Tu parque es mi fortín

El capo: Nada soso
Carlos Sosa, portero velezano, comenzó el encuentro un tanto distraído, hasta nervioso. Sin embargo, con el correr del encuentro pudo demostrar sus habilidades bajo los tres palos: atajadas para todos los gustos de los hinchas de Vélez y disgustos de los aficionados de La Lepra. Fue determinante para conseguir la victoria de visita.
La clave: Ese pase
La gran acción de Federico Insúa para el posterior gol fue la jugada distinta del encuentro. Vélez esperaba desde su campo, esperando que Newells estuviera descubierto para intentar vulnerar el arco contrario y así fue: el 10 se escapó con la redonda por el sector derecho y sacó una excelente habilitación para Allione, que este transformó en gol.
La joyita: De visita vale por dos
Agustín Allione recibió la redonda al borde del área grande y quebró a Heinze, dejándole todo el perfil para disparar con izquierda. Sin embargo, se dio tiempo para acomodarse y patear con derecha, cambiándole toda la trayectoria al balón y fusilar a Sebastián Peratta para decretar el 0-1.
La calamidad: Maximenos
Quien estuvo bastante distante de su mejor juego fue Maximiliano Rodríguez, capitán de Newells. El exjugador del Liverpool inglés no tuvo la pausa necesaria para tranquilizar las jugadas: ingresó al encuentro a mil revoluciones y no fue efectivo para los intereses del Tata Martino. Fue sustituido por Maximiliano Urruti a los 66.
El tapadón: Lo tuvo seco
Un caso contrario del de Maxi Rodríguez, fue el de Ignacio Scocco: el hombre gol de La Lepra se cansó de intentarlo, pero el portero uruguayo Carlos Sosa fue más. A los 44, un tiro libre cobrado por Scocco fue despejado con las uñas por Sosa con una atajada para la foto y el recuerdo.
El duelo: Garra incaica
Rinaldo Cruzado inició las acciones. Como un volante mixto por derecha, Ri tuvo un desempeño aceptable en el verde: tuvo que lidiar con la asfixiante marca de Francisco Cerro y Franco Razzoti. El 10 del equipo de Rosario fue sustituido a los 79 por Lucas Bernardi.
La cancha: Una fiesta
Desde la previa, el estadio Marcelo Bielsa de Rosario lucía un marco espectacular; sin embargo, lo demostrado por ambas escuadras dejó bastante que desear. Así es en la Copa Libertadores: la fiesta en las tribunas está asegurada, y no tanto en la cancha. Igual nadie quita el fervor del hincha que alienta a su equipo a rajatabla.
Kazuki Ito: Abalado y alabado
Por tratarse de dos equipos del mismo país, la cuarteta también fue de la misma nacionalidad. Así, el argentino Diego Abal, de buen desempeño, dirigió las acciones. Dejó el saldo de una expulsión: Fabián Cubero, capitán de Vélez, se fue a los 83 por doble amonestación. La roja fue justificada, pues a lo largo de su estancia en el campo el Poroto estuvo regalando patadas a granel.
Fotos: EFE, AP
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