Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comA 40 años del subtítulo de Universitario en la Libertadores 1972, es merecido homenajear al único jugador que actuó en todos los partidos de esa campaña: el chiclayano Hernán Castañeda, quien también hizo historia internacional con Aurich, el otro club de sus amores.

 

Para los hinchas actuales su nombre dice menos que su apelativo. Para los antiguos, su apelativo lo era todo: ‘Cachorro’. Hernán Ángel Castañeda Montalvo (Chiclayo,  5 de agosto de 1945) fue un futbolista de esos que supo hacer historia y cobrar idolatría con más de una camiseta. Fue líder del primer gran equipo del Juan Aurich de su ciudad natal, aquel que hizo leyenda al ganarle a la Universidad Católica en Santiago, y después cumplió el sueño del provinciano emergente al llegar a Lima, ser capitán de Universitario y convertirse en el único jugador que actuó en todos los partidos de la campaña crema más importante de la historia: la del subtítulo de la Libertadores 1972.

Caimancito que se volvió rojo

Con esta línea de ataque, conformada por Jaime Ruiz, Óscar Chiclayo, Daniel Ruiz, Hernán Castañeda y Próspero Merino,  Aurich sopló fuerte en el estadio Nacional hasta llegar a la máxima categoría (Recorte: libro 'El Auriche sopla como un Ciclón', Óscar Cortez Mendívez)Un detalle que pocos conocen de la carrera de Hernán Castañeda es que se inició en las filas de un club que hoy está de moda: Los Caimanes de Puerto Etén. Allí, desde los 14 años, ya destacaba en los torneos infantiles de Chiclayo. Fue gracias a su exposición con la camiseta verde que un profesor suyo de educación física, Eduardo Laca, hizo el contacto con Juan Aurich para que ya desde 1962 se enfundara la camiseta roja.

Con el ‘Ciclón’, Castañeda jugó casi una década desde la Liga de Chiclayo hasta que ya en 1967, se convirtió en baluarte del mediocampo del equipo que afrontó la Finalísima en el estadio Nacional. Junto a José Balcázar, conformó la medular del elenco que, dirigido por Juan ‘Mamaíta’ Ulloa, consiguió el ascenso a Primera División tras derrotar 1-0 a Melgar en el partido decisivo con gol del ‘Chino’ Daniel Ruiz.

Ya como capitán de Aurich, Castañeda aparece aquí junto a Alberto Fouillioux, figura y también capitán de la Católica durante la Copa Libertadores de 1969 (Recorte: libro 'El Auriche sopla como un Ciclón', Óscar Cortez Mendívez)Ya en la máxima categoría, el ‘Cachorro’ continuó destacando por su carácter y entrega en la medular.  Fue puntal del equipo que al año siguiente, el fulgurante 1968, quedó subcampeón a la vera de Sporting Cristal, y que al verano siguiente enfrentó a los chilenos en la Copa Libertadores, triunfo 1-2 en San Carlos de Apoquindo versus la Católica incluido. En el certamen continental, Castañeda logró algo que luego volvería característico: jugó todos los partidos con el ‘Ciclón’, eliminado en partido extra por Santiago Wanderers.

El pase del momento

El día de su regreso a Chiclayo, al 'Cachorro' Castañeda solo sus ex compañeros lo trataron bien tal como se puede apreciar en su saludo con Eladio Reyes (Recorte: revista U-69)Sin embargo, pese a todo lo logrado con Aurich, había un detalle que era desconocido: Castañeda no contaba con contrato profesional con el ‘Ciclón’. Desde sus inicios en Liga, había sido considerado –y asalariado- jugador amateur. Él buscó más de una vez modificar esa situación, pero la dirigencia del ‘Ciclón’ de entonces lo fue postergando hasta que, jugada la Libertadores de 1969, Universitario le alcanzó al ‘Cachorro’ una jugosa propuesta: puso 350 mil soles de la época sobre la mesa por su pase.

La propuesta era irresistible y Castañeda no solo se fue a la ‘U’, sino que, dado que su contrato con el Aurich no era profesional, no tenía por qué dejar réditos al club chiclayano por la transferencia. Así, el pago le fue hecho directamente por los cremas al jugador y eso despertó más de un comentario malintencionado en Chiclayo, donde el ‘Cachorro’ fue pifiado e insultado a mansalva en el primer partido que jugó con camiseta merengue. Los epítetos fueron de todo calibre: “Traidor” y “Cola de elefante” fueron los términos más decentes según revistas de la época.

No solo con Universitario es que Castañeda regresó a Chiclayo, con los colores de la selección también tuvo esa oportunidad con motivo de un amistoso entre Aurich y el equipo que disputó el Mundial de 1970 (Recorte: libro 'El Auriche sopla como un Ciclón', Óscar Cortez Mendívez)Ese día Aurich derrotó 3-0 a la ‘U’, pero igual Castañeda tomó revanchas personales con rapidez. Comenzó a hacerse vital en los clásicos ante Alianza Lima: selló la victoria crema por 1-2 en el Apertura 1969 (torneo no oficial), y fue absoluto protagonista con dos tantos en el empate 2-2 ante los íntimos por el Descentralizado, el 17 de diciembre.  Así, ese 1969 dio la vuelta olímpica con los merengues y, además, se ganó la convocatoria a la selección para las Eliminatorias y el Mundial de México 1970.

En la justa mexicana, el ‘Cachorro’ no llegó a jugar, pues delante tenía a un titular absolutamente fijo como Ramón Mifflin. Sin embargo, sí llegó a hacerlo en un amistoso que significó una revancha muy especial para él: lo jugó la selección a inicios de 1970 en el Elías Aguirre contra Aurich, cotejo que le sirvió para congraciarse con la afición chiclayana. La blanquirroja ganó 1-2 y el ‘Cachorro’ anotó el tanto del triunfo. Para entonces, además, ya se había ganado la banda de capitán en Universitario, con el que conseguiría un nuevo título nacional en 1971.

De la frustración al éxtasis

Un intercambio de banderines en partido ante Cienciano por el torneo local que bien pudo ser en algún estadio de España si al 'Cachorro' no le hubieran impedido emigrar (Recorte: revista Ovación)El alto nivel del ‘Cachorro’ con camiseta crema despertó el interés del Espanyol de Barcelona, que en el mismo 1971 le alcanzó una oferta inmejorable: 3 millones de soles por su pase (unos 30 mil dólares al tipo de cambio de la época), neto de sueldo, prima y premios. El acuerdo estaba cerrado, pero se topó con una absurda restricción normativa: los jugadores que no fueran mayores de 25 años no podían emigrar al extranjero, según disposición del Gobierno Militar. Él tenía justamente 25; el pase se frustró y por tanto Castañeda debió quedarse jugando en el torneo doméstico.

En esa condición llegó a la famosa Libertadores de 1972, en la que fue el único jugador de los empleados por Roberto Scarone que disputó todos y cada uno de los partidos de la gran campaña merengue que acabó con el subtítulo en Avellaneda ante Independiente. De hecho, el 'Cachorro' estuvo a punto de jugar el íntegro de los minutos; solo fue reemplazado en el partido de vuelta de la primera fase ante Alianza Lima (empate 2-2), cuando al cabo del primer tiempo fue sustituido por Ángel Uribe.

Con la camiseta rosada Castañeda no pudo reeditar las buenas actuaciones que exhibió con la crema (Cromo: Editorial Navarrete)Al año siguiente, Castañeda consiguió su primer y único gol internacional: lo anotó ante Olimpia, en Lima, en la primera fase de la Libertadores, en la victoria de Universitario por 2-1 sobre los asunceños. Al cabo de ese año, abriría una nueva etapa en su carrera: junto con Roberto Chale, recibió la propuesta de fichar por Sport Boys y ambos decidieron enfundarse la rosada.

Pisada incómoda

Al cuadro rosado Castañeda llegó como referente, pero la campaña no fue acompañada con resultados. Los porteños deambularon en la media tabla, acabaron el año decimosextos y para colmo lo hicieron sin el ‘Cachorro’, pues este sufrió una seria lesión durante un entrenamiento en el estadio Telmo Carbajo: una mala pisada hizo que su rodilla no respondiera y lo dejara más de seis meses fuera de las canchas para 1975.

A Castañeda le costó retomar ritmo futbolístico y participó muy poco en su segunda temporada con Boys. Por eso, para 1976 decidió cambiar de aires y se enroló en Defensor Lima, en el que permaneció dos temporadas. Y para 1978 pudo darse el gusto de la segunda oportunidad: regresó a Universitario en la madurez de su carrera y fue titular habitual durante otros dos años, en una época poco feliz para los merengues. Luego fue perdiendo espacio progresivamente en el equipo y, en 1981, decidió retirarse del todo de la actividad.

Con Defensor Lima es que Castañeda pudo recobrar el tiempo perdido a causa de una inoportuna lesión que le hizo perder protagonismo (Cromo: Editorial Navarrete)Para entonces Castañeda ya estaba licenciado como profesor de educación física y Universitario le ofreció pagarle estudios en Brasil para que dirija al equipo juvenil del club. Sin embargo, otras obligaciones laborales le impidieron hacerlo y por eso no inició la carrera como técnico que entonces aspiraba. Igual, pese a esas nuevas limitaciones para emigrar, él ya había hecho historia en canchas internacionales en sendas Libertadores con Aurich y Universitario, los dos equipos que el ‘Cachorro’ lleva por igual en el corazón, y eso, para un hijo de Chiclayo, tierra noble y generosa, no es poca cosa.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: libro 'El Auriche sopla como un Ciclón', Óscar Cortez Mendívez, revistas Ovación, U-69; Cromos: álbum Ídolos, Importadores Peruanos, Editorial Navarrete

Comentarios (3)add
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escrito por Hugo Noriega , mayo 26, 2012
Buena nota

parece un Bonus Track de los "100 años..." XD
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escrito por yuyo , mayo 28, 2012
grande cachorro, el gran idolo que tuvo al inicio el Ciclon
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escrito por mencho , mayo 28, 2012
DeChalaca acierta con frecuencia aunque nada es perfecto pues se les puede pasar detalles que son relevantes ... Castañeda debe haber sido uno de los jugadores peruanos del 67 en adelante (antes no los vi) que se cuentan con una mano que le pegaba de lejos a la pelota y la embocaba con frecuencia .. Esa era su gran caracteristica ademas por supuesto de ser muy completo tanto tecnica como de actitud (era parejito .. nunca bajaba de 6 puntos) ... Despues de el en esa virtud solo recuerdo a Solano y al Chorri y un par de goles de Jayo que hicieron pensar que deberia haberlo intentado con mas frecuencia uno de ellos de media cancha al river jugando por Union donde fue idolo).. Ah, y el otro maestro en ese arte en el Peru no es peruano de nacimiento aunque si por matrimonio: Gustavo Tempone, mejhor que todos, aunque sin las otras vbirtudes de los otros... Perdon, Cheput ya merece estar en el podio, por supuesto
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