Adrián Cabrejo | @adriancabp
Editor

Durante muchos años se especuló con la posibilidad de que los clubes más importantes de Europa formen una liga cerrada al más puro estilo de la NBA, independizándose de la UEFA y dejando en el ostracismo al resto de torneos europeos. Los rumores regresaron hace pocos días con la filtración hecha por Football Leaks. La pregunta es si esto puede darse en un futuro no muy lejano.

La respuesta es un rotundo sí. Y la posibilidad crece mientras se incrementa la brecha entre los llamados equipos top y la clase media y baja de las ligas europeas. No es casualidad que se repita que la verdadera Champions League empieza a partir de octavos o cuartos de final. Los grandes clubes quieren más y es muy probable que en algún momento lo consigan. El problema es que esta Superliga en paralelo a la Champions puede ser solo la punta del iceberg para crear algo que luego puede generar una verdadera catástrofe.

Salvo la English Premier League, el resto de grandes torneos suelen tener uno o dos equipos que dominan a placer y que dejan al resto de clubes en una pelea solo por las migajas. ¿Por qué no maximizar sus ingresos y crear una competencia mucho más intensa, una verdadera guerra de poder a poder entre los más fuertes?


Incluso la UEFA, quizás sin quererlo, les puede haber dado el formato perfecto para la implementación. Si bien la idea inicial es crear una liga cerrada, las posibilidades de éxito económico son bastante altas, lo que generaría que algunos clubes europeos de segundo orden intenten sumarse al proyecto. Ahí es donde entra el ente rector del fútbol europeo. El formato aplicado en la Nations League sería el modelo a copiar. Hasta ahí todo bien. Incluso suena lindo para cualquier espectador.

El gran problema es que la creación de un torneo así arrasaría con la Champions y la Europa League tal y como la conocemos, pero también con la clase media y baja europea que quedaría relegada. Peor si se da el siguiente paso que es la independencia total y la creación de la liga al estilo MLS si queremos acercanos a un paralelo futbolístico. Muchísimas ligas y clubes caerían prácticamente en el amateurismo.

La referencia no es solo para ligas muy pequeñas, incluso las grandes ligas sufrirían el efecto. Los gigantes se unirán a este concierto de estrellas, ¿pero el resto qué? Por poner un ejemplo, ¿qué sería del Rayo Vallecano de Luis Advíncula o del Werder Bremen de Claudio Pizarro? ¿Qué posibilidades tendrían de sumarse a la Superliga europea? En principio muy pocas, casi ninguna. ¿Qué sería del ascenso?

 

Si el panorama es casi desolador para algunos clubes de grandes ligas, para las ligas de segundo o tercer orden sería la condena definitiva para ser nuevamente torneos de fútbol amateur. Por eso la Asociación Europea de Ligas Profesionales (EPFL) puso el grito en el cielo.

Ya lo dijo Jürgen Klopp en modo irónico: “menos partidos y más dinero”. No le falta razón al entrenador del Liverpool, pero es hora de que la UEFA se ponga los pantalones para defender el modelo actual con garras y dientes. Está bien que los grandes clubes piensen en su beneficio, pero alguien tiene que pensar en el fútbol y en todas las consecuencias de las brillantes ideas de algunos que solo quieren hacerse más ricos a costa de condenar a los demás.

Fotos: AFP


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