Foto: freewebs.comNo cabe duda que nada en el fútbol se espera con más ansias que un clásico. En el país que sea, la rivalidad entre dos grandes (o chicos) tiene una exquisita historia que vale la pena estudiar. Entre las más interesantes en Europa está sin duda la del Celtic y el Rangers, enemigos íntimos de la ciudad escocesa de Glasgow: próceres del amor y el odio, protagonistas de un clásico en el que el proselitismo religioso y un balón se dieron cita sobre el verde.

 

Con la Reforma Protestante y la derrota de la monarquía católica a fines del siglo XVII, a manos del Rey Guillermo de Orange y los Protestantes, se marcó el inicio de una polarización religiosa profunda en la isla británica. La reinserción de los católicos en la sociedad escocesa se dio a cuentagotas y con muchas dificultades en los siglos siguientes, mientras se agudizaba la enemistad entre ambas religiones. El apartheid escocés se filtraba a todas las esferas de la sociedad: los niños católicos debían ir a escuelas diferentes, los negocios prohibieron tener católicos en sus planillas y la Iglesia Católica fue virtualmente silenciada hasta fines de 1800, cuando los primeros destellos de normalización salieron a la luz.

Antigua firma, pasión eterna

¿Lo reconoce? Es Sir Alex Ferguson como jugador con camiseta del Rangers, discutiendo con Tommy Gemmill y Bobby Murdoch en un 'Old Firm Derby' jugado en 1969 (Foto: dialspace.pipex.com) El Glasgow Rangers fue fundado en 1873, como el club representativo de los protestantes. Por 15 años fue el equipo insignia de la sociedad escocesa, hasta que en 1888, un monje marista fundó el Celtic Glasgow, en un intento por consolidar el renacimiento católico tras casi 200 años de dominio protestante. Todo cayó por su propio peso: la historia y la religión convirtieron el Rangers-Celtic en el clásico por excelencia.

Al derby entre los albiverdes del Celtic y los azulroyales del Rangers se lo conoce como el ‘Old Firm’, pues se piensa que ambos clubes se comportan como firmas oligopólicas, coludiendo entre ellas para sacar el mayor provecho a la profunda rivalidad -por no decir el odio- que se tienen.

Por décadas, el Rangers instauró una política de solo-protestantes entre sus filas, desde el entrenador hasta el utilero. En Ibrox Park, el coloso del cuadro azul, se comenzaron a oír cánticos anti-católicos de grueso calibre que aún vitorean las 44,000 almas que colman el estadio hasta el día de hoy. “Estamos manchados de sangre feniana hasta los tobillos” y “Muerte al Papa” son algunas de las más extremas alusiones anti-católicas del clásico escocés.

Hoy, la sociedad de Glasgow comienza a aceptar parejas de familias que manifiesten hinchajes opuestos entre Celtic y Rangers, algo que no ocurría décadas atrás (Ilustración: theglasgowstory.com)Con la llegada de la era moderna y la liberalización de la sociedad escocesa vinieron también cambios a nivel de la rivalidad clásica. Hasta hace unas décadas, un matrimonio entre dos personas de los clubes opuestos estaba socialmente prohibido. Hoy dicho cambio es visto como uno de los más grandes logros del mundo liberal en Escocia. Más aún, la apertura de los mercados y la globalización de la economía trajeron consigo un cambio drástico. Al centro de dicha metamorfosis social y futbolística, quedaron los jugadores.

La maldición del 'ex'

Si bien ya se habían dado casos de futbolistas "tránsfugas" que pasaron del Celtic al Rangers y viceversa, el más sonado se dio en 1989. Ese año, el entrenador del Rangers, Grame Souness, pidió la incorporación de Maurice 'Mo' Johnston, jugador insignia del Celtic. Pancartas de Souness ardieron en el centro de Glasgow e incluso los hinchas azules intentaron boicotear la temporada de su club ante tal decisión.

Las broncas son carne común en el clásico de Glasgow (Foto: scotzine.com)Johnston no duró mucho en el club: se dice que los dirigentes del Rangers volaban a Johnston de Glasgow a Londres cada noche en un vuelo chárter privado para mantenerlo a salvo.  Luego pasó a vivir en una casa resguardada en las afueras de Edimburgo, la capital escocesa. La presión fue tal que el jugador dejó la institución poco después y se instaló en los años noventa en Estados Unidos, lejos del odio protestante de su natal Escocia.

No obstante, hoy ambos clubes cuentan entre sus filas con jugadores de diversas nacionalidades y religiones, lo cual corrobora que las fuerzas de la globalización pesan más, en la mayoría de los casos, que la profunda enemistad religiosa-futbolística.

No solo números 

En el recuento estadístico, Rangers lleva una ligera ventaja. De los 381 partidos en que se han enfrentado, la oncena azul ha vencido 152 veces, mientras que el Celtic lo ha hecho en 137 ocasiones. Se han repartido honores 97 veces. El Rangers tiene 51 trofeos de Liga en su estantería, mientras que los albiverdes se han coronado 42 veces. Sin embargo, el Celtic ha tenido mayor éxito a nivel continental y cuenta con un subcampeonato en Copa UEFA de la temporada 2002-2003 y mejores actuaciones en Champions League de años recientes. Entre los récords del enfrentamiento, resalta la asistencia al clásico de enero de 1939, en que 118,000 personas colmaron Ibrox.

Hoy, el derby del 'Old Firm' sigue siendo el centro de atención para los fanáticos del fútbol en todo el planeta. Recientemente, un caso increíble dio la vuelta al mundo. El portero polaco del Celtic, Artur Boruc, quien además es católico, fue multado por el gobierno escocés por persignarse antes de iniciar el clásico (ver video). Mentalidades arcaicas, en todos lados.

De lo que sí no queda duda es que detrás de 22 clásicos rivales y el balón que persiguen, tanto en Ibrox como en Celtic Park, hay una exquisita historia de íntimo odio, de proselitismos religiosos y de amor extremo por los colores. Y todo esto, gracias al fútbol.

Fotos: freewebs.com, scotzine.com, theglasgowstory.com, dialspace.pipex.com, celticprogrammesonline.com

Comentarios (2)add
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escrito por Jimbo Rosso , mayo 28, 2009
muy buen post, interesante ...
podria ser actualizado con la anecdota de la "operacion tango" ...
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escrito por Raulín Raulón , noviembre 08, 2009
Es un tema interesantísimo y un buen post. Aun cuando no se menciona mucho el tema, el Old Firm lleva consigo también cierta carga social, política y hasta nacional; aparte de la enemistad por cuestiones eclesiales, hay otros elementos que distancian aún más a estos equipos.

Uno de aquellos elementos es la percepción respecto a su pertenencia al Reino Unido: Glasgow Rangers es el equipo representante del unionismo, partidario de la sujeción de Escocia al gobierno central inglés, mientras que Glasgow Celtic representa el sentimiento nacionalista escocés, siendo además (y como se evidenció, en cierta forma, en el artículo) el equipo más identificado con las clases menos favorecidas económicamente y con el resto de naciones del Reino Unido, por lo que se puede ver también mucho apego de los irlandeses hacia el equipo de Celtic Park (Parkhead, por ejemplo, el lugar donde se ubica el estadio, es una zona obrera de Glasgow), por ejemplo. Lo del nacionalismo, por supuesto, no es algo tan radical como el caso catalán, más bien, es un poco más analogizable con el derby madrileño, salvando las distancias.

En cuanto a los números, hay un factor importante omitido: El Glasgow Celtic es el único equipo escoces campeón de la Liga de Campeones, en 1967, ante el Inter de Milán, dirigidos por un héroe de su institución: John "Jock" Stein CBE(primer entrenador no católico del equipo albiverde, que asumió en 1965, y que años después, tuvo como asistente a un tal Alex Ferguson), volviendo a una final en 1970, que perdería ante el Feyenoord holandés. Algo similar pudo repetir en el 2003 ante el Porto, quien lo superó en tiempo adicional, en una Copa UEFA en la que descolló Henrik Larsson.

De otro lado, Rangers también obtuvo un título continental, la Recopa de 1972, ante el Dinamo de Moscú, en una final jugada en el Camp Nou, instancia no la pudo alcanzar otra vez hasta el 2008.
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