Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comEl Video Assistant Referee fue presentado en el Mundial de Clubes y luego en el Mundial Sub-20 de Corea del Sur; pero ha sido su uso en la Copa Confederaciones que lo ha llevado a un público más grande. ¿Está el fútbol preparado para la tecnología?

Manolo Núñez | @Manolonf
Columnista Editorial

Que la tecnología iba a entrar en el fútbol era un hecho. En realidad, esta ya se estaba usando en lo que es un apartado del Video Assistant Referee (VAR) que era el Goal Line Technology (GLT) que actualmente se utiliza en algunas de las principales ligas del mundo. Pero el VAR es una historia distinta y en poco tiempo ha tenido una evolución. No se ha tenido árbitros centrales revisando videos como sí paso en el Mundial de Clubes del 2016, lo cual de por sí es un avance y algo que ayuda a no quitar dinámica al juego.

Ahora se cuenta con tres árbitros sentados frente a una pantalla, los cuales notifican a los jueces de campo acerca de alguna jugada que ellos no hayan percibido. En ningún caso la revisión del video ha demorado más de 1 minuto y en todos se ha procedido a ejecutar la decisión que correspondía. El fútbol al fin se ha abierto a ser más justo y se aleja de la suspicacias que siempre ha sido la principal crítica de aquellos que no son sus aficionados. En un mundo post Fifagate, el ingreso de la tecnología es algo positivo.

Pero el VAR no ha terminado de gustar. Desde jugadores, cuerpos técnicos y, por supuesto, hinchas, ha encontrado bastante resistencia, especialmente por quitarle fluidez al juego. Esto es algo bastante llamativo dado que, de por sí, el fútbol es de los deportes que menos tiempo efectivo tiene -tomando en cuenta que, a diferencia de otros en los que se mide un tiempo exacto, en este juego el cronómetro nunca se detiene- y que los responsables en buena medida son sus propios actores: jugadores y cuerpo técnico.

El VAR también fue utilizado en el Mundial de Clubes. No estuvo sujeto a la polémica. (Foto: Diario AS) 

Arqueros que se demoran en cobrar saques de meta, jugadores que simulan faltas o buscan grescas, entrenadores que realizan cambios en los descuentos. El "quitarle dinámica" ha sido parte del juego de varios durante años. Eso sí, se ha visto mal casos en que un jugador esté celebrando un gol y luego este pase a revisión, lo cual quita ese momento de fiesta y alegría que es quizá lo más importante en este deporte. Pero más relevante que eso es el hecho de acertar en la decisión. Porque no hay daño más grande que un error arbitral que termina influyendo en el marcador. Jugadores e hinchas se irán acostumbrando.

La verdadera preocupación en realidad debería pasar por otro lado. El éxito del fútbol se basa en su facilidad para jugarlo -dos piedas y una botella y ya hay arcos y balón- y la similitud que puede existir entre la final del Mundial y un partido de barrio entre amigos. Eso cambiará a partir de la tecnología, tal y como ha pasado en otros deportes como el tenis o el básquet. El verdadero reto del fútbol será sobrevivir a esta diferenciación, la cual nunca ha sufrido en sus 154 años de historia.

No es descabellado pensar que con el avance de la tecnología, la masificación del VAR se vaya dando rápidamente en esta era de smartphones. No pasará mucho tiempo para que alguien vea la manera de llevar ese VAR al celular de las personas y así, cambiar para siempre, la manera de jugar este apasionante deporte. Agradézcase a la tecnología que se podrá hablar más del juego y menos de los errores, una mala práctica a la que muchos se quieren aferrar.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Foto: Diario AS


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