Composición fotográfica: Sandro Mena / DeChalaca.com

Una orquesta perfecta es aquella donde cada músico integrante se complementa armónicamente con los demás. Además, es dirigida por un gran maestro, quien mueve la batuta para sincronizar los sonidos y acordes de tal modo que suenen al unísono en una placentera melodía. Si el fútbol tuviera música, sin duda esa sinfonía perfecta habría correspondido al Arsenal de Londres en los años 2003 y 2004, aquellos del invicto de 49 partidos en la Premier League.

Composición fotográfica: Sandro Mena / DeChalaca.com

Teniendo como gran maestro a la “mente brillante del fútbol”, Arsene Wenger, y como principal instrumentista a Thierry “Tití” Henry, el Arsenal FC marcó la historia del fútbol de las islas en 2004 al lograr una hazaña increíble. Conquistó el título de la Premier League en forma invicta, después de 38 duras fechas con 26 victorias, 12 empates y, por supuesto, sin una sola derrota. Así, se consagró el segundo equipo en conseguir la liga inglesa en esa condición, después de 115 años; solo el Preston North End, en la liga de 1888-1889, había conseguido el título de la Premier sin ser vencido.

Todos y cada uno de los 49 partidos en que el Arsenal se mantuvo invicto en la Premier League (Imagen: soccerpulse.com)La gran campaña del club de Londres se extendió desde mayo de 2003 hasta octubre de 2004. Con 49 partidos sin derrotas, batió el récord de partidos consecutivos sin perder en Inglaterra. Largamente, es considerado como el momento más grande de la historia del club.

El éxito de la orquesta de ‘Tití’ se basó en los resultados que sacó ante sus rivales directos al título. Chelsea, Manchester United y Liverpool “pasaron por caja”: contra ellos logró tres victorias y tres empates, entre ellas triunfos a domicilio sobre los reds y los blues por sendos 2-1.

Los gunners tuvieron que sudar mucho para mantener el invicto. Pero quizá el momento mas difícil haya sido el de la octava jornada de la Premier 03-04, cuando empataron 0-0 en Old Trafford con el Manchester y el infalible Ruud Van Nistelrooy falló, como nunca, un penal en el último minuto.
 

Henry y sus reconocimientos como gran figura de la temporada en Inglaterra (Foto: awimb.com) EL GRAN DIRECTOR Y EL SHOW DEL PIANISTA

Toda la maña y sabiduría de los campos de fútbol se presentó en esta composición maestra que dirigió magistralmente Arsene Wenger. Con 55 años y una vida llena de experiencia, dispuso con precisión a cada uno de sus “músicos del balón” en las ubicaciones adecuadas; ellos supieron interpretar con facilidad la partitura asignada.

Para esta apoteósica hazaña, Wenger incluyó como “músico principal” a 'Tití' Henry, quien fue clave en la epopeya de los de Highbury Park. Con sus 30 goles -casi la mitad de los marcados por su equipo- se convirtió en el goleador de la escuadra y del campeonato; se hizo presente en el tanteador en 21 de los 38 partidos de la temporada. La simplicidad de su juego, la velocidad de sus acciones y la devastadora potencia goleadora del francés terminaron por meterse en el bolsillo al aficionado gunner, quien lo encumbró como uno de sus grandes ídolos históricos y lloró tres años después su partida al Barcelona.

‘Tití’, sin embargo, no conseguiría el Balón de Oro de la temporada 2003-2004. Quedaría en cuarto lugar con 80 votos, detrás de Andrej Shevchenko (ganador con 175 votos), Deco y Ronaldinho. Además, no llegaría a la final de la Champions League, en la cual más bien tocó la banda de Liverpool. La orquesta de Thierry se quedó en octavos de final tras ser eliminada no por un conjunto musicalmente más brillante, sino por un kaiser (Michael Ballack) y sus bombarderos del Bayern Munich. Entre ellos, el ‘Bombardero de los Andes’, Claudio Pizarro, quien en Baviera -cuando hacía goles- les clavó a los gunners dos bombas en las cuerdas de sus arpas.
 

BAJOS, CONTRABAJOS, TIMBALES Y DEMÁS

Pero esta gran orquesta no habría podido irse invicta sin sus demás músicos. Cada uno, a su propio ritmo, brilló con luz propia tocando al lado de Titi y pusieron la nota faltante y el complemento perfecto para la obra de Wenger. Aquí algunos de ellos.

- Jens Lehmann (bajo): Desde atrás supo empujar con personalidad y carácter al entero equipo.

- Lauren Etame y Ashley Cole (contrabajos): Siempre incansables en el apoyo al ataque y defensa.

- Robert Pires y Fredrik Ljunberg (violloncelos): Su toque ronco pero armónico inyectó profundidad al elenco londinense.

El aciago día del récord roto: ante el Manchester United en Old Trafford (Foto: bbc.co.uk)- Sylvain Wiltord y Nwankwo Kanu (timbales): Pusieron el ritmo de peligro a la delantera.

- Dennis Bergkamp (violín): Con su juego fino le puso matices de gala a la escuadra.

- Patrick Vieira y Sol Campbell (tubas): Su rudeza fue necesaria para proporcionar garra a los gunners en los momentos claves y difíciles.

- Edú y Gilberto Silva (flautas): Tocaron las más finas y dulces notas de la orquesta.

Esta grey musical vio interrumpida su sinfonía un 24 de octubre de 2004, cuando en Old Trafford un tal Van Nistelrooy se cobró la venganza del penal fallado, y junto a un chico malo de apellido Rooney interrumpieron el concierto con un 2-0 categórico. Pero para entonces, ya suficientes notas se habían compuesto en las calles del norte de Londres como para configurar una partitura histórica.

Fotos: soccerpulse.com, awimb.com, bbc.co.uk
Video: You Tube / Usuario: bigZman888

Comentarios (2)add
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escrito por HUGO RODRIGUEZ , abril 30, 2008
UNA MUY BUENA SINFONIA EN NARRATIVA.
FELICITACIONES.
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escrito por Juan Comitre. , mayo 01, 2008
muy buen comentario,buen combinaciòn de ideas,hay mucho futuro en la narrativa.
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