Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLa Primera División española se promociona como la mejor liga del mundo, aunque lejos de los flashes del Real Madrid y el Barcelona se esconde una realidad paupérrima en la que los clubes que conforman la base de la pirámide se ahogan en medio de deudas, retiros, desapariciones y refundaciones.

Adrián Cabrejo | @adriancabp
Director periodístico

Real Madrid y Barcelona prácticamente monopolizan la atención mundial cada vez que se enfrentan por algún torneo. El problema es que detrás del glamour que arropa a los clubes más importantes del fútbol español existe una realidad que poco a poco empieza a golpear más fuerte a un país en el que un club tuvo que ser retirado de la Segunda División por problemas económicos, y en el que los clubes que forman la base de la pirámide se ahogan en medio de deudas y desapariciones.

La parte visible del iceberg

La mayoría de clubes españoles de Primera División tienen deudas millonarias, aunque se habla muy poco de esto. La parte visible del iceberg fue el Reus, equipo de la ciudad homónima que participó en la Segunda División 2018/19 y que fue retirado de la liga por tres temporadas debido a las deudas con sus trabajadores, que en muchos casos sobrepasaban los tres meses de atraso.

Esta es la primera vez que se actúa en plena así en plena competencia en una categoría profesional del fútbol español, y no es una simple anécdota. Sí es curioso que esta vez se haya tomado una medida drástica y es algo que se debe aplaudir porque un equipo no debe participar de un torneo si no cuenta con los recursos mínimos para sostenerse. De esta manera la Segunda División quedó coja con 21 equipos, pero esta es solo la punta de algo mucho más profundo.

Reapareces o desapareces

Reus no cumplió con sus obligaciones y fue castigado. (Foto: La Liga) 

Lo que pasó con el Reus es moneda corriente en las divisiones más bajas. Los equipos conviven con deudas que en muchos casos los llevan a la banca rota y a la desaparición. El caso más emblemático es el de la Unión Deportiva Salamanca, equipo que se encontraba en la Segunda División B (tercera categoría) y que tuvo entre sus filas a los peruanos José Guillermo del Solar y Pablo Zegarra, este último como jugador y posteriormente como director técnico. El cuadro salmantino desapareció en 2013 luego de 90 años de historia producto de una deuda de 23 millones de euros que ningún inversor estuvo dispuesto a asumir.

Otro caso parecido fue el que llevó a la desaparición del CF Extremadura, fundado en 1924 y que desapareció en 2010 por problemas económicos. En estos casos algunos clubes fueron fundados para tomar las banderas de los caídos, aunque sin abrazar su historia como refundaciones oficiales.

Un caso en el que el club sí sobrevivió la desaparición por banca rota fue el que afrontó el Málaga. El equipo original llamado CD Málaga desapareció en 1992 por deudas y el filial, entonces Atlético Malagueño, pasó a llamarse Málaga Club de Fútbol, nombre con el que compiten hasta ahora. Otros casos similares son los del Compostela, Logroñés, Mérida, Burgos y Lleida.

Dime si debes y te diré quién eres

Torrejón estuvo en el Cerceda, aunque el club no tuvo un buen momento institucional. (Foto: canteiraceleste.com) 

Si lo mencionado líneas arriba ocurre con clubes con cierta tradición en sus respectivas localidades, ¿qué cosa no pasará con los clubes más humildes que compiten en Segunda División B o en Tercera División (cuarta categoría)? Por no mencionar a los que vienen de la Preferente para abajo.

A un peruano le tocó vivir esto muy de cerca. Claudio Torrejón, actualmente en Sport Huancayo, jugó la temporada 2017/18 en el CCD Cerceda, equipo gallego que compitió en el Grupo 1 de la Segunda División B. El entonces cuadro de nuestro compatriota descendió deportivamente al quedar en el último lugar, pero la realidad es que el plantel sufrió la grave crisis económica del club, que llevó a que en algunos casos los futbolistas no recibieran su sueldo desde enero hasta el final de la campaña en junio.

El Cerceda, como era de esperarse, no pudo inscribirse en la Tercera División española y fue descendido a la Preferente (quinta categoría), en la que tampoco participó, por lo que el club quedó inactivo. Como este cuadro gallego existen otros casos de equipos que conviven día a día con la falta de recursos y con una crisis eterna que lleva a que sus jugadores estén impagos o a que aparezcan y desaparezcan como por arte de magia en medio de refundaciones.

Una dura realidad

Barcelona y Real Madrid no son la realidad de la Liga. (Foto: AFP) 

El fútbol español no es el único que sufre esta problemática entre las ligas top. En Italia también es moneda corriente. Este triste fenómeno no es ajeno entre algunos clubes ingleses y alemanes, aunque en menor medida. ¿Qué hace distinta a la Liga Española? Que la crisis se maquilla en medio de los flashes que obnubilan al mundo por un derby lleno de estrellas mientras los de abajo a duras penas tienen para comer.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: La Liga, canteiraceleste.com, AFP


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