Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

En la megadiversa gama de futbolistas extranjeros llegados al Perú se cuentan todas las especies. Pero son pocos los que, como le ocurrió al brasileño Adilio en el Alianza Lima de 1990, oscurecieron en estas canchas una trayectoria que supo de momentos gratos con la camiseta de un auténtico grande sudamericano como el Flamengo de ZIco y compañía. Este es el recuerdo de un volante que llegó destinado a ser figura y acabó perdiéndose en las silbatinas de la tribuna Sur.

Composición fotográfica: Gian Saldarriaga / DeChalaca.com

En 1989 la campaña de Alianza Lima había sido nuevamente para el olvido. Por Matute, los fracasos se hacían costumbre en una década pasada en blanco. Al año siguiente, 1990, los blanquiazules decidieron reforzarse para acabar con la maldición de doce años sin campeonar. Para ello, la directiva aliancista, con Alberto 'Beco' Espantoso a la cabeza, contrató al brasileño José Carlos Amaral como sucesor del entrenador nacional Miguel Company.

Adilio había acumulado fama con chompa del Flamengo antes de venir a Alianza (Foto: gazetaesportiva.net)Ya con el brasileño como estratega, los íntimos se plantearon volver a sus raíces y armar un equipo a la usanza de antaño, con la quimba y picardía propia de su historia. Sin encontrar ejemplares idóneos en el fútbol peruano, vapuleado por todos los flancos después de la desastrosa eliminatoria para el mundial de Italia '90, apuntaron las miradas al jogo bonito brasileño.

Al llamado de auxilio de Amaral respondió el trío conformado por Costa Capone, Rosinaldo Lopes y Adilio de Oliveira, que desembarcaron en tierras limeñas a principios de año. Junto a ellos, la vieja guardia íntimo estaba liderada por César Cueto y otros hombres de experiencia como el chileno Parcko Quiroz, Jesús Purizaga y Wilmar Valencia.

 

Adilio -segundo de los hincados desde la izquierda- junto a Claudio Adao, Zico y Carlos Henrique Paris en el Flamengo de 1980 (Foto: flaestatistica.com)REFUERZO DE KILATES

Del triunvirato importado de Brasil, la mayor expectativa se centraba en Adilio de Oliveira Goncalves, quien a pesar de encontrarse próximo a cumplir los 34 años, arribaba con un impresionante currículo.

Nacido en Río de Janeiro el 15 de mayo de 1956, Adilio llegaba con el cartel de ídolo en el club de toda su vida, el Flamengo. En este formó parte de uno de los mejores cuadros de la historia rojinegra. Ganó los campeonatos brasileños de 1980, 1982, 1983 y 1987, así como los campeonatos estatales de Río de 1978, 1979, 1982 y 1986. También se alzó con la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental de 1981; en esta última, incluso, Adilio anotó el segundo de los tres goles en la victoria de su equipo (3-0) sobre el Liverpool en el estadio olímpico de Tokio (ver video).

Su presencia en Flamengo duró hasta 1987. Compartió roles con jugadores de la talla de Zico, Andrade, Tita, Mozer, Nunes, Raúl, Junior y Ubaldo Matildo Fillol; en ese conjunto también alternó al lado de dos cariocas que arribarían al país casi por la misma época en la que él llegó: Claudio Adao y Carlos Henrique Paris, dos referentes de aquel Sport Boys subcampeón nacional de 1990.

Adilio integró también la selección brasileña en la Copa América de 1979, que fuera ganada por Paraguay. Años después, la sorpresiva lista de Telé Santana para 1982 lo excluyó cuando se descontaba su convocatoria para el Mundial de España.

También vistió la camiseta 'canarinha' en la Copa América de 1979 (Foto: ziconarede.com.br) La carrera de ‘Brown’ (como también se lo conocía por su afición a la música de James Brown), sin embargo, estaba iniciando su declive. Tras dejar el Flamengo, pasó por Vasco da Gama, Curitiba y Barcelona de Guayaquil, su último club antes de caer por La Victoria.

Su impresionante currículo y los videos con casi 10 años de antigüedad fueron el principal aval para que el 'Beco' Espantoso contratara sus servicios. El tiempo, lamentablemente, se encargaría de confirmar los rumores que llegaron con sus maletas: su paso por Alianza solo pudo calificarse con el apellido del presidente blanquiazul. Es decir, espantoso.

 

En Matute celebró más goles ajenos que propios, como acá que felicita a su compatriota Rosinaldo Lopes (Foto: revista El Íntimo)VINO CON BASTÓN

El tiempo dio la razón a los incrédulos. ”Viene con bastón”, voceaban en el Comando Sur. Los pocos optimistas afirmaban que así como Cueto (con casi 38 años a cuestas) la rompía, el brasileño también conseguiría triunfar, aun si solo regalaba pinceladas del personaje que fuera años atrás. Entre Cueto y Adilio, escalofriantemente, se sumaban más de 70 años.

Adilio fue presentado en un amistoso contra el Sport Boys a fines de febrero. Su debut fue auspicioso: anotó un gol como para callar a los desconfiados. Pero en los partidos oficiales se voltearía la tortilla.  

La primera fecha del Metropolitano enfrentó a Alianza con San Agustín. El brasileño se estrenó con inmejorable compañía (al lado tenía a Cueto), pero los blanquiazules dejaron una pobre impresión. La lentitud del ex flamenguista se hizo evidente y desató la impaciencia del aficionado, que pedía su cambio. Amaral tuvo que ceder a la tribuna y lo sustituyó por el joven Juan ‘Peluquita’ Saavedra. Alianza no pasó de un amargo 0-0 ante los canarios.

En una jornada de confraternidad con Rosinaldo, Marco Lovera, Ricardo Cano, el 'Gato ' Basombrío y el directivo Ricardo Aste (Foto: revista El Íntimo)Las siguientes fechas del campeonato solo confirmaron que el veterano crack no iba a ser solución en el mediocampo blanquiazul. Solo la terquedad de Amaral lo mantuvo entre los once titulares -se atrevió incluso a dejar de lado al mismo 'Poeta de la Zurda'-, para sustituirlo habitualmente en los segundos tiempos por Saavedra.

En vísperas del primer clásico del año, ya la iracunda tribuna sur había perdido la paciencia. Exigía con improperios la salida de Adilio y la titularidad de Cueto -quien, a ojos del entrenador, se encontraba en peores condiciones físicas que su compatriota-. El carioca jugó el clásico, fue nuevamente cambiado por Saavedra y el partido se selló con un 1-1 que a nadie satisfizo.

 

MEJOR ME QUITO

Las crónicas registran que César Cueto se quedó como conductor del equipo grone hasta el final de la temporada y lo llevó a definir el título del II Regional, perdido en partido definitorio ante Universitario. Adilio, sin los titulares aparatosos con los que llegó, pegó la vuelta a casa a mitad de año y dejó como único legado ese solitario gol en el amistoso ante Boys.

Ahora funge como técnico del CFZ de su ex compañero Zico (Foto: globoesporte.com) A pesar de que su carrera pedía el time out tras su fracaso en Alianza, Adilio siguió jugando al fútbol. Se marchó al Itumbiará de Goiás de la Segunda División brasileña. Continuó en otros equipos de baja envergadura en su país: pasó por el América de Tres Ríos, Bacabal, Serrano, Barreira, Friburguense y Barra Mansa. Incluso tuvo una nueva oportunidad en el exterior: en el recóndito Borussia Fulda de Alemania. Recién en 1997 dejó los chimpunes, y actualmente se desempeña como entrenador en el CFZ, club que pertenece a su gran amigo Artur Antunes Coimbra, 'Zico'.

A comienzos de este año, Flamengo organizó para sus socios un torneo de fulbito de mano al que bautizó con el nombre ‘Adilio de Oliveira Goncalves’, como homenaje a la gran figura que fue con chompa rojinegra. Aunque por lo visto en 1990, quizá le habría resultado más provechoso dedicarse a ese juego que haber paseado por nuestras canchas. 

Fotos: gazetaesportiva.net, flaestatistica.com, ziconarede.com.br, globoesporte.com, revista El Íntimo

Video: You Tube / Usuario: Skins4SB

Comentarios (1)add
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escrito por luis , noviembre 18, 2010
todos recordamos su paso por el peru y la gran dupla que hacia con cueto ,sobre todo cuando estos dos mounstruos hacian sus paredes.Me parece claro que a cualquier hincha de en frente le reviente que un jugador de su talla vaya a parar al equipo rival de toda la vida.
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