Foto: Prensa FPFAlianza Lima venció 1-0 a Cristal en la ida de la final gracias a su solidez defensiva y mejor lectura del juego, en medio de yerros de los cerveceros en la marca y de los árbitros. Hernán Barcos, con un golazo fruto de su jerarquía, condujo una vez más a la nave blanquiazul hacia el triunfo.
Luis Valenzuela | @figovalenzuela
Redactor

La Real Academia de la Lengua Española define a un pirata como una persona que, junto con otras de igual condición, se dedica al abordaje de barcos en el mar para robar. Esto puede de alguna manera definir lo que Hernán Barcos logró en la final de ida de la Liga1 2021. El 'Pirata' lideró los jugadores de Alianza Lima a abordar la nave de Sporting Cristal para robarse el triunfo por 1-0 y dejar al cuadro íntimo a 90 minutos de coronarse como campeón nacional.

Que haya público en las tribunas en un partido por el campeonato nacional luego de 622 días -vale recordar que el Ayacucho FC - Alianza Universidad del 9 de marzo de 2020 fue el último partido en el que se permitió que el público ingresara a las tribunas en un estadio del país- causó que la motivación de blanquiazules y celestes fuera alta. Ambos equipos volvían a sentir la inigualable sensación de contar con aliento -y también pifias- de espectadores en esas tribunas que estuvieron vacías por casi dos años.

El abordaje íntimo empezó luego de que los rimenses salieran a la cancha del Nacional con la intención expresa de marcar en los primeros minutos del encuentro. Los dirigidos por Roberto Mosquera partieron con un 4-3-2-1 en el que Horacio Calcaterra y Jesús Abdallah Castillo eran los volantes tapones, con Christofer Gonzales algo adelantado en ese trío del medio para jugar detrás de Marcos Riquelme, de modo de que este estuviera acompañado. Los constantes cambios de frente ensayados por los celestes tenían como intención buscar los espacios dejados por el rival para lanzar pases al vacío hacia las posiciones de Irven Ávila y Percy Liza, de modo de que ambos ganaran la espalda de los laterales-volantes blanquiazules y pudieran lanzar centros hacia el espacio de Riquelme.

Así remató Barcos para dejar en ficha a Lora y acabar venciendo a Duarte. El 'Pirata' fue indudable figura del encuentro. (Foto: Prensa FPF) 

Lo descrito causó problemas al equipo dirigido por Carlos Bustos, ya que su 3-1-4-2 buscaba que tanto Oslimg Mora como Édgar Benítez fueran más extremos que laterales-volantes, función que no pudieron desplegar del todo debido al asedio constante de los cerveceros. Fue en ese punto que comenzaron a erigirse las figura de Ángelo Campos, para atajar cuanto balón llegara a su posición, y de Pablo Míguez y Jefferson Portales, quienes despejaban lo más lejos posible cualquier balón que merodeara. Poco a poco los íntimos pudieron salir de la presión y aprovechar la velocidad tanto de Mora como de Wilmer Aguirre para ensayar contragolpes por el sector derecho. Así, una escapada de Aguirre que terminó con un remate controlado por Alejandro Duarte sugería la manera en que llegaría el gol blanquiazul.

El tanto se produjo cuando un despeje de Portales fue pivotado por Barcos, quien le ganó la posición a Omar Merlo para que Aguirre tuviera el balón. El 'Zorrito' esperó a que el delantero argentino subiera unos metros para devolverle el encargo; el 'Pirata' empezó a transitar con el esférico mientras que Benítez iniciaba veloz carrera por el sector izquierdo. Esto hizo que los centrales rimenses no presionaran a Barcos quien, al darse de cuenta de que tenía espacio, sacó un remate rasante de izquierda que terminó dentro de las redes rivales. El gol hizo que la mayoría del público presente en las tribunas, ataviada de blanquiazul, estallara en júbilo.

El gol tuvo un efecto positivo en Alianza Lima, que pudo aumentar el marcador a los pocos minutos si no hubiera sido por Duarte, quien le cortó el paso a Aguirre fuera del área cuando el extremo íntimo estaba en posición de rematar. Cristal, en tanto, salió desesperadamente en búsqueda del empate, algo que dejó descubierta a su defensa y a merced de lo que pudiera hacer el rival. Este trámite se extendió desde los últimos minutos del primer tiempo hasta los minutos iniciales del complemento.

Hohberg ingresó y no tuvo todo el ritmo esperado ante su exclub. Aquí emprende carrera seguido por Ballón. (Foto: Prensa FPF) 

La situación impulsó a ambos técnicos a hacer cambios en sus oncenas, que acabaron siendo simultáneos. Por un lado, Bustos sacó a Benítez y dio paso a Ricardo Lagos para cerrar el sector izquierdo; además, lanzó a Jefferson Farfán por Aguirre para que la presión en ataque persistiera. Por el lado bajopontino, Roberto Mosquera cambió al apagado Jhilmar Lora por Johan Madrid para que la marca siguiera en el sector derecho y el ingresante subiera líneas cuando pudiera; también sustituyó a Castillo por Alejandro Hohberg para buscar mayor creatividad en el mediocampo. Lo cierto es que ninguno de los cambios terminó siendo el revulsivo que buscaba Alianza, ya que Lagos tuvo problemas para defender y Farfán no se encontró durante lo que restó del partido; Cristal, en tanto, mejoró algo con Madrid y Hohberg, pero mantuvo el problema de definición de cara al arco rival.

También hay que decir que el cuadro rimense tuvo dos situaciones en las cuales el marcador pudo cambiar, pero en ambas hubo fallos desfavorables a sus intereses por parte de Diego Haro. En la primera se produjo una falta de Josepmir Ballón sobre Marcos Riquelme que la televisión mostró que fue ajustadamente dentro del área, pero para el juez FIFA fue cerca a la línea, por lo cual cobró un tiro libre que Hohberg remató desviado. En la segunda hubo un fallo del asistente Raúl López al indicar posición adelantada de Madrid cuando este había recibido un pase de Riquelme y estaba habilitado por Yordi Vílchez. El delantero argentino culminó la acción con un remate que venció a Campos, cuando Haro ya había invalidado toda acción y los demás futbolistas habían dejado de seguir las acciones.

La desesperación por esos cobros, sumada al hecho de no encontrar forma de penetrar la defensa victoriana, empujó a que los minutos finales de Cristal transcurrieran con el balón rotado de un lado a otro y el lanzamiento de centros despejados por la defensa íntima. El ingreso de Jonathan Lacerda por el lesionado Portales llevó a que la zaga blanquiazul siguiera despejando los balones lo más lejos posible, mientras que los ingresos de Arley Rodríguez y Axel Moyano por Jairo Concha y Oswaldo Valenzuela, respectivamente, no terminaron por dar esa solidez en el mediocampo que estaba buscando Bustos. El ingreso de Jesús Pretell por Liza se dio para que quedaran tres defensas y que el resto del equipo subiera al ataque; así, los celestes estuvieron a tiro de conseguir el gol si no hubiera sido porque un ulterior remate de Calcaterra debajo del arco rival salió por encima del travesaño.

Haro amonesta a Benítez. El juez estuvo en el ojo de la tormenta pero por sus cobros discutidos en contra de los intereses cerveceros. (Foto: Prensa FPF) 

El pitazo final de Haro desató la alegría de todo el pueblo blanquiazul, que ve cómo el título nacional se acerca a tienda victoriana luego del triunfo. También extendió la desazón de la hinchada cervecera, que entre ocasiones desaprovechadas y cobros polémicos se fue masticando la derrota. Todavía faltan 90 minutos para conocer quién se llevará el trofeo; lo cierto es que Alianza Lima viene navegando por aguas que lo tienen cerca de la tierra prometida con el botín más preciado.

El Gol

La Caleta

Fotos: Prensa FPF


Leer más...

La ficha del Alianza Lima 1 - Cristal 0