Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comFrancia iba a las Copas del Mundo a competir antes de convertirse en el flamante bicampeón. Sin embargo, uno de los mayores fracasos los vivió en 1993, y efectivamente un 17 de noviembre París fue testigo de una tragedia descomunal: la eliminación de Estados Unidos 1994 en el minuto 90 a manos de Bulgaria. ¿Qué pudo suceder si Kostadinov no anotaba?
Aldo Ramírez | @ramireztello
Editor

El Festival de Cannes de 1993 premiaba a la película china Adiós a mi concubina con el máximo reconocimiento, la Palma de Oro. Puede que muy pocos la hayan visto, y de repente está bien porque quien escribe estas líneas tampoco la habría recomendado: es demasiado larga y tediosa, y para saber de la cultura china, mejor un documental o de plano un libro. Aunque para cerrar la idea de ese filme, trata acerca de la dramática vida de un cantante de ópera que la pasa realmente mal por culpa de la revolución.

Y si de revolución se habla, está Francia. Y si de drama se habla, también está Francia. Y cómo no: París, cuna del arte. Fue justamente ese 1993 cuando todos los focos apuntaron a la capital. El fútbol le dio al país su propio libreto para llorar antes que reír con una de las mayores tragedias futbolísticas que se recuerdan por esos lares: el frustrante camino a Estados Unidos 1994.

Aplausos al prólogo

Luego de un honorable tercer lugar en México 1986, luego de caer en semifinales ante Alemania Occidental y vencer en el duelo de honor a Bélgica por 4-2, el fútbol francés entró en una especie de crisis, pese a contar con una constelación de jugadores importantes para el circuito mundial.

Michel Platini en la derrota de Francia ante Alemania por las semifinales de México 1986. (Foto: DFB) 

Ya para Italia 1990, la miel de una eliminación prematura en Europa era dura. Haberse alejado de los punteros del grupo 5 de manera prematura (Yugoslavia y Escocia) le terminó pasando factura en la parte final, pues ni el 3-0 sobre los escoceses ni el 2-0 ante Chipre alcanzaba para la segunda plaza. Había que sumar a la Francia de la Eurocopa 1992 en Suecia, con la también eliminación en fase de grupos. Jugadores como Jean-Pierre Papin, Eric Cantona o el bisoño Didier Deschamps entendían que cuatro años era mucho tiempo para una revancha.

Sin embargo, al más cruel de los escritores se le ocurrió que esta Francia debía seguir sufriendo. Así comenzó el camino de les bleus rumbo a Estados Unidos 1994. El 9 de setiembre de 1992, en el Vasil Levski National Stadium de Sofia, la siempre simpática -y no tan poderosa- Bulgaria se impuso 2-0 con goles de Hristo Stoichkov y Krasimir Balakov. ¿Acaso eran las primeras líneas para un nuevo proceso de dolor para Francia, con Gérard Houllier en el banquillo? Pues sí.

Se cayó el telón

Por la segunda jornada, el 14 de noviembre de 1992, Francia recuperó terreno e hizo los deberes en el Parque de los Príncipes: venció 2-0 a Austria con goles de los referentes Papin y Cantona. Mientras que -en el que a la postre sería el duelo clave del grupo-, Suecia derrotó por el mismo marcador a Bulgaria con tantos de Martin Dahlin y Stefan Pettersson, siete días antes de la victoria gala.

Francia hacía los deberes para clasificar a Estados Unidos. Demostraba ser más fuerte que Suecia en los dos duelos. (Foto: Getty Images) 

Más adelante, el camino de Francia era cómodo: 0-4 ante Israel con los goles de Cantona, Laurent Blanc y Alain Roche; 0-1 ante Austria gracias a un notable tanto de Papin; y ya en abril de 1993, un trabajado 2-1 sobre Suecia con remontada gracias al doblete Cantona, después de la ventaja lograda por Dahlin.

La carrera estaba encaminada hasta para algún tropiezo de visita, quizá. Pero no, Francia seguía por la senda correcta y sumando como todo candidato seguro a la Copa del Mundo. El 22 de agosto de 1993, los dirigidos por Houllier sacaron el punto del Råsunda Stadium de Solna: 1-1 con los goles de Franck Sauzée para la vista y Dahlin para los suecos. Con la victoria ante Finlandia por 0-2 gracias a los tantos de Blanc y Papin en Tampere, cualquier persona con dos dedos de frente decía que eso estaba cocinado. El ratatouille estaba listo para ser servido. ¿Lo estaba?

La tragedia

Fueron dos partidos y listo:

- 13 de octubre de 1993, Francia 2 - Israel 3. Con arbitraje discutible del norirlandés Alan Snoddy y soberbia actuación del arquero Ginzburg Boni y el capitán israelí Klinger Nir, Sauzée y David Ginola le daban la ventaja a los franceses y el boleto a Estados Unidos. Sin embargo, los tantos de Ronen Harazi, Eyal Berkovich (a los 83') y Reuven Atar (¡a los 90'!) avivaban la esperanza de la serie. En el Parque de los Príncipes rondaban los fantasmas, aunque no tantos pues el tropiezo podía darse. Una licencia nunca cae mal. La última fecha Francia también la definía de local -aunque solo podía ir como segundo de grupo por la despuntada de Suecia- en duelo directo ante Bulgaria y -entendiendo la jerarquía de uno y otro- las apuestas estaban del lado natural.

Emil Kostadinov marca el 1-2 para Bulgaria. Eliminación de Francia a un nuevo Mundial, el de 1994. (Foto: revista Sport) 

- 17 de noviembre de 1993, Francia 1 - Bulgaria 2. Fue el último partido, con Suecia empatado 1-1 ante Austria, el decisivo encuentro en París comenzó bien para les bleus -que solo necesitaban el empate-, pues a los 31' Papin asistió de cabeza a Cantona, para que el hombre del Manchester United sacara el misil y reventara el arco de Borislav Mihailov. Aunque seis minutos después llegó el tiro de esquina de Balakov para la cabeza de Emil Kostadinov, Papin y Sauzée se fueron cambiados, la ofensiva frances dejó de ser intensa y a los 90' ocurrió el golpe letal: los ingresados Vincent Guerin y Ginola comienzan a hacer tiempo con el balón detenido, pues el hombre del PSG envió un centro a cualquier parte. Así se gestó un contragolpe letal para el corazón francés, pues Stoichkov se la dio a Kostadinov, quien con disparo cruzado superó a Bernard Lama. Fin.

La tabla de posiciones del grupo 6 de las Eliminatorias por la UEFA acabó con Suecia (15 puntos y +11 en la diferencia de goles) y Bulgaria (14 y +9) clasificados a la máxima justa futbolística. Mientras que Francia con sus 13 puntos y una diferencia de +7 se debía conformar con adquirir los televisores de motor ancho para ver los partidos.

Una generación en el tiempo

Luego de esa noche horrenda en París, se comenzó todo un proceso para pensar en el Mundial que Francia organizaría -y ganaría en 1998-, con una generación que comenzó a escribirse en ese doloroso pasaje. De hecho, del último partido, cinco campeones mundiales se pueden contar: Bernard Lama, Marcel Desailly, Laurent Blanc, Emmanuel Petit y Didier Deschamps. Aunque también marcó el final de carreras que debieron tener mejor lustre, como la de Eric Cantona, quien con una vida hecha en el Manchester United, solo necesitó al menos disfrutar de una Copa del Mundo.

Jugadores de Francia como David Ginola no pudieron hacer su carrera normal tras el fracaso en París. (Foto: Getty Images) 

Houllier no podía morder la rabia, Ginola no pasó a ser el mismo. "Cuando Ginola tenía esa falta cerca del banderín, el árbitro tenía el pito en la boca. Pero decidió enviar un centro de 60 metros, en lugar de conservarlo y provocó la contra de los búlgaros", dijo el DT, que tras la eliminación pasó a dirigir a Sub-18 y Sub-20 de Francia, para acabar en el fútbol inglés (Liverpool y Aston Villa, y un paso por el Lyon entre ambos).

¿Y Ginola? Pues, al margen de que no volvió a ser convocado a la selección -ya con Aimé Jacquet como entrenador- era joven, aunque su carrera pudo despegar más si no hubiera sido considerado un antihéroe nacional por ese pasaje. En 1995 pasó del PSG al Newcastle, para también acabar su carrera en la Premier League. Por otra parte, para un Papin que se había mantenido vigente como líder de esa selección, debió ser la revancha de las semifinales perdidas en 1986.

Sucesos mundiales

El destino macabro y burlón que aseguró el boleto de Suecia y Bulgaria en Estados Unidos 1994 también les auguró el recuerdo de exitosas presentaciones: ambos llegaron a semifinales, perdieron y se enfrentaron por el tercer lugar, con un soberano 4-0 a favor del país escandinavo.

 Suecia y Bulgaria se enfrentaron por el tercer puesto del Mundial Estados Unidos 1994. (Foto: Getty Images)

¿Y si Francia ocubapa la plaza de Bulgaria en la Copa del Mundo? Pues, habría sido instalado en el grupo D -en lugar de Bulgaria- con Nigeria, Argentina y Grecia. Entiéndase que al cuadro búlgaro le afectó mucho el debut: 3-0 a manos de los africanos, resultado que probablemente no se habría dado con los franceses.

Es más, la probabilidad de triunfos consecutivos (a Nigeria y a Grecia) cabía en toda la lógica, por lo que no habría tenido que exigirse tanto ante Argentina en la fecha final. Por ende, franceses y argentinos podían asumir un empate como resultado justo -quizá a manera de aminorar tensiones por el dopaje positivo de Diego Armando Maradona por efedrina- y dejar a ambos con 7 puntos, haciendo que Nigeria, con solo 3, quedara afuera -ya que los terceros de ese Mundial sumaron mínimo 4 puntos para clasificar.

Si se mantiene la senda de una Francia goleadora, pudo quedar primera sin problemas en el grupo y toparse ante Italia. Es probable que esa azzurri y su alma copera la sacaran del camino, pero si el cuadro de un Cantona inspirado avanzaba, España era un rival a ganar sin duda.

¿Rashidi Yekini no pudo dar un festín con el fondo francés en 1994? (Foto: Getty Images)

En el ejemplo anterior se especula un Francia líder de grupo -al no tropezar de manera tan grosera como Bulgaria en ese Mundial-. Pero si, efectivamente, solo se movía a Francia por Bulgaria dentro de la primera instancia, no debía afrontar tantas dificultades ante México en octavos y quizá sí ante Alemania, que ya sabía lo que era borrarlo del cuadro. Por todo lo señalado, puede que la selección de Houllier hubiera acabado su periplo en semifinales, para luego seguir remando cuatro años más, aunque ya en su hogar.

¿Se podía jugar el equipo que empezaría el Mundial? Por supuesto, ya que la base no iba a cambiar de acuerdo con el proceso eliminatorio, salvo alguna lesión (4-cuadrado-2): Bernard Lama; Marcel Desailly, Laurent Blanc, Alain Roche, Paul Le Guen; Didier Deschamps, Emmanuel Petit; Reynald Pedros, Franck Sauzée; Eric Cantona y Jean-Pierre Papin. Habrían quedado como alternativas Cédric Bardon, Vincent Guerin y el mismo David Ginola, para también dar opciones a jóvenes proyectos como Bixente Lizarazu y Youri Djorkaeff, quienes ya mostraban condiciones para ser titulares.

Como se dijo líneas atrás, Jacquet -de asistente- llegó a ocupar el lugar de Houllier justamente por el fracaso eliminatorio. Así que una presencia en el Mundial le habría dado mayores créditos al entrenador saliente. De hecho, antes de Houllier, solo nueve técnicos pasaron por el banquillo francés desde 1964. ¿Y Ginola? Se puede deducir: habría sido menos vilipendeado y tendría más minutos en la escuadra francesa.

Después del fracaso de 1993, jugadores como Laurent Blanc y Didier Deschamps encontraron revancha. (Foto: Getty Images)

El recuerdo del 17 de noviembre para Francia será horrible. Pero quedará en la memoria, pues se está hablando de un bicampeón mundial, que luce sus estrellas jóvenes por el mundo, sin traumas e incluso de hecho sin ser testigos puntuales -porque recién habían nacido o eran muy niños- de la tragedia de 1993.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: DFB, Getty Images, AP, revista Sport


Comentarios (2)add
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escrito por Jose , enero 04, 2019
Excelente entrada, amigos de DeChalaca. Ojalá hagan un Virtual Replay sobre la llamada "Agonía de Doha", la eliminación de la selección del Japón de USA '94.
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escrito por Rey , abril 07, 2022
Excelente reseña
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