Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comEn 2010 se consagraron equipos de los países que más saben de eso en la región. Uno de ellos, el Internacional brasileño, consolidó su joven traza de equipo ganador con la obtención de una nueva Libertadores. El otro, el Independiente argentino, sacó los viejos galones y sumó uno nuevo al ganar la Sudamericana.

 

En el 2010, las cosas volvieron “a la normalidad”. Fue extraño que en la temporada pasada los equipos brasileños no hayan pisado fuerte en el contexto sudamericano. Más allá de que los subcampeones de ambos torneos continentales hayan sido de aquella nacionalidad, ninguno de los dos se presentó bien cuajado a los partidos definitivos. Esta vez, el Internacional de Porto Alegre se portó cómo un verdadero campeón: se impuso a rivales más pintados y se quedó con su segunda Copa Libertadores en menos de cinco años. Otro que salió de su espera infernal fue Independiente de Avellaneda. Los 'Diablos Rojos' recuperaron este año el protagonismo internacional que les era esquivo desde hace varias temporadas. Quince años para hacerse de un nuevo galardón continental son muchos, demasiados para el 'Rey de Copas'. No hace ni treinta días que triunfó en la Copa Sudamericana y con ello volvió ser el más ganador de este y cada rincón del planeta fútbol.

Internacional de Porto Alegre: No contaban con sus astucia

Andrés D'Alessandro, la pieza más importante del Inter que derrotó a Chivas y se erigió como el nuevo campeón de la Copa Libertadores (Foto: AP)El logro: Este 'Colorado' poco tiene que ver con el entrañable Chapulín, pero como el personaje de Roberto Gómez Bolaños se ha convertido en el héroe de muchos. Cuando ganó la Libertadores de 2006 y el Mundial de clubes de aquel año, era difícil imaginar que mantendría el ritmo. Siendo un equipo “eterna promesa” de Brasil, más válido era creer que se encontró en su cuarto de hora. Sin embargo, al año siguiente se quedó con la Recopa Sudamericana y, en 2008, con la Copa Sudamericana. Una estación sin logros continentales y otra vez se lleva la Libertadores dejando en el camino a varios que, a priori, eran favoritos.

El sistema: Jorge Fosatti, gran conocedor de los combates futboleros en la región, ganó las finales de la Libertadoras con la mesura que suele traer buenos resultados. Un sistema cauteloso como el 4-cuadrado-2, acaso el más fácil de interpretar, los llevó, a él y a su Inter, a la gloria en los partidos contra el Chivas de Guadalajara. Lo más importante para el funcionamiento del esquema escogido fue el correcto trajinar de los recuperadores Guiñazú y Sandro, quienes no se llenaron nunca y se comieron la cancha siempre; tanto como ellos, Tinga y D’Alessandro resultaron trascendentales para hacer fútbol creativo y rápido, tanto que no se les descifró ni alcanzó en toda la competición.

La campaña: El 'Colorado' empezó sin prisas pero luego tuvo que apurar el paso. Es que la exigencia se le hizo mayor, como es lógico, conforme avanzó el torneo. Como todo equipo que empieza bien preparado el torneo, se hizo de su grupo sin sustos, con 12 puntos y un apreciable invicto. Hasta ahí nomás le duró pues en octavos se lo sacó Banfield con un doloroso 3-1. Luego conseguirían la clasificación con un 2-0 en Porto Alegre que los hizo avanzar gracias al gol logrado de visitante. En Cuartos de Final lo esperaba Estudiantes de la Plata, vigente campeón y súper favorito. Pero en el primer partido no fue Verón el que hizo la brujería, sino Sorondo que metió el 1-0 para que gane el Inter a 3’ del final. En la Plata, Estudiantes ganó 2-1 y tuvo que irse por el gol de visita que marcó Giuliano. En la semifinal el rival fue Sao Paulo, que solo había sufrido para eliminar a la 'U' en Octavos. Giuliano volvió a marcar, esta vez en el 1-0 de la ida, y en la vuelta Alecsandro puso el gol visitante que eliminó al tricolor más grande Brasil. ¿Para qué ajustar más? En la final se desaflojaron el nudo de la corbata con el triunfo por 1-2 en el imponente estadio Omnilife que estrenaba el Guadalajara y lo despacharon 3-2 en la vuelta jugada en el Beira Río. Fue un justísimo campeón.

La espera: No fue mucha, como se dijo líneas arriba, porque no contó un lustro sin volver a hacerse de la Libertadores. Y ni la extrañaron en esos cinco años porque en el medio coqueteó con otras copas que hicieron y siguen haciendo al 'Colorado' el más noble, ágil y fuerte de los últimos años.

Independiente de Avellaneda: Apocalipsis ahora

Eduardo Tuzzio y el preciso instante en que vulnera las redes del Goias en lanzamiento de penales y le otorga a Independiente el título de la Copa Sudamericana (Foto: AP)El logro: Fue el 'Diablo' el que los sometió a todos en su regreso al mundo de los vivos. No le fue fácil tras varios años en su infierno sin títulos. Desde 2002, cuando ganó por última vez en el torneo argentino que no tenía un grupo sólido como este ganador de la Sudamericana. Supo darle vuelta a la presión y al buen juego del Goiás que había descendido en Brasil y se impuso de manera dramática en los tiros de penal frente a todos sus hinchas de camisetas y gargantas enrojecidas por el nuevo lauro de su club.

El sistema: Fueron dos diferentes los que usó Antonio Mohamed en los partidos decisivos. En la ida, buscó imponer la historia con un arriesgado -por lo ofensivo- 3-4-1-2. En la actualidad, como descubrió dolorosamente el joven técnico allá en la Goiania, pesa poco cuando al frente se para bien un grupo de futbolistas atrevidos: cayó por dos goles. En la vuelta cambió a un 4-línea-2, tan acorde como el otro con los tiempos vigentes pero más adecuado para un partido final. Encontró el equilibrio perdido en Brasil y recuperó el paso perdido, lo mismo que los goles en defecto a pesar de la ausencia de su goleador, el ‘Cuqui’ Silvera.

La campaña: El sistema de la competición lo puso directamente en la segunda etapa por su nacionalidad, el mismo motivo que lo enfrentó con su coterráneo Argentinos Juniors. El 'Bicho Colorado' dio pelea, cayó por la mínima en Avellaneda y empató 1-1 en el Diego Armando Maradona donde hace de local. El siguiente que se le puso enfrente fue el motivado Defensor Sporting, que venía de destrozar al inocente Sport Huancayo. Pero a los uruguayos se los llevó el diablo. A pesar de ganar 1-0 en Montevideo, no pudieron evitar el 4-2 de Independiente en el Libertadores de América. En los Cuartos de Final, los 'Rojos' lograron un doble empate en sus enfrentamientos con el Deportes Tolima colombiano. Sin embargo, el 2-2 conseguido en Ibagué fue suficiente para pasar por alto el 0-0 de la vuelta y para pasar a las semifinales. Allí se encontraron con el favorito Liga Deportiva Universitaria de Quito. Los ecuatorianos, acostumbrados a estas instancias en los últimos años y de paso firme en esta edición del campeonato igualaron 4-4 con Independiente en el global, pero nuevamente el gol de visita favoreció a los 'Diablos Rojos'. El desarrollo de la final ya se comentó: mediante la perfecta ejecución de faltas penales, el héroe con apodo diabólico de la historia se impuso por 5-3 en su casa.

La espera: Eran varios años de ostracismo del 'Rojo'. En el nuevo siglo solo ganó un título argentino y eso fue hace ocho temporadas. En el contexto internacional, no ganaba nada desde 1995, cuando triunfó en la Supercopa, un torneo ya desaparecido por su falta de sentido. Por ese mismo motivo no tenía tanto valor para un club que bebió varias veces, más que nadie, de las mejores copas. ¿Cuántos calendarios hay que desechar entonces para encontrar el último gran logro de Independiente? Apenas 26, porque fue por el lejano 1984, cuando varios lectores de DeChalaca.com -y la mayoría de su staff- aún no habían nacido, que ganó tanto la Copa Libertadores como la Intercontinental. Fue una larga espera, pero por fin el 'Diablo' está de regreso.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

Fotos: AP

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