Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comPerder por un marcador abultado rebasa la barrera de la tolerancia. Pero a Sport Huancayo le ha ido mejor que a otros con un 9-0 en contra: de ello puede dar fe la selección de Zaire, que tras caer por ese marcador ante Yugoslavia en Alemania 1974 fue amenazada por su propio presidente.

 

Recibir una goleada de escándalo, muchas veces, es sinónimo de cataclismo. Y es que revoluciona a las grandes masas y todo el entorno mediático se convulsiona. Ocurrió siempre y los paganos -llámese el equipo perdedor- quedan registrados en la historia por su lamentable gesta. Mundiales, copas internacionales, torneos domésticos y más. Sea cual fuese el marco conceptual del cotejo, un marcador abultado será difícil de borrar de la retina, como ocurrió recientemente con Sport Huancayo en Montevideo tras caer 9-0 ante Defensor Sporting.

Empero, en algunos lugares, recibir una cantidad considerable de goles no queda en una mera anécdota: hace algunos meses, la selección de Corea del Norte, tras su participación en Sudáfrica 2010, fue castigada de manera inusitada por su gobierno -en buena parte por el 7-0 que le propinó Portugal-: recibió todo tipo de improperios en un pedestal en el Palacio de la Cultura Popular norcoreana por espacio de seis horas. Sin embargo, este modo vergonzoso de mezclar el fútbol con la política tiene un antecedente mayor y con ribetes extremos: le ocurrió a la selección de Zaire en Alemania 1974, luego de -el marcador es pura coincidencia- un 9-0 que recibió a manos de Yugoslavia, y con órdenes del dictador Mobutu Sese Seko.

Extravagancias desde el saque

La selección de Zaire se estrenó en el Mundial ante Escocia y, si bien perdió, no hacía suponer el rieso que se iba a correr el plantel más adelante (Foto: solofutbol.cl)La República de Zaire, como fue conocida desde el 27 de octubre de 1971 hasta el 17 de mayo de 1997, era gobernada en ese entonces por Joseph-Désiré Mobutu, un militar que llegó al poder en 1965 producto de un golpe de estado y que luego, en 1970, fue elegido presidente de manera oficial. Desde que tomó el mando, Mobutu adoptó una posición desafiante y egocéntrica: inició una campaña pro-africana y anti-europea, todos los habitantes del país fueron obligados a cambiar sus nombres franceses por versiones en lenguas autóctonas -de hecho, modificó el suyo a Mobutu Sese Seko Kuku Ngbendu Wa Za Banga, cuyo significado era “El todopoderoso guerrero que por su fuerza y voluntad de triunfo”- y, entre otras perlas, prohibió a la prensa la publicación del nombre de cualquier funcionario público que no fuera él, los zaireños mayores de edad tenían la obligación de militar en su partido y, como no podía ser de otra manera, su imagen apareció hasta en los billetes de la época.

 Obviamente, la clasificación de Zaire al Mundial de 1974 -el primer país del África Negra que tomó parte de la máxima cita- fue el pretexto perfecto para subirse al coche y, de algún modo, dar rienda suelta a su pasión futbolera. Así, su gobierno aportó con el dinero requerido para la contratación del yugoslavo Blagoje Vidinic, quien asumió el cargo de seleccionador nacional; además, prometió un jugoso incentivo -entre vacaciones, autos y casas- a los jugadores y, para completar la cereza en la torta, le otorgó su avión privado a la selección para los viajes de rigor. En términos estrictamente futbolísticos, todo estaba enmarcado para que a ‘Los Leopardos’, tras su experiencia germana, les espere un porvenir diferente.

De terror

Enmarcado en el Grupo 2, Zaire tuvo a Escocia, Yugoslavia y Brasil como rivales en el Mundial teutón. Ante el escaso conocimiento futbolístico de ‘Los Leopardos’, los servicios cablegráficos de la época más resaltaron el pintoresco detalle con el que se toparon durante su llegada a Frankfurt: el seleccionado africano arribó con 20 monos muertos dentro de su equipaje -entre zapatos y casacas-, ya que iban a ser digeridos en un plato típico durante su estadía en Alemania.

Fuera de ello, se tuvo que esperar el debut zaireño ante los escoceses para concebir una idea clara respecto al funcionamiento de los dirigidos por Vidinic. Si bien perdieron 0-2, la crítica no pasó por alto la estrategia empleada: un ofensivo 4-2-4 que, por ser la primera vez, no descalificaba en absoluto el desempeño de los jugadores. Es más, Mobutu Sese Seko llamó a la concentración para felicitarlos y confiarles un buen resultado ante los yugoslavos. A su vez, el estratega de ‘Los Leopardos’, valiéndose de su nacionalidad, le prometió una sorpresa al dictador para el venidero cotejo mundialista.

Sin embargo, aquel 18 de junio en Gelsenkirshen, las cosas se le pusieron cuesta arriba a los africanos. En la previa, Vidinic expulsó de la concentración a unos brujos enviados por el propio Mobutu, los cuales pretendían mejorar el rendimiento del equipo y que, posteriormente, acusaron al seleccionador de querer favorecer a sus compatriotas. Luego, durante el partido, tres goles en menos de 18 minutos lapidaron al portero Mwamba Kazadi y, para colmo de males, el atacante Mulamba N’Daye se fue expulsado a los 23’ por una fortísima entrada. Tras ello vino la debacle y la posterior catarata de goles por parte de los balcánicos, situación que dejó tambaleando el orgullo del Jefe de Estado. A Vidinic se lo acusó de traidor y Mobutu envió a su guardia personal a Alemania, los cuales encerraron a la delegación en el hotel y la amenazaron con un mensaje directo: si perdían por más de tres goles de diferencia en el último cotejo ante Brasil, "no serían bienvenidos" -literalmente- al regreso a su país. 

Señor, ten piedad

En su última confrontación en el Mundial, Zaire rivalizó ante el vigente campeón, que lo derrotó a ritmo de entrenamiento por 3-0. Sin embargo, dentro de ese cotejo se tejieron algunas versiones que, con el paso del tiempo se convirtieron en leyenda, como la referida a que Ilunga Mwepu, quien en el instante de la ejecución de un tiro libre de la verdeamarelha salió corriendo de la barrera y despejó el balón con toda su humanidad, acción que fue calificada por tiempo como un presunto desconocimiento de las reglas, aunque más bien se especula que fue un ataque de pánico ante el riesgo de que el cuarto gol llegara. A su vez, se argumenta que algunos de los jugadores africanos suplicaron a los brasileños para que no les encajaran más goles.

Lo cierto es que aquel marcador no se movió más: fue 3-0, lo justo y necesario para que la amenaza de Mobutu no se materializara. Y los dirigidos por Blagoje Vidinic, al límite de quedarse varados, retornaron a su territorio y se perdieron en la intrascendencia, en un país que siguió viviendo con el régimen dictatorial hasta 1997, año en que volvió a cambiar su denominación a República Democrática del Congo y que, ocasionalmente, coincidió con la muerte de Mobutu Sese Seko, producto del cáncer. Empero, el nombre de la antigua nación jamás pasará desapercibida en los anales del fútbol. Y es que perder por un marcador abultado, muchas veces, infringe la barrera de la tolerancia.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com
Foto: solofutbol.cl
Video: Youtube / Usuario: 66294

Comentarios (4)add
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escrito por rey , septiembre 22, 2010
execelente reseña historica..... buena muchachos sigan asi---desde apurimac...
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escrito por calamaro , septiembre 22, 2010
Vamos Rojo Matador... Estuve contigo en el monumental... lloré de alegría cuando ascendiste a primera división...

jugaste con impetu... eliminaste a los ayacuchanos... a los huanuqueños... a los moqueguanos... a los norteños...

claro tu eres mi Sport Huancayo... tu eres mi Sport... NUNCA TE PODRÍA DEJAR DE ALENTAR....

porque representas a mi Huancayo querido... porque soy del Tambo... porque soy HUANCA... el orgullo esta dañado... pero tenemos salir limpiar el honor... ese honor que llevamos de ser INCONTRASTABLES... ese honor que desde tiempos incaicos nunca se dejó doblegar...

hoy tienes que salir a defender ese honor... y yo te acompañaré....

VIVA EL SPORT HUANCAYO!!!

Luis V.
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escrito por sheikh , septiembre 22, 2010
Sí pues, qué se podía esperar de un tipo tan inflexible y autoritario como Mobutu. Yo leí en un libro que este quiso que todos les obedicieran en su gobierno y si habáa alguna protesta en su contra, lo reprimía con violencia. Pero menos mal que ese mono seco se murió en 1997 e ingresó Laurent Kabila al poder.
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escrito por Fozo , septiembre 25, 2010
Un momento. Lo de Corea del Norte no fue solo un rumor?
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