Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comLa Batalla de Puebla, ocurrida el 5 de mayo de 1862 durante la intervención francesa en México, es conmemorada por la victoria del ejército azteca sobre fuerzas mejor equipadas y más numerosas. Pero si el desenlace hubiera sido opuesto, ¿cómo formaría una selección francesa con injertos mexicanos?

    Carlos Ortega | @caot89
    Redactor

La Intervención Francesa en México, también conocida como la Guerra Franco-Mexicana, duró del 8 de diciembre de 1861 al 21 de junio de 1867. Esta ocupación de Francia en suelo mexicano fue llevada a cabo por Napoleón III, quien deseaba establecer un gobierno monárquico en México que fuera amigable para los intereses europeos en dicho país.

Debido a esto, las Fuerzas Armadas Mexicanas mantuvieron una ardua y larga lucha por desalojar a los franceses durante seis años, bajo el liderato del presidente Benito Juárez, quien es hasta ahora considerado uno de los más grandes héroes de la historia de su país. Gracias a esta lucha, México logró mantener su autonomía tras despachar a los franceses de sus tierras.

Si bien la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862 fue una victoria que no terminó impidiendo la ocupación francesa por cinco años más, la fecha ha mantenido su importancia hasta la actualidad, debido a lo que significó derrotar a un ejército mejor preparado. En ese sentido, queda la curiosidad acerca de cómo habría formado la selección francesa a lo largo de los años si los galos hubieran mantenido el poder en México hasta la actualidad.

Se reescribe la historia

Francia y México rompieron fuegos en el Mundial 1930. (Foto: nacion.com)

El primer efecto que habría tenido esta unión es, sin duda, el de reescribir los libros de historia del fútbol, debido a que el primer partido de los Mundiales no se habría llevado a cabo. En efecto, el Francia 4 - México 1 del 13 de julio de 1930 en el Estadio Pocitos de Montevideo nunca se habría materializado y el honor del puntapié inicial de la Copa del Mundo lo habrían tenido Estados Unidos y Bélgica, ese mismo día en el Parque Central de la capital charrúa.

Asimismo, dicha situación habría hecho que Lucien Laurent, primer anotador de la historia de los Mundiales, dejara ese honor al estadounidense Bart McGhee, quien marcó el primer gol de la victoria por 3-0 de su selección sobre los Diablos Rojos.

Aparte de tener el honor de haber jugado el primer partido y de haber contado con el primer anotador de los Mundiales, Francia cuenta con el jugador con más goles anotados en una sola Copa del Mundo: Just Fontaine, en Suecia 1958. En ese sentido, una unión con México le otorgaría otro récord histórico mundialista: el del portero azteca Antonio Carbajal, quien es uno de los jugadores con más participaciones mundialistas, al haber jugado en cinco Copas del Mundo (Brasil 1950, Suiza 1954, Suecia 1958, Chile 1962 e Inglaterra 1966), registro compartido con Lothar Matthäus y (aunque como suplente en uno de los torneos) por el italiano Gianluigi Buffon.

Años de gloria

¿Qué hubiera pasado si Hugo Sánchez usaba el azul en vez del verde? La idea de un ataque junto a Platini puede dejar sin dormir a muchos. (Foto: AFP)

Seguramente, la época más importante del fútbol francés si hubiera contado con México como parte de su territorio habría sido la de los años ochenta, década en la cual las selecciones mexicana y francesa disfrutaron de jugadores excepcionales, tales como Hugo Sánchez y Michel Platini.

Este equipo habría vivido su punto más exitoso en 1986, durante el segundo Mundial en México -¿habría sido una inmensa subsede?-. En dicho torneo, el cuadro azteca alcanzó los cuartos de final, con un equipo que incluía a Fernando Quirarte, Carlos de los Cobos, Hugo Sánchez, Carlos Hermosillo, Javier Aguirre, Raúl Servín, Manuel Negrete, entre otros. Por su lado, la selección francesa, que llegó a semifinales, contaba con Joël Bats, Patrick Battiston, Maxime Bossis, Luis Fernández, Michel Platini, Alain Giresse, Jean Tigana, Bernard Genghini, Jean-Pierre Papin, entre otros.

Con tantos jugadores para escoger, es posible imaginarse a una selección franco-mexicana conformada, en un 4-trapecio-2, por Bats; Bossis, Quirarte, Servín, Battiston; Fernández, Platini, Aguirre, Tigana; Papin, Sánchez. Considerando los recambios posibles en la banca, no suena exagerado imaginar que dicha selección habría podido superar la actuación individual de cada país para llegar, como mínimo a disputar la final ante la Argentina de Diego Armando Maradona en el estadio Azteca.

Complemento reciente

¿Acaso el colorido vestuario de Jorge Campos habría tenido cabida en Francia? (Foto: AFP)

Ya hacia final de siglo, algunos mexicanos podrían haber formado en el equipo campeón del mundo de Francia 1998. Jorge Campos se habría presentado como una buena alterativa para Fabien Barthez en el arco. Asimismo, el central Pável Pardo podría haber otorgado mayor seguridad en la zaga que el titular francés Frank Leboeuf. Mientras tanto, Alberto García Aspe habría ofrecido mayor creatividad que Christian Karembeu en el mediocampo. Más adelante, el mítico Cuauhtémoc Blanco habría reemplazado sin problemas a Youri Djorkaeff. Finalmente, Stéphane Guivarc’h habría perdido su lugar en el área ante un enorme Luis Hernández.

De este modo, la Francia campeona del mundo en 1998 habría formado de la siguiente manera, en un 4-3-2-1: Barthez; Thuram, Pardo, Desailly, Lizarazu; García Aspe, Deschamps, Petit; Zidane, Blanco; Hernández.

Ya a inicios de este siglo, ambas selecciones se habría visto muy beneficiadas por la unión de las dos naciones, ya que probablemente habrían superado las fases alcanzadas en todas sus participaciones en Mundiales, salvo tal vez por la de Francia en Alemania 2006. Entre 2002 y 2014, la presencia de Guillermo Ochoa, Rafael Márquez, Gerardo Torrado, Jared Borgetti, Andrés Guardado, Carlos Salcido, Javier Hernández, Carlos Vela, Miguel Layún, y Giovani dos Santos, entre otros, en el plantel galo habría ayudado muchísimo a que Francia pelee seriamente las Copas del Mundo de 2002, 2010 y 2014.

Blanco le anotó a Francia en Sudáfrica 2010. El escenario pudo ser otro. (Foto: AP) 

Finalmente, considerando la realidad actual de cada selección, Francia se habría visto beneficiadoa el año pasado en la Eurocopa y habría contado con más chances de quedarse con el trofeo en casa de haber contado con Javier Hernández en la delantera y Giovani dos Santos y Carlos Vela en la volante.

En este momento, es posible imaginarse a una selección franco-mexicana conformada por los siguientes jugadores, en un 4-línea-2: Hugo Lloris; Bacary Sagna, Laurent Koscielny, Rafael Márquez, Patrice Evra; Andrés Guardado, Paul Pogba, Héctor Herrera, Dimitri Payet; Antoine Griezmann, Javier Hernández. En el equipo suplente, estarían Guillermo Ochoa; Héctor Moreno, Samuel Umtiti, Miguel Layún; Carlos Vela, Giovani Dos Santos, Blaise Matuidi; Olivier Giroud, Kevin Gameiro, Jesús 'Tecatito' Corona.

En definitiva, se puede notar que una hipotética selección franco-mexicana habría tenido mayores posibilidades de obtener más galardones que los logrados por cada selección de manera individual. Y también que, en la actualidad, se ubicaría probablemente en el top 10 mundial y sería candidata a pelear el trofeo en cada torneo continental y mundial. Igual, en México existen mayores motivos para celebrar que el destino no haya sido así.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: nacion.com, AFP, AP

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