Los doce del Toro
Mucho se ha discutido sobre la importancia de Martín Arzuaga en la campaña que viene realizando José Gálvez, y fecha a fecha el tema se renueva, más aún ahora que el colombiano anda lesionado y su equipo pasa apuros para anotar. Ante Cristal, con lo complicado que resulta enfrentar al líder del torneo, los chimbotanos sufrieron mucho para crear peligro, por lo que la “Arzuaga-dependencia” volvió a aflorar como argumento para justificar el bajo rendimiento ofensivo local. Sin embargo, más allá de las discusiones, donde sí se hizo extrañar el ‘Toro’ fue en los penales.
Hasta antes de esta jornada en Gálvez la pena máxima fue un asunto de dos esta temporada, ya que tanto Martín Arzuaga como Jersson Vásquez se repartieron los remates desde los doce pasos. Siendo el ‘9’ galvista el primer responsable en ejecutar los penales, como que lleva tres en el torneo, su ausencia ante Cristal significó que Vásquez fuera el ejecutor ante Erick Delgado cuando a los 65’ Gálvez tuvo su primera oportunidad de empatar el partido. Pero su remate, lejos del disparo fuerte que mostró ante Cobresol en la fecha 17 y contra la San Martín en la 22 (sus dos anotaciones en el campeonato), esta vez fue débil y anunciado. Por ello, no sorprendió que a los 87’ quien se colocara frente al balón para rematar el segundo penal a favor de los chimbotanos fuera una cara no habitual: la del argentino Guillermo Hoyos.
Con lo poco que viene jugando últimamente, se puede suponer que Hoyos buscó agarrar moral asumiendo la responsabilidad en su equipo, pero con lo que no contó fue que su disparo se fuera tan alto. Aquel fue el segundo lamento de la tarde en el Manuel Rivera Sánchez, que vio como el equipo de la franja cayó derrotado pese a que el destino le dio oportunidades de sobra para cambiar su historia. Y es también ese destino el que se empecina en mantener a Arzuaga como pieza clave en Gálvez, que si bien no depende en exclusiva del colombiano para anotar, en el tema de los penales sí que se volvió dependiente de él ante el equipo rimense.
Foto: Diario de Chimbote



