Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comOtro 6 de setiembre nos pone frente a Uruguay. El anterior, el de 1981, fue glorioso: clasificación a España 82, el último mundial al que fuimos. Recordemos las anécdotas de aquel 0-0 inmortal.

 

Fue la última vez que los hinchas peruanos se abrazaron ante la meta suprema: el mundial. Nadie lo hubiera creído: nadie, ni el más pesimista, ni el más antifutbolero, habría apostado que faltaríamos, siquiera, a la mitad de mundiales que se jugarían en los siguientes treinta años. Cada quien, en su mundo, ha saboreado esta frustración repetida. En DeChalaca, por ejemplo, nadie gozó en vivo aquel histórico partido del 6 de setiembre de 1981: todos somos del 80 para abajo.

La afición, entregada

Un evento tan especial como el Perú-Uruguay generó que los precios en los alrededores tuvieran también un precio muy especial (Recorte: Diario P.M.)Aquel domingo, la fiesta se armó temprano. El estadio Nacional estuvo repleto desde la una de la tarde, dos horas antes del partido. Según las crónicas periodísticas, el primer aficionado entró a las 9:02 de la mañana; se llamaba Ricardo Rodríguez; en estos tiempos, se le conocería como el Hincha # 1.

Alrededor del estadio, los puestos ambulantes de comida hacían su “agosto” en septiembre, con precios que llegaban a las nubes. Los precavidos que cargaban una lonchera se llevaban el chasco de que la policía las decomisara en la puerta.

Las radios informaban el minuto a minuto de la selección, concentrada en el Hotel Country de San Isidro. Almorzaron ligero a las 11 de la mañana; la mayoría de jugadores prefirió solo comer ensalada y frutas. La ansiedad, sin duda, mediaba el estómago.

En tribunas, el hincha común y personajes diversos: Mario Vargas Llosa; el primer ministro, Manuel Ulloa; el vicepresidente, el ‘Lechuzón’ Javier Alva Orlandini; el ministro de Salud, Uriel García; el líder de Izquierda Unida, Alfonso ‘Frejolito’ Barrantes.

Cinco peruanos mundialistas en Uruguay '30 se dieron cita en el Nacional: Alberto Baldovino, 'Prisco' Alcalde, Antonio Maquilón, Juan Honores y Juan Quispe (Recorte: revista Ovación)El estadio arrancó una ovación cuando cinco viejitos desfilaron por el amarillento grass del Nacional. Cinco leyendas peruanas, que habían disputado el primer mundial (Uruguay 30), avanzaron con una banderita en la mano y ‘enchompados’ por el invierno: Alberto ‘El Pibe’ Baldovino, Prisco Alcalde, Antonio Maquilón, Juan Honores y Juan Quispe. Fue un plus, sin duda: como tener al abuelo al lado, como testigo de tu éxito.

La gente cantó nuestro himno con fervor y escuchó el himno rival con respeto. Ningún abucheo; sí, en cambio, mucho aliento, mucho empuje y mucha entrega.

Lo justo y necesario

Perú formó con Ramón Quiroga en el arco; Jaime Duarte, Héctor Chumpitaz, Rubén Toribio Díaz y Roberto ‘Cucurucho’ Rojas en defensa; José Velásquez, César Cueto y Julio César Uribe en la volante; Gerónimo Barbadillo, Guillermo La Rosa y Juan Carlos Oblitas en ataque. Uruguay, conducido por el queridísimo Roque Gastón Máspoli, lo hizo con Rodolfo Rodríguez; Moreira, Hugo De León, Blanco y Martínez; Barrios, De La Peña y Agresta; Bueno, Waldemar Victorino y Ruben Paz.

El bloque defensivo de Perú tuvo más protagonismo en Lima, como aquí con Rubén Díaz y José Velásquez que siguen la acción del uruguayo Waldemar Victorino (Recorte: revista Ovación)La escuadra de ‘Tim’ no repitió el espectáculo del Centenario (1-2) ni el baile contra Colombia (2-0). Fue un Perú más conservador, pero astuto. Que hizo lo que pocas veces un equipo peruano logró, pese a que parezca una obviedad: sabía lo que se jugaba y sabía que el empate era suficiente.

Más opciones, sin embargo, tuvimos nosotros: Barbadillo y un mano a mano que Rodríguez bloqueó con las piernas; otro mano a mano de Uribe, tras un quiebre notable del ‘Patrulla’. Uruguay, salvo centros y pelotazos, no generó ocasiones; tan discreto fue su ataque, que muchos bromeaban sobre lo poco que le había costado a Quiroga ganarse el premio por el 0-0. Por cautela, a mitad del segundo tiempo, ‘Tim’ optó por un único cambio defensivo: el ‘Mango’ Jorge Olaechea sustituyó a Oblitas.

La gente se tragó las uñas en los minutos finales, más por la ansiedad del reloj que por argumentos uruguayos.

'Patrulla' Barbadillo, muy activo durante el partido para causar peligro, supera la marca de Nelson Agresta en uno de sus acostumbrados desbordes por derecha (Recorte: revista Ovación)El silbatazo del brasileño Arnaldo Coehlo llegó pasadas las cinco de la tarde. Desde su cabina radial, golpeando la mesa con la mano, ‘Pocho’ Rospigliosi gritaba ante micrófonos: “¡Perú a España 82!, ¡Perú a España 82!”, en locución inmortal que se agregaría a la canción de José Escajadillo.

¡Perú, España 82!

En las graderías retumbó, en coro unánime, el “Perú Campeón”. En la cancha, un hombre con el pecho descubierto era cargado en hombros: Héctor Chumpitaz, con 37 años a cuestas, jugó esa tarde su último partido oficial con la selección. Ya había insinuado su retiro con la blanquirroja (pues del fútbol, en realidad, se despidió en 1984), aunque no descartó reconsiderarlo: la suerte, como se sabe, le jugó en contra, pues en diciembre, una lesión en un Cristal-Bolognesi lo alejó de las canchas durante todo el 82.

Por aquellas fechas, se volvió célebre una caricatura, difundida en Monos y Monadas: en ella, el presidente Fernando Belaunde le preguntaba a ‘Chumpi’ si llegaba al 82. “Yo sí, ¿y usted, Presidente”, respondía el capitán. Eran tiempos felices en el fútbol, pero convulsionados en el país: a una prolongada huelga médica, se sumaba el avance de Sendero Luminoso en Ayacucho y el fantasma de un nuevo golpe militar flotaba como rumor en el ambiente.

Entre los asistentes, estuvo Emilio Lafferanderie, ‘El Veco’, quien aún no residía en nuestro país, pero ya colaboraba con la revista Ovación. ‘El Veco’ relató que Eduardo Vera, compatriota suyo de 32 años y narrador de Radio Sport, estalló en lágrimas ante la eliminación ‘charrúa’, y entre él, ‘Pocho’ Rospigliosi y ‘Koko’ Cárdenas tuvieron que calmarlo.

'Tim', fumador empedernido, clasificó a la Copa del Mundo con Perú y de inmediato partió rumbo a su país con la certeza de regresar para seguir con la selección (Recorte: Diario P.M.)Horas después, mientras trabajaba en la redacción de Ovación, algunos colegas invitaron al ‘Veco’ a comer. Este precisó su respuesta: “A comer, ¿hoy? No, peruanos. Festejen que tienen derecho, pero esta noche el músculo duerme, la pasión descansa y yo tengo una bronca que por momentos –para qué negarlo- puede terminar con esta máquina a puntapiés, pero es ajena y me saldría carísimo”.

Y la gente festejó; todos festejaron. ‘Tim’, al ser preguntado sobre si dirigiría a Perú en el mundial, contestó: “Ya tengo todo arreglado. Lo más probable es que, cuando termine el mundial, me retire. Me iré a Porto Das Ostras a fumarme todo, a tomarme todo, a morir en mi paisaje”. Las celebraciones del grupo fueron en el Country; ‘Tim’, según cuentan, despachó varios vasos de whisky sin hielo. A esa misma hora, el Parque Kennedy y la Plaza de Armas estaban abarrotados por la fiesta.

Estamos en 2013 y muchos que bordeamos o pasamos los treinta años solo conocemos la sensación de estar muy cerca, como la del 97; experiencia que, desde luego, sentimos revivir ahora. Pero nos falta conocer la otra sensación, la sensación del triunfo absoluto, del abrazo por esa meta suprema. Que este septiembre sea como aquel del 81.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: revista Ovación, Diario P.M.

Comentarios (5)add
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escrito por Javier L , septiembre 05, 2013
La imagen que mas quedo grabada fue la de Chumpi en hombros y el grito atronador de todo el estadio,facil que minimo 5 minutos, "No te vayas Chumpitaz"

Arriba Peru carajo!!!


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escrito por José S.B. , septiembre 06, 2013
Qué épocas!, estuve en el estadio en oriente, desde las 8:00 de la mañana haciendo cola para ingresar temprano y ubicarse en el medio, un chiquillo apasionado del fútbol ,,,qué recuerdos,,,comiéndonos las uñas hasta que acabe el partido, todos estábamos seguros de clasificar, era imposible perder,,, después en caravana por la Arequipa hasta el Parque Kennedy, una fiesta,,,recuerdo que un tipo en plena Av. Arequipa se subió al ómnibus que íbamos a Miraflores con una botella de Champagne y varias copas, invitando y sirviendo a todos los pasajeros,,,,todos cantábamos, gritábamos,,,,qué recuerdos,,,,,y yo tercamente todavía sigo apasionado y viendo fútbol,,,
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escrito por Carlitos Lehder , septiembre 07, 2013
Nadie dudaba de la clasificación peruana. Era un equipazo, el mejor que ví, mejor incluso que el de México 70. Nadie iba a ser irresponsable en la cancha como Yotún. Lástima que el más feliz de todos ese día fuera Abimael Guzmán Reynoso, el genocida; desde ese día hasta el 22 de Junio de 1982 nadie habló nada más que de fútbol en el Perú. Y así nos fue.
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escrito por Erick , marzo 24, 2014
De la foto de los "viejitos", solo Antonio Maquilon jugó el mundial de Uurguay 1930, revisen la planilla que figura en la pagina de la FIFA y se darán cuenta que Dechalaca consigno datos inexactos, mal Dechalaca, te me caiste.
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escrito por nilton , septiembre 07, 2015
Por esos años tenía siete años. Recuerdo los gritos emocionales de mis viejos, tíos vecinos. Todo era una locura. Yo mirando fútbol a esa edad aunque no entendía lo que juegaba por la clasifición, puedo darme el gusto de decir que vi a mi país clasificarse para el mundial de España. Las caravanas que se formaban era increíbles. Las noticias en vivo y en directo. Quien lo diría.
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