Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.comCon el final del año 2018 llega un triste pero necesario clásico de DeChalaca: el resumen anual de los escándalos del fútbol peruano. Y es que hay episodios que ni la clasificación a un Copa del Mundo puede ocultar y menos solucionar. ¡Salud por un mejor 2019!

    Alonso Cantuarias | @alonso_cantu
    Columnista editorial

Los escándalos en el fútbol peruano se dieron desde principios de año (febrero), como para recordarnos que más allá de la clasificación de Perú al Mundial la situación organizacional de nuestro balompié seguía igual: con diversos problemas y situaciones inverosímiles, en gran parte por culpa de los clubes. En este caso estuvieron relacionadas con las canchas. 

11. Tierra de nadie

El cotejo inaugural del Torneo de Verano era el UTC-Cristal que estaba programado para el 2 de febrero a las 08:00 de la noche en el estadio Mansiche de Trujillo. Lastimosamente no se jugó y se decretó el primer walk over del torneo (sí, en el supuesto primer partido). ¿Qué pasó? El recinto norteño y los dos alternos del club cajamarquino no pasaron la inspección técnica por parte del Sistema de Concesión de Licencias de la FPF.

Aquí, cabe señalar que la misma  FPF le había advertido a UTC de las deficiencias en sus tres estadios propuestos para sus partidos de local: Héroes de San Ramón de Cajamarca (tiene cancha sintética) y los dos escenarios alternos Mansiche de Trujillo y el de Casa Grande. Asimismo, Cristal, al conocer la situación de los escenarios de su rival, le  ofreció a este cambiar de localía y que primero se juegue en Lima, sin embargo, el club cajamarquino no aceptó.

Foto: Prensa UTC 

Claramente la responsabilidad de este grosero episodio cae en UTC por no ser capaz de tener un campo apto para jugar y presentar tres opciones que no cumplían con las especificaciones de la FPF pero también es cuestionable que los responsables de la Comisión de Licencias no pudieras prever los problemas de los clubes cajamarquinos con los estadios y los pudieran ayudar más, como por ejemplo detectando que el estadio más propicio para que jugaran UTC y Comerciantes Unidos, solo por citar unos ejemplos, era el Estadio Cristo El Señor, propiedad de una organización evangélica dueña de la Institución Educativa Particular José Sabogal Diéguez (Josdic) y que DeChalaca presentara en 2017 cuando fue inaugurado y ya señalaba su utilidad para el fútbol profesional.

10. Una derrota dentro y fuera de las canchas

Melgar no solo quedó al margen de la final del Descentralizado luego de caer en una increíble serie ante Alianza, sino que dio una mala imagen como institución por la interrupción que sufriera Pablo Bengoechea en su conferencia post partido. Un grupo de individuos ingresó a la sala de prensa donde estaba el técnico íntimo (¿dónde estaba la seguridad y el personal del cuadro arequipeño para frenar a estas personas?) e hizo imposible que éste continuara atendiendo a la prensa por los contantes gritos que daban.

Foto: Prensa Alianza Lima 

Lo cuestionable de este episodio es la falta de seguridad que se vio en las instalaciones del estadio, cuya responsabilidad era del cuadro ‘Dominó’. Asimismo, luego de este hecho no hubo un pronunciamiento condenando tales actos. ¿Qué hubiera pasado de los gritos se pasaba a las manos?

9. Un clásico del ascenso

Cienciano vs. Juan Aurich, serie por el último cupo al cuadrangular de ascenso.  En la previa al partido de vuelta y que definía la serie, Alberto Alva, delegado del ‘Ciclón’, denunció el intento de soborno al arquero del club Exar Rosales por parte de personas allegadas al club cusqueño. Alva señaló que dialogó con el experimentado portero, quien confirmó el intento de soborno a través de llamadas telefónicas. Esta grave denuncia no fue corroborada y no se hallaron culpables.

Foto: Prensa Cienciano 

Aurich perdió la serie pero su rival tampoco celebró mucho y es que quedaría al margen del ascenso en la siguiente ronda. Lo que no cambia ni se olvida son los recurrentes casos de denuncias de este tipo en el ascenso peruano, ya sea en la Segunda División (recordemos a César Vallejo y la denuncia que se hiciera contra Fisher Guevara) o en Copa Perú. Situación de nunca acabar, incluso cuando el 2018 parecía ser el año donde no habría problemas de este tipo.

8. ¿Quién es el culpable?

El contexto era el Comerciantes Unidos – Ayacucho. No era un clásico o un partido con una masa crítica de personas. Es más, el cotejo se jugaba a puertas cerradas en el Carlos Olivares de Guadalupe. Pero aun así, el juez principal Michael Espinoza fue agredido en su camerino durante el entretiempo por un grupo de desconocidos y se tuvo que suspender el partido, donde la visita ganaba 2-0.

Foto: Larry Jalk / DeChalaca.com 

Y sí, aunque parezca increíble, ni en un partido a puertas cerradas se pudo garantizar la integridad de los jueces. ¿Quién nos salva de la violencia?

7. El rincón del box

Las calenturas durante un partido son habituales en los jugadores e incluso en los integrantes de los comandos técnicos. Pero el atacante colombiano Charles Monsalvo fue más allá y llegó a una pelea de puños con su propio entrenador, Marcelo Grioni. ¿Qué pasó? El entonces jugador del cuadro huancaíno se negó a ingresar en los últimos minutos del compromiso ante Deportivo Municipal. Tras la negativa, el mismo Monsalvo se acercó al asistente técnico para poder realizar el cambio a regañadientes, pero Grioni gritó desde el túnel, lugar en el que estaba por haber sido expulsado durante el trámite del cotejo, para que no se ejecute pues, como era comprensible, se incomodó ante la actitud de su dirigido.

Foto: Guido Castillo / A Todo Deporte 

El colombiano no aguantó el malestar y se dirigió hacia su entrenador para reclamarle, solo que las palabras estuvieron acompañadas de golpes. Si bien este hecho quedó como una anécdota producto del triunfo de El Matador sobre el cuadro edil, Monsalvo sería separado del plantel más allá que ofreció públicamente disculpas y reconoció su falta. Tras su salida del cuadro de Huancayo, el atacante cafetero de 28 años partió al FC Ararat-Moskva Yerevan de Armenia donde no se conocen nuevos goles o enfrentamientos entre el atacante y sus compañeros o entrenador.

6. Cuestiones de calendario

Alianza Lima fue protagonista del campeonato no solo por su efectividad en el juego sino también porque estuvo involucrado en diversas reprogramaciones de partidos: en total cinco. Sus duelos ante UTC (fecha 9 del Torneo Apertura y que se reprogramó dos veces), Boys (fecha 2 del Torneo Clausura), Municipal (fecha 5 del Torneo Clausura) y San Martín (fecha 11 del Torneo Clausura) se jugaron en una fecha posterior a la señalada inicialmente por diversos problemas que involucraron a los escenarios deportivos, al Ministerio Público y a la Policía.

Foto: Pedro Monteverde / DeChalaca.com 

Si bien el cuadro blanquiazul no fue responsable directo de estos aplazamientos (se puede señalar que incluso fue perjudicado en algunas fechas), en la práctica el cuadro íntimo jugó con un calendario diferente el campeonato y ello desnaturalizó el torneo en cierta medida. El tema de las reprogramaciones es un tema crítico que deberá ser evaluado por la Liga de Fútbol Profesional con el propósito que los equipos no se vean perjudicados por temas logísticos que retrasen el desarrollo de los partidos y que el producto fútbol se desvalorice.

5. Garantía de escándalo

Además de los cuatro partidos reprogramados en los que Alianza se vio involucrado, el cuadro de La Victoria también se vio envuelto en una suspensión de cotejo. El duelo que sostuvo ante Sporting Cristal el 16 de setiembre tuvo que paralizarse y luego reprogramarse debido a incidentes en las inmediaciones de Matute que demandaron que los efectivos policiales salieran para solucionarlos y a la presencia de los seguidores celestes en la tribuna norte pese a que el acuerdo entre clubes fue que solo se jugara con la afición local.

Foto: Pedro Monteverde / DeChalaca.com 

¿Qué se puede esperar del espectáculo como tal si dos de los principales clubes del campeonato no pueden garantizar la correcta realización de un cotejo?  

4. En sus marcas, listos… ¡cero!

El Descentralizado 2018 nos regaló en la primera jornada del Torneo Apertura uno de los más grandes “it can’t be serious” del campeonato. En un hecho insólito (aunque todo es posible en Perú), Junior Aguirre, volante de Comerciantes Unidos, marcó el primer gol del Torneo Apertura ante Ayacucho FC sin embargo, este no tuvo al final validez debido a que estaba suspendido e inhabilitado para jugar ante los zorros. Aguirre terminó el Torneo de Verano con tres amarillas al ser amonestado en los cotejos ante Alianza Lima, Universitario de Deportes y Sport Rosario, y no debió jugar ante Ayacucho FC pues las bases del Torneo Descentralizado eran claras en este punto. Al ser consultado sobre lo que había pasado contestó: "A mí me dijeron que el campeonato empezaba de cero".

Foto: Pepe Vásquez 

Lamentablemente lo único que terminó siendo cero fueron los puntos que su elenco sumó en la jornada ya que su rival ganó en mesa. Quién sabe si la situación del cuadro cutervino hubiera cambiado de no darse este curioso hecho que fue el final un preludio del desenvolvimiento del equipo en el campeonato.

3. Un walk over a la formalidad

La Segunda División 2018 tuvo dos walk over. El primero de ellos se produjo en la fecha 22 cuando los problemas económicos que atraviesa el Sport Loreto provocaron que no se presentara en Cañete para el duelo ante Deportivo Coopsol. Lo anecdótico fue que Arturo Sánchez, vicepresidente de la Segunda División, dio a conocer a los medios que el club envió una carta pidiendo que entiendan sus deudas (motivo por el cual no viajaron a Cañete) y reprogramen el partido. Como era de esperarse, tal pedido no prosperó.

Foto: Larry Jalk / DeChalaca.com 

Mientras tanto, el segundo walk over se dio a los pocos días, en la fecha 24, mientras Perú disputaba un encuentro amistoso ante Alemania. Serrato Pacasmayo no se presentó en Lambayeque para enfrentar ante Los Caimanes. El motivo de esta ausencia fue que los jugadores se revelaron ante los más de tres meses que estaban impagos.  Además de verse unidos por la precariedad institucional y económica, tanto Loreto como Serrato Pacasmayo compartieron este 2018 la deshonrosa mención de ser los dos equipos que llegaron al extremo de no presentarse a jugar un partido en un campeonato profesional.

2. Rosario de problemas

De ser unos equipos revelación en la temporada 2017 e incluso animador en el Torneo de Verano 2018, Sport Rosario protagonizó un meteórico descenso, no solo en términos deportivos sino administrativos. La deserción de jugadores a mitad del certamen (José Cánova, Christian Adriánzen, Salomón Libman, Christofer Gonzáles y Robinson Aponzá salieron a inicios de julio por falta de pagos); denuncias de falta de pago; cheques sin fondo; contratos cuestionables desde el punto de vista ético al sacarle la vuelta a la fiscalización de la Comisión de Licencias, entre otros detalles, fueron una constante en tienda huaracina hasta consumar su adiós a la Primera División con una goleada incluida ante Cristal por 8-0.

Foto: Prensa Sporting Cristal 

Pero la situación más bochornosa de la crisis del ‘Canalla de los Andes’ la protagonizó su presidente, Rori Mautino, quien dejó una frase para la posteridad: "A Binacional le deben tres meses (como a Sport Rosario) y mira cómo nos jugó hoy. Acá han tirado la toalla. La próxima seleccionaremos a jugadores que tengan actitud, no se ve que sacan cara por Huaraz. Son engreídos y más paran en las discotecas".

1. Sin faro que los guíe

No hay una fórmula mágica para conseguir el éxito en el fútbol peruano, pero lo que sí hay es una receta para consumar el fracaso: un equipo Frankenstein (sin arraigo popular y con el añadido de tener un cambio en su nombre para generar “identificación”), una dirigencia construida sobre la marcha – que puede tener el añadido de un mecenas – y una crisis de resultados que desencadenan en complicaciones con el descenso. Todo esto lo cumplió en 2018 Serrato Pacasmayo con un proyecto que no logró despegar de un origen ya cuestionable cuando se fundó Willy Serrato en homenaje al tristemente célebre político lambayecano.

Foto: Prensa Serrato Pacasmayo 

Con 115 goles en contra en apenas 26 partidos (superando el indecoroso record de Bella Esperanza como el equipo más goleado en el fútbol profesional peruano); partidos afrontados sin suplentes, un partido no disputado ante Los Caimanes el 9 de setiembre y decretado como walk over; amagos de retiro del certamen a mitad de temporada productos de los problemas económicos y administrativos, cambios en su dirigencia y deserción de jugadores a lo largo del campeonato, el equipo de Pacasmayo que jugó buena parte del torneo en Guadalupe deambuló en medio de goleadas en la Segunda División y continuó la estela de informalidad de los coleros del ascenso, quienes se retiran del fútbol profesional por la puerta falta como ya lo hicieran en el pasado el Tecnológico de Pucallpa, Sport Áncash, Unión Tarapoto, San Simón, entre otros.

Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: Pedro Monteverde y Larry Jalk / DeChalaca.com, Prensa UTC, Prensa Alianza Lima, Prensa Sporting Cristal, Prensa Cienciano, Prensa Serrato Pacasmayo, Pepe Vásquez


Comentarios (1)add
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escrito por Federico , enero 01, 2019
"quienes se retiran del fútbol profesional por la puerta falta como ya lo hicieran en el pasado el Tecnológico de Pucallpa, Sport Áncash, Unión Tarapoto, San Simón, entre otros." Esto recién se acabará el día que la segunda sea el único camino de ascenso a la primera, y que para llegar a segunda haya que campeonar al menos en su respectiva región. Sería bueno una segunda con 16 equipos, que bajen 4 a sus respectivas ligas distritales, que suban 2 a primera (y un tercero juegue repechaje).
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