La Resaca del Domingo: Más fuerte que un Ratón

No es nada más que un ratón
¡Pero qué ratón! Un momento impresionante el que atraviesa Ramón Rodríguez, RR, una por cada gol que le marcó a Alianza, como señaló oportunamente Juan Diego Gilardi. En la nueva casa del Papá se esperaba que por fin pudiera empezar a pisar fuerte justo ante un rival grande y complicado, más allá del presente incierto de los victorianos. Cienciano dominó el partido a partir de un juego superior y de una altura superlativa como la que hay en Espinar pero no encontraba la forma de anotar. No encontraba la forma hasta que encontró a Ramón, solo, muy solo (y claro que estaba solo porque estaba adelantado) y marcó. La tranquilidad que debió ser definitiva la logró ya en complemento en un off side menos claro pero casi igual de evidente. Dos injusticias que le dieron justicia al marcador.
Y es justo también que anote así un jugador importante como Rodríguez. El delantero que pensaba más en el retiro a final de la temporada pasada, con planes grandes pero alejados del fútbol, se mantuvo en las canchas y le está yendo excelente. A pesar de ser un garcilasiano de pura cepa regresó a Cienciano, donde tantas buenas temporadas tuvo. Pero volvió para tener la que es, quizás, la mejor de todas ya que con el doblete conseguido en la tarde dominical, se colocó como el goleador del torneo con 13 goles. Lo justo para un tipo serio, profesional excelente, que siempre marcó goles importantes; ojalá que pueda mantener el liderazgo en la tabla de goleo hasta el final.
¿Hasta cuándo?
Los goles de Ramón Rodríguez ya se convalidaron y muy bien por él. Pero en esta historia hay una injusticia evidente contra su rival; no porque se mereciera un mejor resultado, pero ciertamente los dos goles se marcaron en clarísimas posiciones adelantadas. En el primero, al momento en que parte el centro de García, RR estaba por lo menos un metro en off side; en el segundo, cuando Diego Pizarro saca el remate con el que Forsyth da el rebote para el segundo del Ratón, este estaba adelantado, al menos, un brazo. No se requería de repetición para advertir ambos casos; los árbitros asistentes (cada uno fue “cómplice” de un gol ilegal) no tenían la visión obstruida en ninguna de las dos situaciones. Otra fecha más de lo mismo.
Alianza Lima fue la nueva víctima de los errores arbitrales que en este Descentralizado ya se gastaron todos los adjetivos posibles de desaprobación. Nuevamente sostendremos, a falta de pruebas, que no hubo dolo de parte de los jueces, pero su incapacidad ha superado cualquier límite de tolerancia. Todas las semanas, sin excepción, afectan directamente con sus errores los resultados de los partidos. Yerran groseramente una y otra vez y nada cambia. Revisión urgente de la capacitación de estos señores, por favor.
Un poeta muy práctico
De Vallejo y su pesía, solo el nombre. La UCV de Víctor Rivera, junto a Real Garcilaso, debe ser el equipo práctico y pragmático del torneo. Deja completamente de lado la intención de presentar un juego vistoso, se preocupa por correr todo el tiempo y ganar por demolición a partir de la destrucción de las bandas oponentes. Contra Pacífico no se cansó de martillar por derecha aunque la apertura del marcador se diera por izquierda. El equipo tiene una fe inquebrantable en su propuesta, no se aleja nunca de ella por más que se complique, y mal no le va: está cuarto a dos puntos del segundo.
Al líder, Real Garcilaso, ya ni lo mira; el mismo ‘Chino’ Rivera lo ha reconocido cuando manifestó que su objetivo es quedar segundo para evitar estar en el grupo de los cusqueños que se han alejado mucho en la tabla de posiciones. La practicidad está dentro y fuera de la cancha: Vallejo sabe que da lo mismo ganar una serie o la otra para estar en la final que le permita ser campeón. En la de la Máquina sería más complicado, así que se va pliega a la otra opción. Tiene al alcance ese objetivo y va por él, muy inteligente, así como su propuesta de juego que de llegar a ser mejor ejecutada podría servirle en el torneo internacional al que llegue.
La misma chola…
Hace unas semanas, cuando aún era dirigido por Juan Carlos Bazalar, apuntábamos en este espacio la falta de atrevimiento de Pacífico en cada partido. Se veía un equipo algo temeroso, que prefería aguardar agazapado cerca del arco propio la oportunidad de atacar muy espaciadamente con el toque preciso de Cantoro y la efectividad de sus delanteros. Esa estrategia de juego le había servido para lograr puntos suficientes para estar un poco por debajo de la mitad de la tabla, justo entre la zona de clasificación a Sudamericana y la de descenso. Exactamente igual que como está ahora: a seis de Comercio y a siete de Alianza.
A Bazalar se le separó del equipo porque se estaba acercando mucho a la baja, al menos eso fue lo que se entendió pero ciertamente con César Gonzales la cosa no ha cambiado mucho. Además, tampoco lo ha hecho la propuesta de juego. Los jugadores son los mismos y el estilo también, ¿para qué se cambio de entrenador? Pacífico sigue siendo un equipo apocado, falto de convicción en su fortaleza ofensiva y que deja ir puntos, como ante Vallejo, porque prefiere estar parado más cerca de su área que de la opuesta. Es un buen equipo, serio y con un buen plantel. No le haría mal salir un poco más. Algo de atrevimiento y por ahí que le sale el torneo internacional.
Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Fotos: diario La Industria de Trujillo, Vanessa Álvarez Sancho
