Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.comComo preámbulo de la Copa Federación entre Gálvez y Aurich, un recuerdo que tuvo al elenco chimbotano como finalista frente a un rival chiclayano. En 1972, los de la franja derrotaron 1-0 a Unión Tumán y fueron campeones del Regional correspondiente a la Zona Provincial.

 

Gálvez y Aurich se ven las caras en la final de la novel Copa Federación y, si bien ambos jamás han definido un título, el antecedente inmediato, automáticamente, traslada la historia hasta el año 1972, temporada en la que los de Chimbote, en un singular Regional, superaron por la mínima diferencia -en partido extra- a Unión Tumán, recordado elenco de Chiclayo al que, un año antes, había enfrentado en la Finalísima de la Copa Perú. Aquella oncena galvista tenía en sus filas nada menos que a César Cueto, mientras que en la alineación del Tumán figuraba el atacante uruguayo Mario Catalá, quien ya llevaba algunas temporadas en el torneo doméstico.

El porqué de las cosas

Momento del partido en el que la defensa del Tumán pasa serios apuros ante la presión del ataque chimbotano (Recorte: diario La Crónica)En 1972 se llevó a cabo un torneo regional -de manera independiente al torneo nacional- que fue una especie de preámbulo a los torneos desarrollados en la década de los ochenta. Aquel torneo se dividió en dos zonas: Metropolitana (ocho clubes limeños y/o chalacos) y Provincial (ocho clubes no limeños), dando el cupo directo a la liguilla final al campeón de cada zona, independientemente de su ubicación en el Descentralizado. Sporting Cristal ganó la Zona Metropolitana, mientras que José Gálvez tuvo que definir el título de la Zona Provincial ante el Unión Tumán al quedar igualados en el primer lugar con 20 puntos.

Al término de las 14 fechas de la Zona Provincial, José Gálvez sumó 20 puntos producto de ocho victorias, cuatro empates y dos derrotas (recordando que en aquella época se otorgaban dos puntos por partido ganado), mientras que Unión Tumán logró el mismo puntaje con siete triunfos, seis empates y solo una derrota, por lo que debía definir al campeón en un partido extra. Como antecedente inmediato, estos equipos empataron los dos partidos en los que se enfrentaron entre sí: en la tercera fecha no pasaron de un 0-0, mientras que en la décima el encuentro terminó 1-1 en Chimbote.

El balón descansa en el arco de Unión Tumán luego del tanto conseguido con golpe de cabeza por Marco Portilla (Recorte: diario La Crónica)De esta manera, el jueves 3 de agosto de 1972, se llevó a cabo dicho encuentro. José Gálvez formó de la siguiente manera: Sartor, Mazzo, La Fuente, Prado, Elías, Agüero, Palomino, Rubianes, Portilla, Cueto y Loo. En tanto, Unión Tumán envió el siguiente once: Zúñiga, Portanova, Tijero, Guerrero, Felipe La Rosa, Bringas, Inocencio La Rosa, Comunetti, Cortez, Merino, Dinegro y Catalá. El árbitro del cotejo fue Orozco.

Cuestión Nacional

El estadio Nacional albergó a un total de 23 509 espectadores que se repartieron entre aficionados galvistas y chiclayanos que estaban a la expectativa de ver cuál de los dos equipos se quedaba con el título de dicho regional. El recordado Littman Gallo “Gallito” fue el encargado de comentar las incidencia del cotejo para “La Nueva Crónica”, señalando que el triunfo galvista fue justo a pesar de algunas decisiones arbitrales que fueron cuestionadas.

El título ya tiene dueño y los hinchas de Gálvez ingresaron al campo para buscar llevarse un recuerdo de sus jugadores (Recorte: diario La Crónica)El planteamiento de los chimbotanos fue ofensivo; no obstante, Agüero y Palomino cumplieron con la labor de recuperación en la primera línea y la proyección en ataque, mientras que en la zona posterior destacó la figura del back central Prado, quien fue una muralla ante las arremetidas del Unión Tumán y no pudo ser superado en ningún momento del cotejo. La delantera galvista estuvo conformada por Loo por izquierda, Rubianes por derecha y por el centro Portilla con César Cueto. En algunas jugadas de ataque, Prado subía al ataque anticipándose a Catalá, quedando Palomino en la retaguardia para impedir el contragolpe de Unión Tumán. 

Por su parte, el conjunto chiclayano trató de contrarrestar la propuesta de José Gálvez pero sus jugadores clave no tuvieron una buena presentación. De esta manera, Catalá nunca pudo asentarse en el partido, deambulando de derecha a izquierda sin generar ningún peligro, mientras que Dinegro recién mejoró su rendimiento en los últimos minutos del partido. La crónica de “Gallito” señaló que Unión Tumán nunca tuvo mediocampo con ataques intrascendentes y, en la zaga central, Guerrero tuvo que hacer frente a los constantes ataques chimbotanos. De hecho, en última instancia, Zúñiga tuvo bastante participación salvando su pórtico en varias ocasiones.

Tocó la portilla

El primer tiempo acabó sin goles, destacando una jugada que pudo cambiar el trámite del cotejo pues el árbitro Orozco no sancionó una infracción dentro del área de Tijero en contra de Mariano Loo. José Gálvez trató de agrupar la mayor cantidad de hombres en ataque, pero la vehemencia del cotejo impidió que se generaran muchas ocasiones de gol. En la etapa complementaria, se mantuvo la tendencia hasta que a los 24’, tras un centro enviado desde la derecha por Rubianes al corazón del área, fue conectado de cabeza por Portilla estableciendo el primer gol del partido, que a la postre terminó siendo el gol triunfal del conjunto chimbotano. El trofeo en las manos del capitán galvista y la algarabía general por el logro alcanzado (Recorte: diario La Crónica)Luego de ese gol, el elenco chiclayano adelantó sus líneas en búsqueda del empate, lo cual obligó hasta al propio César Cueto a tener que ayudar en la defensa, mientras que Mazzo tuvo que exigirse en la marca a Andrade -quien había ingresado por Guerrero-, incluso despejando de cabeza un balón que estaba por ingresar al pórtico defendido por Sartor. Otros cambios realizados durante el cotejo fueron Franco por Cortez en Unión Tumán, mientras que en el equipo galvista Gonzales entró por Rubianes y Larios ingresó por Portilla. Los minutos siguieron avanzando y sobre el final del partido llegó la segunda jugada polémica pues Unión Tumán reclamó la pena máxima por una infracción clara de Prado sobre Dinegro, no obstante, el juez Orozco tampoco sancionó la falta.

Al finalizar el partido, el capitán de José Gálvez, Tito Elías, recibió la Copa Petroleros del Perú de manos del presidente de Petroperú de aquel entonces, Carlos Rizo Patrón, en medio de la algarabía de los hinchas chimbotanos que estuvieron alentando a su conjunto e ingresaron a la cancha a festejar el título que, por como establecía las bases de aquel peculiar torneo, le permitieron el acceso directo a la Liguilla Final del Descentralizado, aunque esa ya es otra historia, tan igual a la actual disputa de la Copa Federación, con la presencia de dos rivales que guardan similitudes con los protagonistas de esta historia, pero que se diferencian por el hecho de que, tras su partido, van a ostentar un nuevo galón en su palmarés.

Composición fotográfica: Roberto Gando / DeChalaca.com
Recortes: diario La Crónica

Comentarios (1)add
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escrito por elmer javier , septiembre 10, 2012
ese es mi galvez
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