Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comA pocos días de la final de la Champions League, vale la pena recordar al Inter bicampeón de la Copa de Campeones en 1964 y 1965, escuadra que tuvo como su principal estandarte al glorioso Giacinto Faccheti. Acá, el recuerdo del reinado neroazurro.

 

Tras largos 38 años, Inter de Milán volvió a instalarse en una final continental. De aquel partido en que sucumbieron ante Ajax por 2-0 transcurrieron casi cuatro décadas en que los neroazurri agotaron esfuerzos para acercarse al trofeo más preciado en el Viejo Continente a nivel de clubes. Ese mismo que tuvieron entre brazos en tiempos más lejanos.

Helenio Herrera habla con Mazzola, uno de los grandes baluartes interistas de los '60 (Foto: la-redó.net)En las temporadas 1963-1964 y 1964-1965, bajo la batuta de Helenio Herrera, el elenco interista estuvo en boca de toda Europa: fue el primer equipo italiano en obtener el 'Bi' (el otro lo alcanzó el Milan entre 1988-1989 y 1989-1990). Ahora, ad portas de su próximo enfrentamiento ante Bayern Munich, resulta casi una obligación reabrir los archivos de su época más gloriosa y rendirle pleitesía.

Sigo a mi compadre

La historia interista se inicia, justamente, en contraste con su antagonista AC Milan. Y es que mientras los rossoneri se jactaban de la obtención de su primera Copa de Campeones en el verano del 63’ -un 22 de mayo, como será la final de esta edición en Madrid-, Suárez y Peiró: la armada española del Inter (Foto: retrofootball.com)con Víctor 'El Conejo' Benítez entre los campeones, los neroazzurri conseguían su décimo scudetto en el Calcio italiano.

Como las homologaciones no pueden pasar desapercibidas, el Inter de aquel tiempo se caracterizaba por dos premisas fundamentales -tal como hoy-; con un grupo humano consolidado, pero sobre todo con un mito en la conducción técnica como lo era el argentino Helenio Herrera. Además, piezas claves constituían la columna vertebral del equipo, como Giacinto Facchetti, Sandro Mazzola, Luis Suárez o Jair da Costa, quienes se encontraban entre los más rankeados del fútbol europeo, pero funcionaban más como engranajes de una máquina que como hombres superdotados. A ellos se les unían peones como Tarcisio Burgnich, Aristide Guarneri, Armando Picchi (capitán del equipo), Mario Corso y Humberto 'El Bocha' Maschio. Todos ellos completaban un plantel balanceado en todas sus líneas.

La Copa de Campeones 1963-1964 tuvo entonces a dos equipos milaneses (el Inter como campeón de Italia y el Milan como campeón vigente de Europa). El debut neroazurro fue ante el Everton inglés, con el que empató sin goles en el Goodison Park, sorteando la eliminatoria gracias a un solitario tanto del brasileño Jair. Para la siguiente ronda, los interistas se encontraron con el Mónaco, elenco al que vencieron con relativa facilidad (1-0 en Milan y 1-3 en Marsella). En paralelo, mientras Real Madrid se deshacía en Cuartos de sus archirrivales milanistas, el Inter eliminaba -nuevamente- sin problemas al Partizán de Belgrado; la delantera compuesta por Jair, Mazzola y Suárez comenzaba a distinguirse por su potencia. Asi mismo, crecía la figura del nuevo incorporado al equipo, el portero Giuliano Sarti.

Ahora mando yo

Tras meterse entre los cuatro mejores de Europa, el ánimo se encontraba al tope: en las calles de Milán se respiraba fútbol -al menos la mitad de ellos lo hacía– y el bar al costado del Giuseppe Meazza se llenaba todos los fines de semana (hubieran o no partidos) sólo para discutir apasionadamente de fútbol. Bajo ese contexto, Inter venció a Borussia Dortmund en semifinales, eliminándolo con un claro 2-0 como local tras haber empatado en Alemania sin goles. El presidente Angelo Moratti -padre de Massimo, el actual mandamás- con la 'Orejona' de 1964 (Recorte: oleole.com)Así, el elenco de Helenio Herrera accedió a la final ante el temible Real Madrid, no sólo verdugo de sus hermanos milanistas, sino cinco veces campeón de Europa en el pasado no lejano y con muchos sobrevivientes de aquella gloria (de hecho, después del bicampeonaro interista el Madrid consiguió una vez más la Copa de Campeones).

Un 27 de mayo de 1964, el Prater Stadium de Viena era el escenario para la esperada disputa entre madridistas y milaneses. Las esperanzas españolas estaban puestas en su imparable delantera formada por Gento, Puskas y Di Stefano, a quienes se sumaba Amaro Amancio. En la vereda de enfrente, destacaba el cerrojo formado por Sarti, Guarnieri, Burgnich y Facchetti, con el aditivo de la furia del ex barcelonista Luis Suárez por anotarles un gol a los de la capital hispánica.

Ya en el partido, un soberbio disparo de fuera del área por parte de Mazzola adelantó a los italianos casi sobre el final del primer tiempo. Por si fuera poco, en la complementaria, Milani pondría el segundo. El descuento lo marcó Felo con un gol a nuestro estilo: de chalaca. Cuando las acciones se calentaban y el Real pugnaba por el empate, un error de la defensa merengue permitió a Mazzola covertir su sétimo gol en el torneo (siendo el goleador de la competencia junto a Vladimir Kovacevic, del Partizán). Así, el Inter consiguió su primer título en Europa.

Intercontinentale y más

Meses después, el Inter consiguió otro título importante en su palmarés: la Copa Intercontinental. Derrotó 1-0 a Independiente de Avellaneda en el Santiago Bernabéu en partido extra (en los encuentros de ida y vuelta, los resultados habían favorecido a los locales; 1-0 para los rojos en Avellaneda y 2-0 para el Inter en Milán), definido en tiempo suplementario por Mario Corso a los 110’ de juego.

Si bien los neroazzurri no reeditaron su título en Italia -resignado a manos del Bologna, sí lo hicieron con igual brillantez en Europa. Los italianos que sumaron entre sus filas a otro español, Joaquín Peiró, entraron en segunda ronda del torneo, debutando ante el Dinamo de Bucarest. Una paliza en el Giuseppe Meazza por 6-0 y una victoria por 0-1 en Bucarest los clasificaron a cuartos, instancia en la que se encontrarían con el Glasgow Rangers escocés, El catenaccio en acción: Facchetti y Burgnich a la carga (Foto: la-redó.net)al que también eliminaron gracias al encuentro de ida, en el que se impusieron por 3-1 (perdiendo en la revancha 1-0 en Glasgow).

Posteriormente, se vivió una semifinal inolvidable ante el Liverpool. Los reds se impusieron por 3-1 en Anfield, un marcador que parecía sentenciar el pase de los ingleses a la final. Sin embargo, aquel transitorio empate de Mazzola sería importantísimo para el partido de vuelta. En la revancha, los interistas abrieron rapidamente el marcador y antes del cuarto de hora ya habían igualado la eliminatoria con goles de Corso y Peiró, a los 3’ y 10’ (este último roáandole el balón al portero Tommy Lawrence cuando este le daba botecitos), aunque tuvieron que esperar el segundo tiempo para que Giacinto Facchetti pusiera el tercer tanto y los llevara a la final. 

Consagración plena

Empero, lo peor no había pasado. El Benfica era el otro finalista, tanto o más fiero que el Liverpool, y contaba con jugadores de lujo como 'La Pantera Negra' Eusebio, José Augusto (ambos goleadores del campeonato, con 9 goles cada cual), el portero Costa Pereira, Simoes y Mario Coluna. No obstante, Inter partía con una ventaja adicional: la final se disputaba en el San Siro.

Así, de locales, los neroazurri no podían desperdiciar el bicampeonato. El partido se disputó en medio de un aguacero, una piscina, como declaró Sandro Mazzola. El héroe de la jornada fue Jair, quien aprovechando el campo barroso, disparó sobre el marco de Costa Pereira, a quien se le escurrió el balón por entre las manos; posteriormente, el portero tuvo que salir del campo a causa de una lesión, siendo reemplazado por el defensa Germano. Facchetti con la Copa del bicampeonato: un auténtico emblema (Foto: inter.theoffside.com)El Inter aprovechó su gente, su estadio y su clima para hacerse de una victoria bien elaborada.

Fue, pues, el segundo título europeo que se vería adornado aun más con el trofeo intercontinental, venciendo nuevamente a Independiente, esta vez por 3-0 en Milán (con dos goles de Mazzola y otro de Peiró) y empatando 0-0 en Avellaneda (cotejo arbitrado por el peruano Arturo Yamasaki).

El título del Milan y, después, el bicampeonato del Inter, otorgaban por primera vez un título en tres años consecutivos a dos equipos de la misma ciudad, etapa a la que se le llamó en Europa “El Renacimiento Italiano”. El Inter, con Helenio Herrera como su principal gestor, vio asi coronadas sus aspiraciones de grandeza, una grandeza que deberá lucir en Madrid para revivir esos lejanos años 60’.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

Fotos: la-redó.net, inter.theoffside.com, retrofootball.com, oleole.com

Video: YouTube / Usuarios: fizbong88, ionutmt81

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