Foto: arkivperu.comPero ante Ecuador, si eres menor de 30 años, no se puede: solo hay espacio disponible para los peores recuerdos.

 

Buscando una imagen para encabezar este artículo, me topé en la siempre bien nutrida página Arkiv Perú con la que aparece arriba: una espectacular chalaca del 'Flaco' Alfredo Quesada la noche del Perú 4 - Ecuador 0 en 1977, por las Eliminatorias rumbo al Mundial de Argentina. Y me convenció de que estaba bien que escribiera este artículo en primera persona.

Quesada hizo esa chalaca hace 32 años. Yo nací en 1981, hace 28. Cuando Perú jugó en España '82, yo tenía un año, y las fotos me confirman que de bebé, alguna vez usé un pijama con el logotipo de Naranjito, la mascota de aquel Mundial.  Mi primer recuerdo de un partido de fútbol, como alguna vez conté, es de 1985, cuando Reyna le jalaba la camiseta a Maradona.

Pero mi mejor recuerdo contra Argentina es el triunfo de 1997 en Sucre, con el gol de Carazas; contra Bolivia me acuerdo de la corrida de Olivares y el cabezazo de Jorge Soto en el arco Norte del Nacional; contra Brasil, del salto de Pajuelo en el 'Morumbí'; contra Chile, de los goles de Maestri a su casero Nelson Tapia; contra Colombia, del inolvidable disparo de Pereda que sombreó a Mondragón en Barranquilla; contra Paraguay, del 'Te amo Perú' del 'Chorri' e Ibáñez tapándole el penal a Chilavert; contra Uruguay, del baile de la última Eliminatoria en el Centenario y la lustrada al chimpún de Solano; y contra Venezuela, del tiro de Reynoso que comenzó a dibujar un 4-1 que fue el primer partido eliminatorio que vi a la selección ganar en un estadio.

Ya habrán notado qué equipo sudamericano se me pasó en el repaso. El único que solo sabe despertarme malos recuerdos. Los peores, en realidad.

Mi peor día como hincha

El 2 de abril de 1997, planeé celebrar mi cumpleaños 16 haciendo dos de las cosas que más me gustan: comiendo pizza y yendo al estadio. El viejo compró tres Occidente Baja con antelación para mi hermano, él y yo y calculamos que comiendo en el Pizza Hut de Espinar a las 6, estaríamos muy tranquilos en el Nacional antes de las 8.

El hecho es que alguien llegó tarde, pedimos la pizza a las 6:40, hubo un error en la orden que demoró todo y acabamos a eso de las 7:25. Tráfico caótico en la Arequipa, obras de año preelectoral como ahora, estacionada al vuelo y pique rápido para encontrar las rejas de Occidente cerradas. "Ya está repleto", era la respuesta, pero las entradas en mano y un poco de terquedad nos permitieron pasar cuando, según mis cálculos, ya iban unos 4 minutos del primer tiempo.

Nunca he visto el Nacional tan lleno como aquella noche. Había gente sentada en todas las escaleras, en la cornisa entre Occidente y la Perrera y en las barandas del palco oficial. Es la única vez que, recuerdo, leí al día siguiente en los diarios una asistencia mayor a 45 mil personas (46,225, si mal no recuerdo). Pero igual seguimos terqueando hasta que nos quedamos con nuestros tres asientos numerados. Mientras, Perú jugaba horrible: pases sosos y poca comprensión para un equipo que en casa siempre tenía, más bien, problemas al definir, no al generar.

Igual, yo tenía fichado a Giovanny Ibarra, el '12' que cuidaba el arco ecuatoriano. Lo había visto tapar varias veces en El Nacional de Quito y tenía clarísimo que su punto débil eran los remates desde lejos. Por allí Pereda se mandó uno y los nervios del morenito saltaron a la vista. No me entraba en la cabeza que Perú no lo probara y siguiera insistiendo con buscar los centros hacia Maestri como recurso. Hasta que ya en el segundo tiempo, en el peor momento de la blanquirroja, alguien me hizo caso. El de siempre, el de los goles bonitos. La clavó arriba donde Ibarra no llegaba y, hasta ese momento, me hacía el cumpleaños con un 1-0 vital.

Jamás voy a olvidar la vibra, los latidos, las pulsaciones. Había demasiado nervio. No sé si Zegarra se contagió de eso cuando solo faltaban 10'. Solo sé que detesté, aborrecí, internamente le deseé lo peor a ese extraordinario jugador que se llamaba Álex Aguinaga. Pero nada funcionó porque con su penal me malogró el cumpleaños. Y por única vez en la vida hasta ahora, me hizo botar un par de lágrimas en un estadio. Meses después, viendo la tabla y contando los goles a favor que no teníamos, entendí que habían sido el llanto más oportuno: las lágrimas en el momento que realmente nos dejó fuera del Mundial.

Mi peor día como periodista

El 2 de junio de 2001, estaba trabajando en la desaparecida Primerapagina.com con mi buen amigo Jaime Cordero, hoy en DT de El Comercio. Él decidió quedarse en la redacción y yo me fui al estadio por una Javier Prado teñida de ambiente eliminatorio: escarapelas, camisetas, pintura para los rostros, tráfico controlado y un operativo policial impecable.

El hecho es que me instalé en el palco de prensa con mi camarita digital para filmar las incidencias desde la tribuna, cosa que -aunque hoy suene a mentira impensable- a inicios de esta década no era nada común en los medios. Varios colegas ecuatorianos me miraban y me preguntaban por el equipo, y la verdad que como no lo había usado antes, lo único que se me ocurría era enfocar a las tribunas.

Nunca he visto el Monumental tan colorido y multitudinario como ese día. Era la primera vez que Perú jugaba allí y la fiesta era absoluta. Como pocas veces, le tenía fe ciega a Perú; y lo más raro, le tenía fe a Uribe y a su apuesta de tres centrodelanteros (Pizarro, Silva y Maestri).

Igual, yo tenía fichado desde la previa que la clave estaría en pegar rápido. Y Pizarro lo consiguió; era la época en que su juego con la blanquirroja despertaba aplausos y no insultos. Era el minuto 1 y, como escribí esa vez en un artículo que titulé "El tortuoso día después", todo parecía irreal: Perú tenía la ventaja desde el saque y todo el marco para controlar el partido.

Jamás voy a olvidar cómo el mazazo de Méndez nos trajo a todos a tierra. Ni cómo los colegas ecuatorianos que tenía a un par de carpetas de distancia gritaron y lloraron con el gol del 'Tin' Delgado sobre la hora. Le pegué una patada a la pared y me fui a la conferencia de prensa, donde vi el espectáculo más bizarro que me ha tocado en una comisión periodística: a la prensa del país del norte alzando en hombros al 'Bolillo' Gómez -para colmo, recién repuesto de un desmayo que había tenido en pleno partido- y lanzándolo por los aires. Allí no quedó todo: en plena intervención de Julio César Uribe, dos reporteros ecuatorianos aprovecharon para pararse delante del DT a solicitarles a las modelos que lo acompañaban que se tomaran unas fotos con ellos "para el recuerdo". Esa gente le había ganado a Perú.

Desbalance

Felizmente, en 2005 no fui al estadio y el gol fallado por Mendoza no está en mi memoria más que por el Virtual Replay que publicamos en esta página web hace tres días.

Pero como existo desde hace 28 años, me gusta el fútbol desde hace 24, ejerzo el periodismo desde hace 11 y dirijo DeChalaca.com desde hace 2, es indudable que nunca he podido contar una jornada triunfal de Perú sobre Ecuador. A lo mejor por eso, me sigue importando -y asustando- el partido de este domingo.

Foto: arkivperu.com

Videos: YouTube / Usuarios: DoNcHiBoLo, allan86arias

Comentarios (2)add
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escrito por fran , junio 08, 2009
te comprendo mi estimado, la unica alegria ante los ecuatorianos que creo tanto tu como yo hemos podido prescenciar fue esa victoria en guayaquil donde les ganamos 2-1 con goles de pizarro y mendoza. trata de conseguirte ese video, algo dificil, pero te doy un "hint" el partido lo paso red global, y fue en el verano del 99. igual si lo consigues o no, es una pena que ecuador, aceptemoslo aunque suena feo, pero... se ha convertido en nuestro "papa" desde hace un buen rato. en amistosos que les hemos jugado no se les pudo ganar, si no me equivoco empatamos dos veces en nueva york. andamos mal y no solo contra ecuador, esto de veras que da bronca, y aunque nunca he llorado o derramado lagrimas por un derrota de peru, muchas veces si me he amargado, o el higado se me hacia anicos.


correcion, una vez "llore", bote un par de lagrimas, pero eso fue cuando chile nos empato en el 99, en ese partido donde quedamos 2-2 y estuvismoa a punto de ir al mundial sub20 del 99! en fin somos o nos hemos convertido en una aficion sufrida. creo que recien entiendo porque tanto nosotros como el muni usamos la misma camiseta! pero igual vendran alegrias, pocas, contadas, pero vendran. necesitamos muchos cambios, pero eso toma tiempo y se necesitan personas comprometidas, mientras eso suceda hay que seguir alentando no queda de otra.
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escrito por Ivan , junio 09, 2009
Q buena la del Muni. Una correccion Roberto, "El Monstruo de 3 Cabezas" estaba conformado por Pizarro, Maestri y el Cóndor Mendoza. Aquella fue la ultima seleccion en la que crei. La explicacion para haber creido en ella es que aun tenia 15 años y recuerdo como nos vendian humo en los medios tal como lo hacen ahora y los incautos caíamos, tal como los muchos que siguen haciendolo y que probablemente lo hagan para el 2014, despues de 7 eliminaciones al hilo, escaso material disponible(no llegamos a once jugadores de categoria ni por asomo, pero algunos hablan de las INDIVIDUALIDADES peruanas) y un juego colectivo impresentable.

El 2003, previo al inicio de las eliminatorias, me saque la venda de los ojos, aunque debo reconocer que despues de la goleada 3-0 a Uruguay en la Copa America de Venezuela tuve un atisbo de que podiamos luchar, pero rapidamente se fue esfumando en los dias posteriores y lo termino de hacer con la nominacion del incapaz Del Solar como DT del peor equipo de Sudamerica.
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