Sin HD: Carril de ida y vuelta

“En eliminatorias no podemos darnos el lujo de convocar jugadores sin ritmo”.
EXISTEN COSAS PEORES. Las apresuradas conclusiones que pretenden sustentar la desconvocatoria de un jugador por el simple hecho de que no viene jugando hace dos semanas pueden causar más daño que simplemente tenerlo en lista. Nadie discutirá que un jugador en ritmo perfecto sirve más que uno que solo se la pasa entrenando. Pero también hay que tener en cuenta cuáles son nuestros puntos fuertes y dónde flaqueamos.
Si bien poco a poco se está incrementando el número de seleccionados que milita en el extranjero, sobre todo después de la Copa América, ello no implica que nos demos el lujo de dejar fuera de los partidos de eliminatorias a uno de esos pocos. Con un plantel de seleccionables de nivel corto para enfrentar las eliminatorias más duras del mundo (por el nivel disputado), reducir el nombre de Carrillo en la lista sería una decisión muy poco acertada para nuestros propios intereses. Fuera de toda la crítica que pueda existir, Carrillo es de los pocos jugadores que logró salir y mantenerse afuera, en un club en el que, además, ha disputado Champions y peleado por todos los torneos de Portugal.
Antes de lanzar aseveraciones como estas, que también podrían chocar con historias pasadas de jugadores que eran indiscutibles en la selección en un momento en el que no tenían continuidad en su club o de aquellos que ni siquiera tenían equipo, hay que pensar en la imagen más grande. Carrillo es un jugador que mantiene un nivel regular en su club y que debe estar en los encuentros eliminatorios. Luego de eso, será Gareca quien tendrá que definir su nivel de participación.
“Es difícil creer que en estos tiempos un club presione a un jugador de esta manera. Estoy contigo. Fuerza Carrillo”.
TODO EN PERSPECTIVA. Este mensaje de apoyo calentó las redes durante la semana. Paolo Hurtado, Luis Advíncula y Rinaldo Cruzado, todos jugadores representados por Elio Casareto al igual que André, compartieron en sus cuentas de Twitter su apoyo como pupilos del representante. Un mensaje como este en momentos hostiles de un club hacia su jugador hace perfecto sentido, pero pierden de vista poner las cosas en perspectiva. Carrillo está en la posición en la que está por su propia decisión de no arreglar aún con su actual club su cada vez más poco probable permanencia.
La respuesta del club –congelarlo– obedece a una clara táctica de un equipo que no quiere dejar ir a un jugador que se ha probado importante con el pasar de los años. Lo que resulta aún más confuso de estos mensajes es que, en estos precisos momentos, son el propio Carrillo y su representante los que no tiene definido qué es lo que quieren y quienes se aparecen en reuniones sin propuestas claras. Esto podrá ser pan de todos los días en nuestro fútbol chicha pero no puede ser pasado por alto por un club europeo que no se anda en rodeos y se toma muy en serio este tipo de situaciones.
Se entiende a la perfección que Carrillo, ante la oportunidad de mudarse a un equipo todavía más importante de Portugal o de otra liga más competitiva, quiera dar un nuevo salto en su carrera, pero ello debe suceder darse con estratégica inteligencia y no a la mala o apurada. Está bien que se vea el lado del jugador y se le quiera dar apoyo gremial, pero también es importante ver al club y entender su posición y planes a futuro. Todo depende del prisma con el que se le vea.
Composición fotográfica: Aldo Ramírez / DeChalaca.com
Fotos: AFP, EFE
