Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLa cancelación de la Premiership escocesa le ha conferido el nonacampeonato al Celtic y condenado al descenso al Hearts. La decisión se tomó en medio de pintorescos problemas con el sufragio efectuado entre los clubes sobre la suspensión de las categorías de ascenso y una fuerte crisis en ciernes que dista de la opulencia del vecino fútbol inglés.

Luis Valenzuela | @figovalenzuela
Redactor

La Scottish Premiership Football League (SPFL) celebró una reunión de la junta el 18 de mayo por la mañana en la que decidió poner fin a su temporada. La decisión significa el título de liga número 51 para el Celtic y el noveno de forma consecutiva, algo que el cuadro católico de Glasgow ya había logrado entre 1965 y 1974.

Tal como sucedió con la Championship, la League One y la League Two, los puestos finales de la temporada en la Premier League Escocesa se determinaron un coeficiente de puntos por partido basado en el número de encuentro de liga jugados hasta el 13 de marzo. El equipo de Neil Lennon tenía una ventaja de 13 puntos sobre su archirrival Rangers cuando se suspendió la temporada, después de haber disputado un juego más.

Pero para llegar a este escenario, se tuvo que superar una serie de peleas internas entre los clubes integrantes de la SPFL y la propia entidad. Desde el principio de la pandemia, se gestó un movimiento para terminar la temporada para que los clubes puedan recibir su premio por derechos televisivos. Si eso sucedía, muchos equipos enfrentarian serias dificultades financieras y hasta una posible bancarrota.

El voto (in)consciente

Celtic y Hearts, polos opuestos: el primero ganó el título por novena vez consecutiva y el segundo se fue a la baja con la decisión de oficio. (Foto: The Herald) 

Una decisión de la naturaleza de la adoptada requería una mayoría de tres cuartos en cada una de las tres categorías de la SPFL -las dos divisiones más bajas cuentan como un solo bloque-. La Premier League votó 10-2 a favor de terminar la temporada. La League One y la League Two votaron 16-3 a favor. Y la Championship votó 7-2, es decir, uno menos que la mayoría necesaria, con el Dundee FC retirando su voto de modo misterioso.

Los patrones de votación fueron claros. La mayoría de los clubes querían que termine la temporada; ergo, querían su dinero. Los únicos clubes que pretendían otra cosa fueron aquellos con algo por qué jugar. Por ejemplo, en la Championship el Partick Thistle, último de la tabla y enfrentando el descenso, votó por el "no", al igual que el Inverness Caledonian Thistle, que ocupaba el segundo lugar y esperaba alcanzar a los líderes Dundee United (a pesar de estar 14 puntos a la deriva) para asegurar la promoción automática. En la Premier League, el Hearts, último de la tabla y enfrentando el descenso, y Rangers, segundo ubicado 13 puntos detrás del Celtic, también votaron por el "no".

El peculiar caso del Dundee FC obedeció a que el club decidió en principio no enviar su voto electrónicamente sino de modo físico; pero, por razones desconocidas, su carta no llegó a la sede de SPFL. El club solicitó, inexplicablemente, que se ignorara su voto si llegaba. Aunque -por absurdas razones burocráticas- había una fecha límite para votar, no era necesario tomar una decisión final durante cuatro semanas después de ese plazo. Algunos insinuaron que el Dundee FC no votaría simplemente para frustrar a su rival local, el Dundee United, pero el club insistió que estaba inhibiéndose porque sentía que terminar la temporada ahora era injusto para aquellos clubes que serían relegados.

El Dundee FC, otrora club de Claudio Caniggia y el 'Beto' Carranza, protagonizó un increíble caso de voto perdido digno de cualquier ascenso tercermundista. (Foto: BBC) 

Sin embargo, la SPFL anunció que la moción había pasado y que el Dundee FC votó por el "sí". ¿Qué o quién cambió el sentido del voto? No está claro, pero había discusiones en curso sobre una posible reestructuración de la liga escocesa por un grupo de trabajo liderado por la propietaria del Hearts, Ann Budge, y su homólogo del Hamilton, Les Gray, quienes venían estudiando la posibilidad de expandir la Premiership escocesa a 14 equipos para la próxima temporada. Un cambio de ese tipo aseguraría, por cierto, que el Hearts evitara el descenso y que el Dundee United y el Inverness Caledonian Thistle subieran a la Premier League. Además, los respectivos campeones de las Highland y Lowland League -categorías regionales-, Brora Rangers y Kelty Hearts, subirían a la League Two. Como fuere, a los pocos días se anunció que los planes de reestructuración habían sido descartados ya que los clubes consideraron que "no era el momento adecuado" para ello.

El escandalete

En medio de la batahola, el Rangers pidió la suspensión del jefe de la SPFL, Neil Doncaster, y su asesor legal, Rod McKenzie, además de pedir una investigación independiente sobre la votación del Dundee FC. El club protestante de Glasgow esgrimía tener evidencia de un denunciante relacionado con el voto perdido inicial de Dundee FC, pero se ha negado a revelarlo hasta que se lleve a cabo una investigación. Esta, anecdóticamente, incluye la teoría de que el voto original sí se envió electrónicamente y se fue a una carpeta de spam -al más puro estilo de lo sucedido en la última Copa Perú con el boletín de sanciones que nunca le llegó a Miguel Grau de Abancay-.

En cualquier caso, una acusación de ese calibre es bastante más seria que una simple pelea burocrática. Los ejecutivos de la SPFL advirtieron que una investigación sería lenta, costosa y potencialmente perjudicial para los clubes que luchan por mantenerse a flote durante la pandemia. Así, la resolución requería al menos 32 votos: un mínimo de nueve clubes de la Premier, ocho clubes de Championship y 15 clubes de las League One y League Two debían votar a favor de modo combinado para que se iniciara una investigación. A las finales, solo se contó con el apoyo de 13 de 42 miembros de la SPFL, lo cual dejó la investigación sin efecto.

Neil Doncaster, jefe de la SFPL, ha estado en el ojo de la tormenta en estas semanas incluso por su salario, como si de dirigente latinoamericano se tratara. (Foto: Daily Record) 

Sin perjuicio de lo último, muchos clubes también están descontentos con la retórica básica de la SPFL durante este proceso. De las muchas cosas de las que Doncaster y sus colegas ejecutivos han sido acusados, una de las pocas que han aceptado es que las comunicaciones de la liga podrían haberse manejado mejor. En particular, el Hearts está considerando acciones legales luego de la decisión "injusta" de ser relegado de la Premier League escocesa, cuando estaba a solo 4 puntos del Hamilton para procurar su salvación.

La SPFL ahora debe explicarle a la UEFA por qué ha dado por terminada la temporada de la Premier League con antelación y a quién nomina para la clasificación de la Champions League y Europa League para la temporada 2020/21. Cabe recordar que el organismo rector del fútbol europeo solicitó a las principales ligas de Europa que proporcionen fechas de reinicio y formato para el 25 de mayo como plazo límite, con una "recomendación fuerte" para completar las temporadas, incluso si se requiere un cambio de formato.

Sin embargo, la temporada escocesa no se ha cancelado por completo. La SFA sigue comprometida a completar la Scottish Cup, con el torneo en la etapa de semifinales. Pero ahora se está en el punto en el que la preocupación principal es la supervivencia de los clubes, ya que la mayoría no resistirá jugar a puerta cerrada -los ingresos televisivos no son los de una liga top europea-, situación que se agrava mientras más abajo se empieza a avanzar en la pirámide futbolística escocesa.

Futuro incierto

El Glasgow Rangers es de los pocos clubes que, más allá de sus dificultades de los últimos años, tendría cómo sobrellevar los costos de entrenamiento post pandemia. (Foto: Reuters) 

Dado este panorama, ¿qué sucederá con las competiciones escocesas la próxima temporada? La reanudación de la Bundesliga y los pequeños pasos que la Premier League inglesa muestran el componente esencial que se requiere antes de comenzar a pensar en un juego competitivo: que todos los jugadores, los entrenadores, los árbitros y el personal médico involucrados en la competencia sean evaluados regularmente.

Viendo cifras, una prueba rápida en Escocia puede costar entre 149 y 249 libras esterlinas. En aras de hacer una suma simple, asúmase que los clubes encuentran un buen proveedor y el costo de una prueba puede lograrse por 100 libras. Si será necesario evaluar a un equipo de 30 jugadores al menos dos veces por semana, el presupuesto es 6,000 libras semanales (un equivalente a 7,332 dólares).

El gobierno escocés, por su parte, ha aconsejado que se suspenda todo el fútbol hasta el 10 de junio. Si se sigue el modelo alemán, español e inglés de entrenar en pequeños grupos de seis antes de pasar finalmente a una escala completa de once contra once. El personal médico aconsejó que los jugadores necesitarán cerca de seis semanas de entrenamiento para estar en forma, lo que equivale a un gasto por club de 36,000 libras antes de que se pueda patear una pelota.

El fútbol escocés es más que sus clubes de élite: las Highland Leagues, torneos regionales que dan ascenso a las cuatro categorías de la Football League, no podrían disputarse. (Foto: Northern Scot) 

Y aunque la cifra no suene muy gruesa para el primer mundo del fútbol, sí es una que está fuera del alcance de la mayoría de clubes del ascenso escocés para gastar semanalmente hasta que se encuentre una vacuna. Por supuesto, todo esto supondría que no haya sobresaltos. Porque si un jugador tuviera un resultado positivo, ¿no se supone que se aislaría hasta que el plantel sea evaluado nuevamente, con el consecuente costo?

Todos los clubes funcionan con cierta certeza, pero en este momento es comprensible que los fanáticos estén reteniendo el dinero destinado a los boletos de temporada y, obviamente, existe el deber de brindarles a los jugadores un entorno seguro contra virus en el que jugar. ¿Algún jugador o aficionado estaría feliz de arriesgarse a que el fútbol se reanude? Esa es la pregunta del millón hoy en Escocia, a solo 663 kilómetros de distancia de la multimillonaria Premier League de los vecinos ingleses.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: The Herald; Daily Record; Northern Scot; Reuters; BBC


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