Foto: APIMacará derrotó a un Guabirá que se conformó con anotar un gol madrugador. El cuadro boliviano pagó caro no haber apostado por inquietar más el arco de Javier Burrai y en solo 5 minutos vio revertida la tortilla.

Víctor Sierra | @VictoRS2903
Redactor

El Capo: Bomba Gómez

Pese a no haber sido partícipe de los goles de la remontada local, lo hecho por Armando Gómez durante el primer tiempo fue destacable. Durante los primeros minutos el capitán de Macará demostró desequilibrio y mucha rapidez en movimientos ofensivos para poder generar peligro, los cuales fueron aprovechados solo luego del gol de Guabirá. En el complemento, pese a lo férrea que resultó la zaga visitante, el experimentado extremo siguió generando peligro.

La Pizarra: Espejito, espejito…

En el saque inicial los equipos estuvieron parados idénticamente: dos laterales, dos centrales, dos volantes de contención, dos extremos, un mediapunta y un delantero. Macará atacó más y mostraba mayores variantes ofensivas entre Armando Gómez, Ronald Champang y Michael Estrada: los tres rotaban de posición cuando Carlos Arboleda tenía el balón. En el segundo tiempo, el cambio Flavio Ciampichetti por Estrada causó que el ataque local se tornara más monótono y no produjera la misma sorpresa que en el primer tiempo.

Guabirá, en tanto, priorizó el aspecto defensivo, que fue mejorando conforme pasaban los minutos. El equipo de Ronald Arana empezó respetando la línea de cuatro e intentando que el rival cayera constantemente en fuera de juego. Pero el libreto resultó vulnerable y no pudo soportar la presión celeste. En el complemento, la labor de contención mejoró y el ingreso de Javier Lezcano por el ex San Martín, Deportivo Municipal y Sport Boys Maximiliano Velasco le dio un nuevo aire a la ofensiva visitante, que estuvo cerca de traducirse en el empate.

La Joyita: Tiro al blanco

Carlos Arboleda logró el segundo gol de Macará. Esa remontada significó el primer partido de la serie. (Foto: API) 

Cuando Macará se mostraba más claro ante el arco rival en ideas y en oportunidades, una genialidad de Gualberto Mojica cambió el hilo del partido. Desde un tiro libre cerca a la medialuna, el exseleccionado boliviano dejó sin opciones al arquero Javier Burrai, quien se tuvo que resignar a sacar el balón del arco. El remate de derecha del '8' azucarero fue inatajable.

La Clave: Movimientos determinantes

En cuanto se vio con el marcador en contra, Macará empezó a efectuar movimientos que la defensa de Guabirá no tenía previstos y consiguió darle vuelta al marcador en tan solo 5 minutos del partido. Luego de ponerse adelante siguió proponiendo lo mismo, pero nunca más logró convertir otro gol.

El Tapadón: Inflando pecho

Cuando Macará pasaba por sus mejores momentos y se esperaba el tercer tanto, un pase largo desde la defensa encontró a Michael Estrada en posición de definir, pero la viveza del arquero Luis Cárdenas para salir a cortar la jugada con el pecho afuera del área dejó sin opciones al 'Fideo'. Incluso eso permitió que Guabirá generara un rápido contragolpe, que no llegó a mayores.

El Duelo: Minimizado al Máximo

Maximiliano Velasco y Moisés Corozo de los tantos duelos de la tarde. En la acción, Javier Burrai atrapa el balón. (Foto: API) 

Entre los más experimentados del plantel de Guabirá estaba el nombre de Maximiliano Velasco, quien al ingresar tuvo que enfrentarse a Moisés Corozo y a Alejandro Mancho; ellos anularon todas las chances de gol de la 'Chancha', que tuvo un desempeño apenas regular. El ariete argentino se vio opacado y resultó ser uno de los primeros sustituidos por Ronald Arana en procura darle más variedad a la ofensiva visitante.

La Cancha: Verde inmaduro

El estadio Bellavista de Ambato lució un lleno espectacular en las tribunas, que demostraban ansiedad por el partido debut del 'Guaytambo Celeste' en la Copa Sudamericana 2019. Pero lo que no resultaba agradable de ver era el estado de la cancha, que no era el óptimo para un partido de carácter internacional. Esto pasó factura cuando en el segundo tiempo ya la pelota no corría a la misma velocidad que en el primero y la intensidad del partido bajo notoriamente.

Kazuki Ito: Todo un guardián

Rodolpho Toski fue el encargo de imponer justicia en un partido que en el segundo tiempo se vio muy cortado. No obstante, al brasileño nunca se le fue el partido de la mano y lo manejó de manera correcta. Las pocas tarjetas amarillas demuestran que el juez tuvo las acciones bajo control.

Los Goles

Fotos: API


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La ficha del Macará 2 - Guabirá 1

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