede observarse en este parangón realizado por La Crónica: “Cristal, con sus contrataciones de miles y miles y sus figuras de cartel; y Municipal, el equipo reconstituido a base (sic) de esfuerzo, casi sin dinero y con gran número de elementos jóvenes con aspiraciones y condiciones para engrosar las filas de nuestros jugadores de primera línea”.

 

Se inicia la trifulca. La policía conmina al uruguayo Sacco a respetar la decisión de Di Leo y abandonar el campo de juego (La Crónica, 31/08/56 tercera edición p. 10)Ya en el campo, Cristal tuvo la iniciativa y Municipal trató de combatir sus embates como pudo. Heraclio Paredes, su arquero, acabó convertido en la figura de la cancha. Al inicio del segundo tiempo, cuando el marcador aún no se había abierto, se suscitó la principal turbamulta del encuentro: el back de Municipal González fauleó por detrás al uruguayo Sacco, que replicó a su rival con insultos y empujones. Ambos fueron expulsados. En plena muestra de solidaridad patriótica, el charrúa Zunino se acercó al juez italiano Diego de Leo para increparle su decisión, ganándose también la tarjeta roja. Apenas dos minutos después de la trifulca, a los 12' de la complementaria, el delantero edil Raygada aprovechó un buen centro de Franco para fusilar a Asca y abrir la cuenta. A Cristal le costó encontrar la igualdad. Recién llegó a ocho minutos del final, cuando Alfredo Cavero venció mediante un soberbio tiro libre la resistencia de Paredes. Según las crónicas de entonces, el foul que derivó en el gol celeste había sido sancionado incorrectamente por el juez de línea Pedro Falcón, quien tiempo después se convirtiera en árbitro de vóley en una clara manifestación de justicia poética. El rimense García había golpeado al edil Vega, pero la falta se había cobrado al revés. Merced a este error arbitral, se decretó el primer empate de la historia entre Cristal y Municipal.

 

El uruguayo Zunino, quien anotó el primer gol de Cristal en torneos nacionales ante Alianza Lima, se muestra desconcertado ante la decisión del árbitro de echarlo del campo de juego (Recorte: La Crónica, 31/08/56 tercera edición p. 11)El Cristal-'Muni' despertó tanto interés que otros acontecimientos futbolísticos de aquel día fueron minimizados, casi ninguneados por los medios. Por ejemplo, el partido “Solteros versus Casados” que las tiendas Oechsle, con motivo de su aniversario, habían organizado en el Club Terrazas y que se saldó con un emotivo empate a dos. Conocedor e impulsor de que había que darle a la gente lo que le gustaba, un periodista de peso, literal y metafóricamente hablando, como ‘Pocho’ Rospigliosi decidió omitir este último enfrentamiento entre aficionados para comentar in extenso el duelo entre celestes y ediles; dedicó una columna de dos páginas (10 y 11 de la edición vespertina de La Crónica del 31 de agosto de 1956) a esta confrontación. Sus principales apuntes dejaron en claro que las diferencias entre Cristal y Municipal no se encontraban solo en el terreno económico, sino también en el tribunero: “Cuando apareció Cristal Backus, unos cuantos aplaudieron. Cuando Municipal salió al terreno, estalló una ovación enorme”. Sobre el cuadro de la franja comentó lo que hasta hoy es axioma del fútbol nacional; léase, la simpatía de todos por Municipal: “Es un club sin enemigos, con miles de partidarios. En las buenas y en las malas. Por eso, siempre sostenemos que, con Alianza y Universitario, Municipal es el equipo más taquillero y, por ende, más popular del medio”. Sobre Cristal, en cambio, sus opiniones no tuvieron pizca de indulgencia: “Hasta el momento, no deja de ser un equipo de media tabla”.

 

Con el transcurrir de las fechas, y consagrados los celestes como campeones nacionales en su debut profesional, la situación comenzó a transformarse de forma radical. Por ello, ese 1956 acabó con una época. Empezaba otra, en la que Municipal dejaba de ser el “tercer grande”. Había surgido un equipo dispuesto a quitarle esa posta.

Comentarios (2)add
...
escrito por Almunia , noviembre 05, 2009
echa muni...

Brillaras...brillaras
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escrito por Pepe , septiembre 29, 2010
La nota parece hacer apología a la imrprovisación, a la incapacidad que tanto daño le hace a nuestro futbol. La actual situación de municipal es producto de lo que afirmo, su casi desaparecida aunque ferviente hinchada es producto de todo eso. Lamentablemente para el futbol peruano mientras existan equipos, no digo instituciones como la referida, no sera necesario que exista un Manuel Burga para seguir postrados en el lugar en que estamos.
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