Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.comA días de disputarse una nueva final de la Champions, vale recordar la primera conquista europea del Manchester United. Allá por los sesenta, los Red Devils contaban con un técnico y jugadores que con el tiempo se volvieron legendarios, entre los que se encontraba el gran George Best.

 

Cuando se está próximo a afrontar un momento decisivo como al que Manchester United le espera este sábado en Wembley por la Champions League, a veces es bueno recordar el lugar o el momento donde todo comenzó. Y la historia de los Red Devils ofrece muchos episodios que resultaron claves a través del tiempo para forjar el respeto que genera esa camiseta roja cada vez que se planta en una cancha. En esta ocasión, resulta preciso evocar la primera vez que el Manchester pudo consagrarse a nivel internacional, una conquista que resultó importante no solo para sus colores sino para un país tan futbolero como Inglaterra, que tenía la deuda de no haber visto a ninguno de sus equipos obtener la por entonces llamada Copa de Europa.

Los primeros pasos

Nobby Stiles, George Best y Bobby Charlton, los máximos exponentes del Manchester United campeón de la Copa de Europa en la temporada 1967/1968 (Foto: AFP)La aventura europea del Manchester United empezó de muy buena forma, ya que en la temporada 1956-57 -como campeón inglés- llegó hasta Semifinales, donde fue eliminado por el Real Madrid de Alfredo Di Stéfano. Esto se repitió en la siguiente edición cuando cayó con el Milan en la misma instancia, aunque con un equipo tocado por el infortunio ya que, luego de haber eliminado en Belgrado al Estrella Roja yugoslavo por la ronda previa, el 6 de febrero de 1958 el avión en el que regresaba a su ciudad se estrelló en Munich. En el accidente perdieron la vida varios de los mejores futbolistas de una generación conocida como los Busby Babes, que quizás hubieran conquistado el título europeo varios años antes. Tras la tragedia, el Manchester no claudicó y, apoyándose en la base de los jugadores sobrevivientes con el legendario Matt Busby como entrenador, empezó a rearmar el equipo que con los años conseguiría el ansiado logro.

Tuvieron que transcurrir ocho años para que los Red Devils volvieran a ganar el título de su país en la temporada 1964-1965, lo que les dió el derecho de volver a participar en la Copa de Europa. Con jugadores como Denis Law, Nobby Stiles, Bobby Charlton y Bill Foulkes -que estuvieron en el desastre de Munich- y un juvenil llamado George Best, el nuevo equipo de Busby había regresado al primer plano futbolístico. En su reaparición europea, Manchester realizó un buen papel, llegando nuevamente hasta las Semifinales, donde cayó ante el Partizan de Belgrado. Ese año su participación en Europa hizo que descuidara el torneo local, ya que culminaron en el cuarto puesto, lejos del campeón Liverpool. Por ello, debió esperar otra temporada en su camino hacia la conquista europea.

 

Forjando la leyenda

George Best haciendo de las suyas en el duelo ante Real Madrid, por las semifinales de aquel torneo (Foto: PA)Tras salir campeones ingleses en el torneo de 1966-1967, Manchester United llegó con grandes ansias de finalmente llevarse el trofeo que tanto esperaba. Su trayecto empezó con un 4-0 como local ante el Hibernians de Malta, al que eliminó sin mayor complicación tras empatar en la vuelta. Su siguiente paso lo dio en Octavos ante el equipo yugoslavo FK Sarajevo, empatando a cero de visita y ganando 2-1 como local. Luego siguió el polaco Górnik Zabrze, que le dió más de un problema ya que perdió su primer partido de la competición por 1-0 en la revancha, resultado que no le alcanzó a los polacos porque en el primer partido perdieron por dos de diferencia, con un gol en el último minuto de Brian Kidd, actual asistente de Roberto Mancini en el otro equipo de la ciudad, el Manchester City.

Ya en semifinales, Manchester United tuvo que enfrentarse a uno de los históricos de esta competición, el Real Madrid, club que se encontraba en la era post Di Stéfano, quien se había retirado dos años antes. Aún asi, los merengues seguían siendo un equipo poderoso con Francisco 'Paco' Gento como uno de sus estandartes. Estos duelos eran el momento clave para los ingleses si es que querían llegar a campeonar, afrontando dos partidos muy duros que se definieron con el gol que en la ida que anotó George Best -el 'Quinto Beatle' y uno de los goleadores del equipo- para la victoria de 1-0 que les terminó dando la clasificación a la final tras empatar 3-3 en Madrid, en un encuentro que logró remontar en el segundo tiempo.

Colorados de alegría

El poderoso Benfica, comandado por la 'Perla Negra' de Mozambique, Eusebio, fue un hueso duro de roer en la final (Foto: picasaweb)Para el equipo de Matt Busby había llegado la hora de obtener el preciado título en una final que los enfrentaba al Benfica portugués, que en sus filas contaba con un jugador que en Inglaterra conocían muy bien: Eusébio. El ariete nacido en Mozambique -cuando aún era colonia de Portugal- fue el goleador y una de las mejores figuras de la Copa Mundial de 1966 que se había disputado en suelo inglés. A Eusébio lo enfrentaron en las Semifinales de aquel torneo cuando Inglaterra derrotó 2-1 a Portugal, accediendo así a la final contra Alemania Federal.

Con ello, el Manchester estaba más que avisado sobre el enorme reto que se le planteaba en un partido que se jugó en su propio país, ya que el mítico estadio de Wembley había sido el elegido para acoger la final en dicha edición. El 29 de mayo de 1968 fue la fecha en la que los Red Devils entraron a la cancha con los mejores ánimos pese a tener una baja muy importante en su oncena, Denis Law, quien tenía problemas en su rodilla y era considerado uno de sus mejores jugadores. Los portugueses, aparte de Eusébio, contaban en su equipo con otras figuras como Mário Coluna -su capitán-, António Simões y José Torres. Estos dos últimos conformaban el ataque junto a la 'Pantera Negra' de Mozambique.

Primera Orejona

 

El partido en sí fue muy parejo en la primera mitad, ya que ambos conjuntos no lograban concretar, siendo la ocasión más clara un remate desde el borde del área de Eusébio que, tras deshacerse de un rival, estrelló el balón en el horizontal. Con el score en blanco se fueron al segundo tiempo. Y el legendario Bobby Charlton apareció para marcar a los 53' el primer gol del partido con golpe de cabeza ante la pasividad defensiva del Benfica. A partir de entonces las situaciones de peligro se incrementaron, llegando incluso el Manchester a marcar el segundo por intermedio de George Best, pero la acción fue anulada por fuera de juego del norirlandés. Transcurrían los minutos en Londres y el equipo de Portugal consiguió el empate a los 75' por intermedio de Jaime Graça, quien aprovechó un pivoteo de José Torres en el área para empalmar el balón entrando por derecha. Tras la igualdad, fue el Benfica quien empezó a dominar el trámite del encuentro, generando las mayores jugadas de peligro por intermedio de su '10', Eusébio, pero que no llegaron a las redes por lo que se tuvo que ir al alargue.

Con Matt Busby frente a la 'Orejona', el plantel de Manchester United campeón de la Copa de Europa 1967/1968 posa para la posteridad (Foto: PA)En esta etapa fue que hizo su mejor aparición el gran George Best, que en esa temporada tuvo el mejor año de su carrera deportiva. Best fue descubierto por uno de los scouts del Manchester a los 15 años en su Belfast natal y realizó su debut dos años después en la liga inglesa. Al momento de la final europea en Wembley, el delantero llevaba ya cinco temporadas a sus espaldas, con grandes rendimientos y muchos goles. Pero al final, la 67-68 fue la que dejó mayores recuerdos gracias a sus 28 conquistas. Regresando al partido con el equipo portugués, solo debieron pasar tres minutos para que Best hiciera gala de una de sus principales armas, el quiebre, marcando el segundo de su equipo tras dejar en el camino al portero José Henrique y definir con el arco vacío.

Un minuto después, a los 94', Manchester tuvo un córner a favor en el que no se llegó a cumplir la frase futbolera que dice que "dos golpes de cabeza en el área son gol", ya que tuvieron que ser tres antes de vencer la resistencia del portero del Benfica. Su autor, Brian Kidd -que ese día cumplió 19 años-, se encargó de empezar a definir la final con un cabezazo bombeado. Finalmente, Kidd volvió a aparecer a los 99', con un desborde por derecha para darle un pase rasante a Charlton que se encontraba en el área, quien definió con un fino toque para cruzar el balón al segundo palo. Con el 4-1 los hinchas ingleses comenzaron a festejar, en un repleto Wembley, la ya segura conquista del primer galardón europeo para su club y su país. Para el Manchester United  y sus grandes figuras ese fue el mejor premio a todos los esfuerzos por recuperarse tras pasar uno de los momentos más duros que ha visto la historia del fútbol. A la vez que fue el mejor homenaje para los caídos en Munich, algo que Matt Busby y los sobrevivientes de los llamados Busby Babes pudieron cumplir.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com
Fotos: AFP, PA, picasaweb
Video: YouTube / Usuario: BenficaChannel

Comentarios (1)add
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escrito por Miguel , mayo 25, 2011
De George Best, he oido muchas historias, aparte de ser considerado uno de los mejores de su tiempo, su vida bohemia le corto la carrera, sin embargo lo que mas me llamo la atencion fue una de sus miles de frases que pueden encontrar en google.

ahi les va

”Gasté mucho dinero en licor, mujeres y carros de carrera. El resto lo desperdicié”



Saludos y GO MANCHESTER!!!
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