Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comAl mismo estilo de equipos regionalistas como el Barcelona o el Athletic Club, conozca el peculiar caso del Sheriff Tiráspol, club  moldavo que además es símbolo de Transnistria, región que se considera "independiente".

 

Hasta el año 2007, el fútbol de Moldavia pasaba desapercibido a nivel mundial debido a su discreto nivel tanto de su selección como de sus clubes. No obstante, todo este panorama cambiaría cuando en la temporada 2007/2008 de la Champions League, un club de dicho país, el Sheriff Tiráspol, consiguió acaparar la atención de la prensa deportiva cuando se convirtió en el  primer club moldavo en disputar esta competición. No obstante, la historia del club moldavo no terminaría ahí, sino que conseguiría seguir dando qué hablar en la temporada 2009/2010, donde lograría un hito en el fútbol de su país al superar dos eliminatorias de Champions League tras superar al Inter Turku de Finlandia y al Slavia Praga de República Checa.

Si bien el Sheriff no logró acceder a la fase de grupo de la máxima competición de clubes del continente europeo al  caer ante el Olympiacos FC de Grecia, su hazaña le bastaría para que su nombre se hiciera conocido a lo largo de Europa y más allá. Sin embargo, cuando uno podría pensar que los logros de este equipo llenarían de alegría a toda una nación, en la práctica, esto no sería del todo correcto. A continuación, entérese cómo los méritos del Sheriff pasaron a convertirse en los méritos de dos pueblos.

Un lugar en el mundo

El Sheriff tuvo cierto reconocimiento en Europa cuando avanzó las primeras dos fases previas de la Liga de Campeones (Foto: Reuters).Para entender la peculiar historia del FC Sheriff Tiráspol, que es propiedad de Sheriff Ltd., una de las mayores empresas de Transnistria, hay que comenzar por conocer la historia de esta región que está ubicada dentro de Moldavia, pero que se considera autónoma.

Si bien Transnistria es oficialmente reconocida como parte del territorio moldavo tanto a nivel local como internacional, en el día a día los transnistrios no se consideran como moldavos debido a la influencia soviética que recibió la región a lo largo del siglo XX, al punto de formar parte de la antigua República Socialista Soviética de Moldavia.

Esta influencia soviética determinó que esta pequeña región que tiene apenas una extensión de 4,135 km cuadrados y poco más de 500,000 habitantes, muestre grandes diferencias con el resto del Moldavia. Para empezar, dentro del territorio transnistrio la lengua rumana que se habla en Moldavia quedó sustituida por el ruso, mientras que el alfabeto latín fue sustituido por el alfabeto cirílico. Por otro lado, y en cuanto a la organización social y política, Transnistria creó su propio gobierno, Constitución, himno nacional, moneda, y con la ayuda de Rusia, logró constituir una fuerte presencia militar a lo largo de su territorio, todo en desmedro de las autoridades e instituciones de Moldavia. 

Además, y a diferencia de las otras ciudades de Moldavia, en  las calles de Tiráspol, la capital y ciudad más importante de Transnistria, es posible encontrar símbolos comunistas tales como estatuas de Lenin, tanques del ejército soviético ubicados como monumentos, la hoz y el martillo como imágenes recurrentes en los carteles, etc.

Ahora, pese a que Transnistria intentó lograr su independencia en 1992 tras una cruenta guerra civil, tanto Moldavia como la comunidad internacional no reconoció dicha independencia y en la práctica, para malestar de los transnistrios, los ciudadanos de la región continúan siendo considerados como ciudadanos moldavos, teniendo incluso pasaporte.

Hablemos de fútbol

El cuadro de Transnitria ha dominado la liga moldava durante los últimos años (Foto: fc-sheriff.com).Tras la "independencia" de Transnistria, Moldavia volvió a gozar de un clima de paz pese a las diferencias culturales que existían dentro de su territorio. El comercio y los deportes volvieron a desarrollarse normalmente y a finales de la década de los noventa comenzó a protagonizarse el curioso caso del FC Sheriff.

En 1996, la compañía Sheriff Ltd. que tiene presencia en múltiples sectores económicos (estaciones de servicio, supermercados, construcción, telefonía y hasta un canal de televisión), decidió fundar un equipo de fútbol y dio origen al Tiras Tiráspol, que pese a ser de la "autónoma" región de Transnistria, tuvo que entrar a formar parte del fútbol de Moldavia dado que era la única liga de fútbol oficial dentro del país. Ya en cuestiones netamente futbolísticas, el Tiras causó sensación desde sus inicios al ascender en su primer año de la Divizia B (tercera categoría) a la Divizia A (segunda categoría). Justamente en dicha categoría el Tiras cambiaría de nombre y pasaría a llamarse FC Sheriff Tiraspol en honor de la compañía que lo fundó.

Con el cambio de nombre y una mayor inversión de la empresa, el Sheriff logró su segundo ascenso consecutivo en la temporada 1997/1998 al dar el salto a la Divizia Naţională, la máxima categoría de la liga moldava.

Impone orden

El equipo aurinegro fue el primer equipo en reforzarse con jugadores extranjeros en Moldavia (Foto: fc-sheriff.com)En su primera temporada en la primera división moldava, el FC Sheriff alcanzó su primer título oficial al adjudicarse la Copa de Moldavia en la temporada 1998/1999 tras derrotar al Constructorul Chisinau por 2-1. Desde entonces, el conjunto que viste de amarillo y negro ha seguido sumando títulos a su palmarés, hasta convertirse en el equipo más laureado del país, habiendo conquistado seis copas (1998/1999, 2000/2001, 2001/2002, 2005/2006, 2007/2008, 2008/2009)y 10 ligas moldavas, desde la temporada 2000/2001 hasta la temporada 2009/2010. Recién en la última temporada 2010/2011 el FC Dacia Chişinău pudo ponerle fin a la hegemonía que había instaurado el club de Tiráspol. De igual manera, cabe destacar que el FC Sheriff también ha levantado dos Copa de la CIS (competición futbolística que se celebra anualmente desde 1993 y que enfrenta a los campeones de liga de las repúblicas que componían la antigua Unión Soviética). La primera fue conquistada en el año 2003 tras derrotar por 2-1 al histórico Skonto Riga y la segunda en 2009 tras vencer al club kazajo FC Aktobe en la tanda de penales tras terminar el encuentro 0-0.

La hora de la revolución

La ciudad tuvo una fuerte influencia soviética, algo que la diferencia del resto del país (Foto: AFP). Además de instaurar una hegemonía a nivel de título, el Sheriff literalmente revolucionó el fútbol moldavo al ser el primer equipo que contrató jugadores extranjeros. Desde que se fundó, en su plantilla han aparecido jugadores de varias nacionalidades entre las que destacan brasileños, argentinos, rusos, letones, bielorrusos, rumanos, senegaleses, etc. De igual modo, el equipo amarillo fue el primero en poner una tiendo totalmente dedicada al mercadeo.

Así, y más allá de las diferencias políticas y culturales imperantes entre Moldavia y Transnistria, lo cierto es que el fútbol ha logrado pasarlas por alto logrando que exista un reconocimiento hacia el crecimiento del fútbol de dicha región. No obstante, resulta curioso cómo el fútbol puede lograr que el deseo de una región separatista le de crédito y reconocimientos a la nación de la cual quiere salir.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com

Fotos: Reuters, fc-sheriff.com, AFP

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