• NO LO PARAN. El 'Potro' Romero logra soportar la marca del 'Pocho' Dulanto y se dispone a sacar un remate. (Foto: Revista El Gráfico)

 

La frecuencia: Estuvimos en el estadio

Este redactor tuvo el placer de llegar al estadio Olímpico Patria de Sucre por más de un motivo. Fuera del triunfo peruano que encamina a la rojiblanca hacia la segunda fase del certamen, la ciudad es hermosa. La arquitectura y su clima son motivos suficientes para quedar admirado pero además se le puede sumar que no tiene tanta altura y eso, en lo personal, ya le da un plus. No fueron muchos los espectadores que presenciaron el choque entre peruanos y uruguayos, apenas 5 mil personas se ubicaron en las gradas. Si bien el partido no fue del todo vistoso, el público perdió la oportunidad de ver en su cancha grandes jugadores como Álvaro Recoba o Roberto Palacios, además de a un joven Miguel Rebosio que está demostrándole al mundo que es un defensa de talla internacional.

La pizarra: Adelantado en el tiempo

Perú empleó un sistema que se pondría de moda recién en el Mundial de Sudáfrica: el 4-2-3-1. En el esquema definido por Freddy Ternero destacaron las sacrificadas labores del ‘Charapa’ Erick Torres y del ‘Pulgoso’ Germán Muñoz. Gracias a su entrega es que se tuvo equilibrio en el equipo y los demás pudieron dedicarse a realizar funciones ofensivas. En esto destacaron los laterales, especialmente Martín Hidalgo quien se hizo dueño del carril izquierdo. Roberto Palacios, uno de los “experimentados” de la selección (solo tiene 25 años), fue otro que pudo lucir suelto en el medio de la volante. Lástima que el ‘9’ Paul Cominges no haya estado en una buena tarde. De todos modos, Uruguay no pudo hacer daño con el 4-cuadrado -2 que propuso Juan Ahuntchaín. Si bien el 1-0 fue un resultado ralo, en la cancha, Perú fue largamente superior a los charrúas.

Los cambiazos: Más por presión

La presión atmosférica, aquí en la altura es menor, pero las circunstancias sí que apuraron a los técnicos. Ternero tuvo que sacar a César Rosales inexplicablemente apático para darle cancha a Álex Magallanes. Si bien el moreno no tuvo un excelente partido, al menos no regó el campo de frialdad como el jugador de Alianza Lima. ‘Paluco’ Palomino es otro que entró por obligación. La expulsión de Carazas apuró su ingreso y, aunque no lo hizo mal, la selección se quedó sin delantero pues el sacrificado fue Cominges. En Uruguay la cosa fue similar, pues Gonzalo de los Santos tuvo que entrar porque el titular, Romero, se lesionó a los 51’. La única variante que fue de carácter táctico fue la de Rubén da Silva por Recoba, con lo que los uruguayos quedaron con tres delanteros. La reorganización no le dio resultados.

El capo: Roberto Palacios

El ex volante de Sporting Cristal demostró lo que ha aprendido en estos meses en el Puebla de México. E le llevó a Bolivia para ser el conductor y líder (junto a Miranda y Dulanto) y en este primer encuentro, que puede ser decisivo, no defraudó sino todo lo contrario.

El extraviado: Sergio Daniel Martínez

En realidad, todo Uruguay fue incapaz de encontrarse. Sin embargo, lo del ‘Manteca’ fue lo más bajito en la altura boliviana. El delantero no apareció jamás y fue reemplazado por Lujambio a los 62’ sin poder haber aportado lo mínimo a su equipo.

Jailaits

Llegaron golpeados: ¿Partidos de práctica muy duros? Nada de eso, si no que la interna de la AUF bajonea sensiblemente a los seleccionados uruguayos. Líos internos muy severos, especialmente visible en el enfrentamiento entre las dirigencias de los clubes, y carencias económicas son los principales motivos de que la Celeste no tenga el peso de antaño. Es así que cae como presa fácil de esta selección peruana, de buenos jugadores, que tiene un promedio de edad de 22 años.

La hidalguía de Martín: El partido estaba difícil, se sabía que sería así. El tiempo se acababa y Perú no encontraba la manera de quebrar a un equipo uruguayo que no se caía de puro orgulloso. Se necesitaba un toque distinto y lo puso Martín Hidalgo. Un tiro libre delicado salió de su chimpún izquierdo para terminar suavemente en un ángulo del arco de Siboldi. Este chico podría hacer una interesante carrera con la precisión de su zurda.

Se cayó de Carazas: El partido estaba difícil, se sabía que sería así. No se encontraban los espacios y en medio de tanta responsabilidad, Carazas se desentendió de la suya y se hizo expulsar. Aún quedaban 30 minutos y su salida pudo evitar que Perú se quede con el triunfo. Este tipo de actitudes deben dejarse de lado. Si el volante de Universitario no corrige su conducta, podría no llegar a desarrollar todo el potencial que tiene.

Fotos: revista El Gráfico

Comentarios (1)add
...
escrito por giavide , julio 04, 2011
quien diria que el pulgoso German Muñoz estaba en este equipo. Ni me acordaba. Solo recorde que estaba Ciurlizza de suplente o preseleccionado.
Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote

busy