Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comSan Lorenzo, hoy finalista de la Libertadores por primera vez, busca que este 2014 supere a la temporada más fantástica de su historia: la de 2001, cuando de la mano de Manuel Pellegrini logró un récord de victorias consecutivas para el fútbol argentino y, además, su primer título internacional en la Copa Mercosur.


En 2001, el sacerdote argentino Jorge Mario Bergoglio (hoy Papa Francisco) aún no había hecho público su hinchaje y fanatismo por San Lorenzo de Almagro. Era, hasta ese momento, un desconocido para la mayoría. Pero el cuadro de Boedo, para sorpresa de todos, se vio iluminado ese año al conseguir dos trofeos más para sus vitrinas, uno local y otro internacional, en el Nuevo Gasómetro de Buenos Aires. Y encima, estableció un nuevo récord en el fútbol albiceleste.

El 'Ingeniero' desconocido

El 'Ciclón' no había empezado bien el 2001. Hubo peleas internas en el plantel y desajustes con el cuerpo técnico. Esto ocasionó que el técnico Oscar Ruggeri, exjugador y símbolo del club, abandonara el equipo días previos al comienzo del calendario profesional.

Mientras se buscaba al sucesor de Ruggeri, los primeros partidos de la Copa Mercosur y del torneo doméstico se jugaron con el interino Víctor Hugo Doria. Finalmente, el chileno Manuel Pellegrini -que venía de lograr un subcampeonato con Universidad Católica y en Ecuador con la LDU de Quito- asumió como entrenador en la tercera fecha.
Luego de sus exitosos pasos en la Universidad Católica y LDU, Manuel Pellegrini llegaría a San Lorenzo para suplir a Ruggeri (Foto: diario Clarín)
Pellegrini era, en aquella época, un entrenador sin cartel en Argentina. Llegó a Boedo por recomendación del talentoso 'Pipo' Néstor Gorosito, quien lo tuvo como entrenador en el equipo cruzado de Chile. En aquel plantel de San Lorenzo, Pellegrini contaba con una base importante de jugadores de experiencia. En el arco rotaban Sebastián Saja y Gustavo Campagnuolo; la zaga la formaban Horacio Ameli, Eduardo Tuzzio, Fabricio Coloccini y Aldo Paredes; al medio atracaban Pablo Michelini y Walter Erviti y creaban Leandro Romagnoli y el 'Leo' Rodríguez, con Lucas Pusineri como principal revulsivo; arriba, Leandro Romeo y Sebastián Abreu eran las cartas de gol, con el 'Pipa' Raúl Estévez como primera opción de recambio. Un equipo que funcionó y que fue, literalmente, un ciclón. Y no cedió puntos durante 13 jornadas.

Once triunfos y una mano

Sin embargo, cuando en la octava fecha, en el Nuevo Gasómetro, River Plate venció a San Lorenzo por 1-3, la idea del título había quedado prácticamente descartada. La campaña hasta ese momento era regular: 4 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Pero ocurrió el milagro y San Lorenzo ganó los 33 puntos en juego que tuvo por delante. Acabó con seis puntos de ventaja sobre los millonarios y obtuvo la mayor cantidad de puntos logrados por un equipo en un torneo corto del fútbol argentino (47, sobre 57). San Lorenzo tuvo una sensacional racha en el torneo local: 47 puntos de 57 en juego. Comenzó con este festejo ante Vélez Sarsfield. (Foto: somoscuervo.com)
El récord comenzó a gestarse en la novena jornada, cuando en el José Amalfitani San Lorenzo venció 0-2 a Vélez con goles en el segundo tiempo de Romeo y Guillermo Rivarola (foto superior). Luego derrotó con claridad a Colón y Rosario Central, y obtuvo un triunfo clave en la fecha 12 sobre Independiente en el Nuevo Gasómetro busc3-2, con gol agónico de Romeo en el último minuto. Después goleó a Talleres de visita, derrotó también angustiosamente a Los Andes 1-0 con tanto de Coloccini y volvió a golear dos veces de visita: a Estudiantes en La Plata y a Chacarita en San Martín.

A dos fechas del final, San Lorenzo le ganó a Boca Juniors con tanto del 'Loco' Abreu, y quedó igualado con River Plate en el primer lugar de las posiciones. Sin embargo, hubo receso por Eliminatorias y, pese a que Uruguay no debía jugar, Abreu viajó a su país unos días. Se demoró en volver y Pellegrini lo castigó sin que pudiera alinear ante Argentinos, en partido que debía disputarse en cancha de Ferro Carril Oeste en la fecha 18. No fue óbice para que Romeo marcara un doblete y sellara un 0-2 que se festejó ruidosamente, aunque no tanto como otro gol: el del paraguayo Derlis Soto para Huracán, archirrival del 'Ciclón', que esa misma noche selló en tiempo adicional un 3-2 sobre River Plate que dejó a San Lorenzo como único puntero y expedito para alzarse con el título. Así, el cuadro quemero le dio la mano a su gran rival de barrio, en una de las actitudes más dignas que se recuerden en la historia del fútbol argentino reciente.



La tarde consagratoria fue, entonces, la del domingo 10 de junio. Cincuenta mil personas en el Nuevo Gasómetro celebraron a rabiar la primera vuelta olímpica del 'Ciclón' en esa cancha tras goles de Bernardo Romeo y, de penal, Walter Erviti en el arco de Unión de Santa Fe, que descontó vía Hernán Castillo (ver video superior). El partido no pudo culminar, en realidad, debido a la invasión masiva del campo de juego por parte de la fanaticada cuerva, que gozaba de un título local tras seis años de espera.

La prolongación del éxito

San Lorenzo no dejó allí el éxito: prolongó la marca de partidos ganados hasta la segunda jornada del Torneo Apertura 2001, cuando los azulgranas batieron 1-0 a Boca Juniors, con gol de cabeza del defensa Diego Capria -quien se había sumado al equipo para el Apertura, procedente de Belgrano- en el arco del colombiano Óscar Córdoba (ver festejo en la foto inferior). Aquel 26 de agosto, pues, quedó inscrito como el primer y único día en que un equipo alcanzó 13 victorias seguidas en el fútbol argentino: un registro histórico para todos los tiempos.
Con este festejo de Diego Capria en una noche lluviosa ante Boca Juniors, San Lorenzo llegó a una cifra record: 13 triunfos consecutivos (Foto: somoscuervo.com)
El empate 2-2 contra Banfield en la fecha siguiente, cuando San Lorenzo ganaba 2-0 con goles de Leandro Romagnoli y Lucas Pusineri, marcó el fin de la racha. Sin embargo, para ese momento la mente de Pellegrini y su equipo ya estaba cifrada en otro objetivo: la Copa Mercosur, que vivía su última edición y cuya disputa había comenzado en julio, con San Lorenzo enmarcado en el Grupo B junto a Flamengo, Nacional de Montevideo y Olimpia.

El cuadro azulgrana consiguió su clasificación en la última jornada tras robarle un empate 0-0 a Nacional, que a medio año se había llevado a Sebastián Abreu a sus filas, en el Centenario. Flamengo, que le había ganado tanto en el Nuevo Gasómetro como en el 'Maracaná', pasó primero. En cuartos de final, hubo choque de 'ciclones': San Lorenzo derrotó 4-2 a Cerro Porteño y luego refrendó la clasificación con un 1-2 en Asunción, con tanto definitivo de un gran ídolo que había vuelto a casa: el 'Beto' Alberto Federico Acosta, procedente del Sporting de Lisboa.

Además de Acosta y Capria, habían llegado a Boedo para entonces Luis Medero, de Colón, y Daniel Fagiani, del Atlético de Madrid, a fin de reforzar la defensa tras la marcha de Coloccini al Alavés y de Tuzzio al Olympique de Marsella. Con la nueva base, San Lorenzo afrontó las semifinales ante el Corinthians: cayó 2-1 en Sao Paulo pero con hat trick de Romeo y un tanto de Pusineri acabó ganando la vuelta por 4-2.



La final puso a San Lorenzo al frente del rival que lo había complicado en la primera fase: Flamengo. En la ida, en Rio, fue empate 0-0, y en la vuelta la igualdad fue 1-1 con goles del 'Pipa' Estévez para los cuervos y Leandro Machado para el 'Fla'. Los penales definieron la serie: Saja atajó los disparos de Juan y Roma, mientras que el portero rival, Julio César, les atajó los tiros al 'Beto' Acosta y a Juan José Serrizuela. Sin embargo, el flamenguista Roma desvió su disparo, por lo que el tiro decisivo correspondía al mismo héroe de meses atrás contra Boca Juniors: Diego Capria. Si antes el 'Coco' había decretado un récord, pues ahora definió un título: el primer logro internacional de la historia del 'Ciclón' (ver video superior).

La reingeniería

Después del éxito, Pellegrini asumió la dirección técnica de River Plate. San Lorenzo quedó en manos de Rubén Darío Insúa, con quien el equipo se renovó: primero Romeo se marchó al Hamburgo alemán, y después los hombres claves de 2001 como Capria, Pusineri, Erviti y 'Leo' Rodríguez buscaron todos nuevos rumbos. Con Romagnoli como estandarte subsistente, el equipo logró, igual, cuajar una campaña exitosa en la Copa Sudamericana 2002 -la primera edición del torneo- y lograr un nuevo título. Pero en la historia había quedado ya el equipo del 'Ingeniero', ese que al único club argentino sin Libertadores de América -hasta este 2014- le hizo saborear un récord y un primer título internacional en el mismo año.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: diario Clarín, somoscuervo.com; videos: Youtube / usuarios Canal de CristianLBanayNews10 y Canal de futbolretrocba

 

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