Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comGastón Córdoba llegó a Sporting Cristal, en 2001, como un refuerzo de jerarquía, pero en el Rímac su actuación no pasó de regular. Un año después, anotó un gol en la final que le dio el título de la Copa Libertadores a Olimpia.

 

En 2001, Sporting Cristal se preparó para participar en la Copa Libertadores y pelear el título nacional: sin embargo, el equipo que primero dirigió Juan Carlos Oblitas no satisfizo las expectativas. Con apenas tres puntos, los rimenses quedaron últimos en su grupo, que compartían con Cruzeiro, Emelec y Olimpia; la mala campaña apuró la salida de Oblitas en abril, siendo reemplazado por el argentino Horacio Magalhaes.

 

 

El refuerzo internacional más importante en La Florida, en aquel 2001, fue el volante argentino Gastón Córdoba. Zurdo y diez, el ‘Tonga’ había hecho las menores en Estudiantes de La Plata; luego pasó por Racing de Avellaneda, la Sampdoria de Italia y Colón de Santa Fe. Córdoba estaba llamado a ser el acompañante perfecto para Piero Alva y Luis Alberto Bonnet, otros jales de dicho año; pero solo lo fue a medias.

Melenas despeinadas

El debut con gol de Córdoba ante Cienciano lo sufre Roberto Martínez Troncoso (Recorte: revista El Gráfico Perú)'Tonga' había tenido un brevísimo y nada auspicioso paso por Sampdoria en 1998: Ariel Ortega, su compatriota, desplegaba su mejor juego y era titular indiscutible de la escuadra italiana, mientras que Córdoba solo gozó de nueve minutos en toda la temporada (en un 3-0 sobre Émpoli). Había vuelto a Colón de Santa Fe, donde recuperó su mejor versión. Cristal apuntó su placa y lo fichó con grandes expectativas. La pretemporada lo renovó, pues el ‘Tonga’ anotó un golazo de tiro libre en un amistoso contra Unión Española (triunfo 2-0 de Cristal en el Gallardo).

El ‘melenudo’ mostró visión de juego y buena pegada, pero su lentitud y biotipo le jugaron en contra. Debutó, de manera oficial, en la primera fecha del Apertura, el sábado 17 de febrero: de penal, hizo uno de los goles del triunfo 2-1 sobre Cienciano. Cinco días más tarde, arrancó en el estreno copero ante Olimpia, en Asunción, con derrota 1-0.

En las jornadas iniciales del Apertura tuvo cierto olfato goleador, pues marcó en la tercera fecha (derrota 1-2 contra Alianza Lima) y en la quinta (goleada 5-0 sobre Alianza Atlético). También consiguió anotar en el único triunfo rimense en aquella Libertadores: de penal, el 18 de abril, lo logró en el 3-2 sobre Olimpia en el Gallardo. Por entonces, la ‘Tonga’ no presagiaba que el destino lo llevaría a la cúspide solo un año después, con la camiseta del ‘Decano’.

Gastón Córdoba en la Libertadores de 2001 cuando enfrentó al Olimpia en el entonces estadio San Martín de Porres (Foto: conmebol.com)En el Apertura, que Cristal peleó palmo a palmo con Alianza (que se consagró campeón tras un desempate), Córdoba anotó tres goles más, todos en el Gallardo: en la fecha 15, en la goleada 4-1 sobre Sport Coopsol, de cabeza; en la fecha 19, de penal, en un 2-2 contra Melgar; y en la fecha 22, en una victoria 3-1 sobre Unión Minas.

Irregularidades y colchones

En el segundo semestre, Córdoba perdió protagonismo y en Cristal, al parecer, no confiaron mucho en él: para su puesto, el club celeste fichó al argentino Gustavo Grondona y repatrió a Roberto ‘El Chorrillano’ Palacios. Pese a ello, el 1 de agosto, Córdoba anotó en el estreno de la Copa Merconorte, con triunfo 1-2 sobre Kansas City Wizards en tierras norteamericanas.

En el Clausura, perdió la titularidad indiscutible y solo anotó dos goles más, ambos contra Melgar: uno en Arequipa, de cabeza, en el triunfo rimense por 0-3 (fecha 8); el otro, en el Nacional, de penal, en una victoria 4-3 (fecha 19). Marcó, asimismo, en el último choque de Cristal en la Merconorte, en un empate 2-2 contra Barcelona de Guayaquil en el Gallardo. Cristal no ganó el Clausura y se quedó, como premio de consuelo, y tras vencer en desempates a Estudiantes de Medicina, con la clasificación a la Libertadores 2002.

Mientras Julio César Enciso carga la Copa Libertadores, Gastón Córdoba hace lo mismo con el capitán de Olimpia luego de ganarle al Sao Caetano en Brasil (Foto: abc.com.py)Y en esa Libertadores 2002, los destinos de Cristal y Córdoba se fueron por caminos opuestos. Los rimenses, dirigidos por Paulo Autuori, quedaron últimos en su grupo, sin sumar un solo punto. Córdoba, en cambio, reforzó al Olimpia, con el que lograría la gloria, al ganar la Copa.

Córdoba anotó dos goles en aquella campaña soñada: uno fue el 10 de abril de 2002, en una victoria 2-0 sobre Flamengo en Asunción. Pero el gol imborrable fue el que hizo en la final, el 31 de julio, cuando Olimpia venció 1-2 a Sao Caetano y forzó la tanda de penales que le permitió acariciar su tercer título copero. No contento con ello, en 2003, Córdoba integró el plantel que ganó la Recopa Sudamericana.

En 2004, Córdoba regresó a su país para jugar por Quilmes y un año después fue fichado por Belgrano de Córdoba, donde decidió retirarse. Se despidió, otra vez en silencio, pero dejó frase: "El fútbol no me dejó ninguna deuda, al contrario yo le debo al fútbol y agradezco a todos los clubes que dieron la posibilidad de trabajar y que me trataron con mucho respeto, a mí y a mi familia".

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos: conmebol.com, abc.com.py; Recorte: revista El Gráfico Perú

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