Lo más cerca que la Conmebol puede estar de la Concacaf es vía el enfrentamiento de sus técnicos -como ocurrió en la Copa Centroamericana de la UNCAF con los colombianos Hernán Darío Gómez y Jorge Luis Pinto-, debido a la compleja conformación de esta Confederación y las propias palabras de su presidente, Víctor Montagliani.

 

Jair Villanueva | @Jair_Villanueva
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El último 17 de enero en el estadio Rommel Fernández de Panamá, el seleccionado local recibió la visita del puntero de la Copa Centroamericana de la UNCAF 2017 -decimocuarta edición-, Honduras. El duelo tenía a dos de los tres técnicos sudamericanos, Hernán Darío Gómez y Jorge Luis Pinto, del torneo -el también colombiano Eduardo Lara, entretanto, dirige a El Salvador-.

Ambos cuentan con un recorrido reconocido en el fútbol centroamericano, pero se dio una ocurrencia para no sumar en sus trayectorias: un duro enfrentamiento verbal que casi sobrepasa a lo físico. No obstante, más allá de la anécdota, la influencia de la Conmebol sobre la Concacaf solo llegaría hasta ese punto, por cómo está estructurada la confederación vecina de Sudamérica y un pronunciamiento de su propio presidente.

El centro del asunto

La Copa Centroamericana es un campeonato que está bajo la sombra de la Copa de Oro 2017, pues es clasificatoria a esta; así como la subconfederación de la Unión Centroamericana de Fútbol que la organiza (UNCAF, 7 miembros) y es una de las tres que compone la Concacaf, junto a la NAFU (North American Football Union, 3 miembros) y la CFU (Caribbean Futbol Union, 25 miembros y otros 6 no afiliados).

Tras su accidentada victoria ante Panamá, el cuadro hondureño dirigido por Jorge Luis Pinto está cerca de llevarse la décimocuarta Copa Centroamericana. (Foto: AFP) 

La UNCAF, de hecho, contó también con un torneo de clubes clasificatorio entre 1999 y 2007 a la Concacaf Champions League, mientras que de 1971 a 1984 existió un Torneo Fraternidad que -como su nombre bien lo menciona-, no tuvo relevancia alguna más allá de la propia subconfederación. Luego, entre 1996 y 1998 se reactivó otro torneo de clubes llamado Grandes de Centroamérica, con un tono claramente más comercial.

Como la UNCAF, la CFU también cuenta con un torneo de selecciones clasificatorio a la Copa de Oro: la Caribbean Cup, disputada desde 1978 y dominada por Trinidad y Tobago (10 títulos). Ella tiene una particular calendarización: se juega entre 2016 y 2017. Así, la final se disputará en mayo del presente año, luego de que en octubre se definieran a los cuatro clasificados a la Copa de Oro.

De lejos se ven mejor

Esta composición y autonomía en competiciones de dos de las tres subconfederaciones -los tres miembros de la NAFU tienen clasificación directa a la Copa de Oro: Canadá, México y Estados Unidos-, por ende, complica la idea que se quiso tejer en las últimas semanas tra la confirmación de la FIFA del Mundial de 48 equipos en 2026. Además, en los hechos, el canadiense Víctor Montagliani -presidente de la Concacaf- enterró esa idea en una entrevista con el reconocido programa estadounidense de radio Fútbol de Primera, conducido por el argentino Andrés Cantor.

Montagliani señaló en Fútbol de Primera Radio que la Concacaf no se unirá a la Conmebol. (Foto: AFP) 

Montagliani señaló, en primer lugar sobre el Mundial, que era una decisión bastante estudiada y no necesariamente se iba a perder competitividad, debido a que existen tres torneos en UEFA, Conmebol y Concacaf para fortalecer a las selecciones. Además, dijo que muchos países necesitan ampliar inversiones en su fútbol y que, en una visión a largo plazo, es una muy buena idea y la calidad crecerá.

De estas palabras, además de ser un antecedente de la sentencia que vendría luego, se puede concluir que Montagliani no va a poner en disputa los cupos de su confederación. Sus razones: económica y deportivamente no le ve alguna conveniencia. Pero por otro lado, debe responder no solo a 10 miembros, sino a 35 afiliados a la FIFA que ven el Mundial de 48 equipos también como una gran oportunidad política.

Montagliani, finalmente, afirmó lo esperado ante la pregunta de Cantor respecto de si las dos confederaciones americanas jugarían juntas una misma Eliminatoria. El mandamás de la Concacaf lo negó rotundamente, porque cree que cada una puede conseguir más por su lado. Así, pues, se cierra la ventana a una opción que se quiso deslizar apenas FIFA confirmó el nuevo formato del Mundial, pero que el mismo día fue negada. La Concacaf, por ende, puede seguir alimentándose del fútbol sudamericano mediante sus técnicos y jugadores, pero a la competencia entre selecciones la ve de lejos.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com

Fotos: AFP


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